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Asesinos seriales en comics

Parte 1: Jack el destripador

Por: Anibal Berrey - 06 Ene 2020 Se lee en: 13 mins

La figura del asesino serial tuvo un notable crecimiento dentro de la ficción en las últimas décadas. Uno de los ejemplos más prominentes es el de Hannibal Lecter, protagonista de novelas y películas (inmortalizado por Anthony Hopkins) como también de su propia serie de televisión en el 2013 llamada simplemente Hannibal.  Mientras, han aparecido programas sobre asesinos seriales como Dexter, The Killing, Mindhunter, The Alienist, incluso podríamos contar la película producida por Argentina y España llamada El Ángel, sobre Carlos Robledo Puch. Pero en esta nota, dividida en dos partes, intentaré repasar este tópico de los asesinos seriales en su paso por la historieta, dedicando esta entrega al primero que generó un frenesí en la prensa y la población, y quizás el más popularizado: Jack el destripador.

UN POCO DE HISTORIA

El 31 de Agosto, de 1888, la policía identifica como Mary Ann Nichols a la que será la primera de las víctimas del asesino. Los ataques a mujeres no eran algo tan extraño en el distrito de Whitechapel. Este, como muchos distritos del East End de Londres, sufría de sobrepoblación debido en gran parte por el arribo de inmigrantes irlandeses y refugiados judíos de Europa del este y la Rusia imperial. El crecimiento exponencial de la clase baja y los pocos recursos llevó a la proliferación de burdeles, pero también al antisemitismo y racismo de muchos que intentaban hacer responsable de la extrema pobreza a los extranjeros (de manera bastante selectiva).

Una semana después, aparecería el cadáver de Annie Chapman, que también ejercía la prostitución como Nichols. En este caso, el asesino además de apuñalar a Chapman, la mutiló, extirpándole el útero, y dejando el cuerpo en el patio trasero de una casa.

Los cuerpos de la tercer y cuarta víctimas fueron encontrados con una hora de diferencia y a menos de 8 cuadras de distancia. El cuerpo de Elizabeth Stride presentaba un corte en el cuello y algunas laceraciones, lo cual lleva a pensar que el ataque fue interrumpido, y el atacante se dio a la fuga. Para llegar a donde se ubicó la próxima víctima sin ser interceptado, se sospecha que el asesino debía conocer bien las calles y atajos de la zona. El cadáver de Catherine Eddowes registraba un mayor ensañamiento que las anteriores victimas. Tenía un gran corte en la garganta, una incisión profunda cerca del abdomen, le faltaba un riñón y gran parte del útero. A unas cuadras del cuerpo se encontró un chal manchado y un grafiti antisemita, que la policía desestimó para evitar sumarle esta cuestión a un caso ya de por si complicado.

La quinta víctima se llamaba Mary Jane Kelly, y sería la que más mutilaciones sufriría. Los restos fueron encontrados en su propia cama, y carecía de la mayoría de los órganos abdominales y el corazón.

Estos son considerados los cinco asesinatos canónicos, ya que durante el mismo año se cometieron otros asesinatos y ataques a prostitutas. Once fueron en total los que formaron parte del expediente, pero se descartaron durante la investigación.

Si bien los índices de alfabetización crecían, existía un boletín especial por parte de la policía, que relataba visualmente las noticias. La prensa se burlaba de la incompetencia policíal.
Si bien los índices de alfabetización crecían, existía un boletín especial por parte de la policía, que relataba visualmente las noticias. La prensa se burlaba de la incompetencia policíal.

SI SE LE PUEDE LLAMAR LEGADO…

  • El caso de Jack el destripador fue el primero que causó una gran sensación en la prensa y la población, creando así una sensación de pánico pero a la vez cierta fascinación. Esto último no solo existe hasta hoy, sino que ha sido bastante explotado, por el periodismo y como atracción.
  • Por primera vez (o al menos de las primeras veces por lo que me consta) la investigación policial empezó a tener en cuenta detalles del modus operandi del perpetrador, y qué elementos vinculan a distintos crímenes, como tipo de víctimas, conocimientos médicos, etc. Y reconociendo los patrones que exhibe, la intención de crear un proto perfil del asesino.
  • Si se toman en cuenta todas las cartas como verdaderas, esta una característica que exhibieron varios asesinos seriales posteriores. Puede que sean para darse crédito por los crímenes cometidos (una necesidad de que lo reconozcan), o a veces creerse más inteligente que la policía y enviar cartas a ellos o a la prensa y sentir que tienen el control de la situación. Otras veces pretenden controlar la narrativa o qué se dice de ellos. Esto lo repiten otros como BTK (Dennis Rader), o Son of Sam (David Berkowitz) o Zodiac, que también decidieron su propio seudónimo.
  • Existe una teoría, poco popularizada, que cuenta que Jack estuvo en Buenos Aires, Argentina, al poco tiempo de haber cometido los crímenes. Un cura contó que un viejo colega fallecido, habría sido quién atendió a la confesión del asesino, un médico que perdió a su hijo debido a enfermedades transmitidas por prostitutas. 
  • En los 70’s, el escritor Colin Wilson acuñó el término Ripperology, que es como se denomina al estudio en profundidad del caso, sea por profesionales o amateurs. 
  • En 2015 se inauguró el museo de Jack, en el mismo barrio de Whitechapel. El día de la inauguración, muchos de los presentes se sorprendieron e indignaron, dado que el proyecto había sido presentado al gobierno como el primer museo de la mujer, y nunca recibieron notificación alguna de este cambio. 

AHORA SI, LOS COMICS:

Jack the Ripper Ilustrated, de Gary Reed y Mark Bloodworth (que apellido pegó este pibe). 2. A treasury of victorian murder, de Rick Geary. 3. The Man of the Year, de Ceka y Blasco-Martinez.
Jack the Ripper Ilustrated, de Gary Reed y Mark Bloodworth (que apellido pegó este pibe). 2. A treasury of victorian murder, de Rick Geary. 3. The Man of the Year, de Ceka y Blasco-Martinez.

Jack The Ripper Illustrated:

Este es medio trampa. No es una historieta per se, si no un compendio parte comic-parte testimonios. Hay secciones de historieta que conectan ciertos momentos claves, y luego se complementa con fotografías e informes.      
Si a uno le interesa en ese sentido, para tener un buen informe, detallado, y presentado de una manera interesante, puede empezar por acá, y luego encarar alguno de los otros, y ver como agotan y exploran las diferentes teorías, ya que un mínimo conocimiento del caso enriquece bastante la lectura de los títulos acá reseñados.

Jack The Ripper, A Journal of the Whitechapel Murders:

Rick Geary es un autor que ha hecho de todo. Publicó en periódicos, en la Heavy Metal, MAD, hizo dos libros de Spiderman para chicos (Chase for the Blue Tiger, y Ghosts, Ghouls and the Hobgoblin) y colaboró durante trece años para la revista National Lampoon.
En 1987 comenzó con lo que se volvería una serie sobre asesinatos del siglo XIX, A Treasury of Victorian Murders, publicando uno cada dos o tres años, siendo de 1997 el que hoy nos interesa.
El estilo de Geary ayuda a poder presentar los crímenes con mucho detalle pero sin caer en lo escabroso o pasado de seriedad. Presenta los hechos como una crónica, reproduce mapas y escenarios de la época, las cartas del asesino y la voz de la gente que exigía respuestas. Su dibujo, en blanco y negro, tampoco escatima detalles. Geary hace las texturas de los ladrillos, las vetas de las maderas, las vestimentas y adoquines. Parece ponerse como objetivo que uno se lleve una impresión de lo lúgubre que podía ser el East London, y lo logra. 
También vale aclarar que todo está relatado en dibujos más captions o textos, no tenemos la experiencia de vivir el “minuto a minuto” o meternos en la piel de algún personaje, pero igual con la cantidad de información, además de historieta nos sirve como una guía de consulta.

The Man of the Year, 1888 (Delcourt):

Para este enfoque, el guionista Ceka toma la teoría del libro Naming Jack The Ripper, de Russell Edwards. Esta teoría se basa en una pieza de evidencia, un chal que contenía una pequeña muestra de ADN.  El chal fue a parar a manos de un policía que se obsesionó con el caso y se guardó la prenda en cuestión. Décadas más tarde, una pariente lo encuentra y casi toda la historia sucede en flashbacks. 
Lo mejor que tiene este comic europeo son los climas y escenarios. Blasco-Martinez no deja ningún fondo sin dibujar y le presta bastante atención a la iluminación, pero no hay tiempo para sutilezas y sobre el final todo parece apurarse, con un argumento y caracterizaciones exageradas para que la historia cierre. Quién sabe sobre las teorías del caso, puede llegar a una conclusión de manera prematura.

1. Yours Truly, de Lansdale y Colden. 2. Las Mil Caras de Jack the Ripper, de Ortiz y Segura. 3. Jack The Ripper: Bloodties, de Debois y Poupard.
1. Yours Truly, de Lansdale y Colden. 2. Las Mil Caras de Jack the Ripper, de Ortiz y Segura. 3. Jack The Ripper: Bloodties, de Debois y Poupard.

Yours Truly Jack The Ripper (IDW):

Adaptación de un cuento de Robert Bloch (autor de la novela Psycho) en donde se propone que el asesino de White Chapel aún sigue vivo y es el autor de muchos otros crímenes e incluso ser otro asesino serial, como el de Milwakee (vendrá en la segunda parte). 
Si bien el comic puede resultar un poco monótono tanto visualmente como argumentalmente, la extensión de tan solo tres números es una ventaja. Maneja varias teorías un poco falopa y si uno las conoce es un plus. Entretenido, pero ni de cerca imprescindible.
El nombre proviene de una de las cartas, luego del tercer asesinato, firmada al final como “Sinceramente suyo, Jack el destripador”.

Las mil caras de Jack el destripador:

Publicado originalmente en la Creepy española en 1984 (nums. 66 a 72 y 74 a 75), esta historia de nueve partes fue recopilada, al muy poco de haber terminado, por Toutain editor. La idea general que plantea Antonio Segura gira en torno al legado del Asesino, dado que la historia se inicia con el último de los asesinatos canónicos, y una teoría de que puede haber emigrado del país. Pero un ayudante de la policía, que impresionado por el estado de la última víctima, quiere repetir esa sensación y procura hacerlo cometiendo asesinatos él mismo, convirtiéndose así en el nuevo Jack. A lo largo de los capítulos se vuelve una antología de diferentes crímenes, explorando (sobre todo al final) las diferentes encarnaciones del mal.
El dibujo de José Ortiz es de no creer. Es capaz de definirte la época, el tono y la sensación de peligro con una o dos viñetas. Maestría con el claroscuro y las expresiones exageradas. La misma dupla comenzó poco tiempo antes (en la cimoc) lo que sería una de sus más conocidas obras, Hombre. En una de las reseñas finales hay una nueva colaboración de Ortiz sobre Jack, pero ambientada más de dos siglos después.

Jack The Ripper: Lazos de Sangre y El Protocolo Hypnos:

De Dubois y Poupard, es una historia que roza por momentos el procedural, pero también tiene suspenso, sin dejar afuera la acción y la aventura. Si, parece que tiene todo, y si sos un lector más casual y solo te interesa leer alguno sobre el tema, que te entretenga y con un nivel de dibujo más que decente, este vale la pena. 
Y si bien son dos tomos, uno puede leer solo el primero que no se queda sin final. Pero, ahí también están las pistas para que la historia tome una nueva magnitud, y el segundo tomo explora las consecuencias, y cambia el escenario a Paris
Para el argumento, Dubois toma una teoría del libro Jack The Ripper: The Final Solution (el mismo que tomará cierto mago de Northampton) en la que se pone el foco en los aspectos desconocidos de la vida del inspector Abberline

1. Abbeyard de Scotland Yard, de V. Centol y C. Vogt. 2. From Hell, de A.Moore y E. Campbell.
1. Abbeyard de Scotland Yard, de V. Centol y C. Vogt. 2. From Hell, de A.Moore y E. Campbell.

Abbeyard de Scotland Yard:

Con guion de Viviana Centol y dibujos de Carlos Vogt, es el único de la lista que se enmarca en el género de la comedia, y eso ya es un respiro entre tanta seriedad y policiales. Archibald Abbeyard trabaja en el archivo de Scotland Yard y flashea con ser investigador. Pero no es eso lo que lo involucra en el caso de Jack, si no que era cliente de una de las víctimas y luego de morir, esta se le presenta como fantasma, que sólo él puede ver y oír. 
Podría decir que es más una comedia de enredos que aprovecha como premisa y contexto los asesinatos de Whitechapel y sin ser una joya, es diferente, entretenida, barata y se consigue fácil.

From Hell:

Me es imposible escribir una reseña breve que logre hacerle justicia a esta obra de Moore y Campbell. From Hell es, en lo que a mí respecta, la obra más documentada de Moore (y de la lista obviamente), y probablemente la más personal. Y decidí dejar esta reseña para el final, porque muchas de las hipótesis de las que se sirven los títulos aquí reseñados, están referenciadas o abordadas en From Hell, y aún así toma una hipótesis diferente y construye alrededor de ella una historia que es tan densa como fastuosa.

La hipótesis en cuestión se encuentra en el libro The Final solution, de Stephen Knight, publicado en 1976, y presenta una intrincada conspiración que vincula a las víctimas con la familia real y a esta con los francmasones. Moore nos revela al asesino, William Gull, desde los primeros capítulos, quitándose de encima el misterio o tensión que pueda generarle. Muchos escritores podrían ver esto como una decisión suicida, pero el mago confía tanto en su escritura y en construir algo interesante aún sin eso, que lo descarta pronto, e igual logra su cometido. Pero Gull no es el único personaje al que seguimos: las víctimas, el inspector Abberline, el vidente Robert Lee, el pintor Walter Sickert, y varios secundarios más, ayudan al guion a transmitir no solo una visión más compleja sobre el caso sino que pintan un retrato bastante detallado de la sociedad victoriana, como ningún otro comic lo haya hecho.

Con eso cubrimos varias historietas creadas o dedicadas específicamente al caso, pero Jack también ha sido “invitado” a diferentes franquicias, o títulos ya establecidos. Veamos algunos ejemplos, a ver si estos personajes logran resolver el caso.

1. Gotham by Gaslight (DC), Brian Augustyn y Mike Mignola. 2. Doctor Who (Titan): The Eleventh Doctor Archives, Tony Leey Tim Hamilton. 3. Judge Dredd: Night of the Ripper. J. Wagner y José Ortiz.
1. Gotham by Gaslight (DC), Brian Augustyn y Mike Mignola. 2. Doctor Who (Titan): The Eleventh Doctor Archives, Tony Leey Tim Hamilton. 3. Judge Dredd: Night of the Ripper. J. Wagner y José Ortiz.

Batman Gotham by Gaslight:

Los puntos más destacables de esta obra son 2: Es el primer Elseworld de DC Comics, una idea que le rendiría bastante a la editorial, y segundo, el arte está a cargo de Mike Mignola. El guion de Brian Augustyn lamentablemente resulta un tanto predecible, se sitúa en 1889 y nos presenta a Bruce Wayne regresando a Gotham luego de un viaje por Europa. Una vez hecha la presentación de personajes, comienza el plot: Una serie de asesinatos recuerda a los cometidos por el asesino de Whitechapel, que casualmente coinciden con la llegada de Bruce Wayne.

Dr. Who, The Ripper’s Curse:

Dr. Who nunca me enganchó demasiado, pero en este caso, el guion de Tony Lee tiene el suficiente atractivo para que cualquier persona, sabiendo un mínimo del personaje y del caso, logre interesarle. 
El tordo y su troupe llegan a Whitechapel y son testigos del segundo homicidio, descubriendo que el asesino es extraterrestre. Como la policía ya sospechaba que el perpetrador tuviese conocimientos médicos, y como de la nada aparece un desconocido haciéndose llamar “doctor”, nuestro protagonista marcha preso. Luego, Amy Pond (compañera de viaje del tordo) quiere evitar la muerte de las prostitutas, pero se lo impiden, alegando alteraciones temporales importantes. Al parecer, una línea temporal paralela cuenta con un Jack the Ripper con doce asesinatos canónicos, así que la situación se torna paradojicamente complicada.

Judge Dredd: Night of the ripper:

Esta historia corta, de apenas seis páginas fue publicada como el prog  517, y más allá de ser escrita por Matt Wagner, tiene la particularidad de que el dibujo está a cargo de José Ortíz, el mismo de Las Mil Caras…
Dada su extensión no hay mucho para contar sin entrar en terreno de spoilers, pero la premisa es que un científico transporta a Jack al 2130 para descubrir su identidad, pero este escapa y hace de las suyas en Mega-City One.

1.Dylan Dog, de Sclavi y Trigo. 2 Evil Dead: Revenge of Jack The Ripper, de G. Ball y F. Mauriz. 3 Witchfinder, de M.Mignola y C.Roberson.
1.Dylan Dog, de Sclavi y Trigo. 2 Evil Dead: Revenge of Jack The Ripper, de G. Ball y F. Mauriz. 3 Witchfinder, de M.Mignola y C.Roberson.

Dylan Dog:

Nos vamos a Italia, a ver cómo le va a Dylan Dog. Publicada en 1986 con guion del propio Tiziano Sclavi y dibujo de nuestro Gustavo Trigo, esta historia de 90 páginas aproximadamente, nos cuenta cómo se las arregla esta “suerte de investigador” como suelen decirle, al enfrentarse a Jack The Ripper. Bueno, poco de esto último es cierto, porque en realidad se enfrentan a su espíritu invocado tras una sesión de espiritismo (y eso está por verse). Dylan Dog es contratado por una chica que creen que es la verdadera responsable de los crímenes, y así pasan un par de páginas de tensión sexual que no aportan casi nada. No muchos creen en la teoría del espíritu, pero tampoco tienen alguna certeza, así que todo avanza lentamente, eliminando pistas, y también a las potenciales víctimas. Entretiene pero se manda unos atajos para llegar al final. No me parece muy representativa del potencial del personaje, pero el dibujo está muy bien y es algo que se le puede recomendar a un fan de Trillo, por ejemplo, sin inconvenientes.

Evil Dead: Revenge of Jack The Ripper:

Otra historia muy cortita, de tan solo 2 issues, y producidas para internet. Acá, nuestro viejo y querido Ash es llevado a un set de filmación con el cuento de darle un buen papel en una película sobre Jack. El rol es bastante menor (aparecer para decir “groovy”), así que intenta convencer al guionista para que le escriba algo mejor, justo cuando aparecen asesinados algunos miembros del staff y la filmación se interrumpe indefinidamente.
El fan de Evil Dead se va a encontrar con elementos típicos de la franquicia: hay gore en buena medida (o sea bastante), el doppelganger, y una gran dosis de comedia, y no lleva más de veinte minutos de lectura.

Sir Edward Grey Witchfinder, The Reign of Darkness:

El título más reciente entre las reseñadas, y la segunda mención de Mignola, esta vez a cargo del guión. Sir Edward Grey nació en las páginas de Hellboy, y su premisa es indagar en enigmas propios del siglo XIX dentro del Mignolaverse, a veces trabajando para la reina de Inglaterra, otras veces desenmascarando sociedades secretas. En el 2010 tuvo su primer miniserie llamada In The Service of Angels, y al 2019 cuenta ya con al menos cinco volúmenes. El #1 de The Reign of Darkness se publicó en noviembre de este año y pone al cazador tras la pista del asesino de Whitechapel, pero he aquí un problema: si bien cada arco puede leerse más o menos de manera independiente, van generando su propia historia de fondo y por momentos deja afuera al lector que se suma al primer número de cada arco. Por ejemplo, el protagonista reaccionando de cierto modo sin mucha explicación, o pistas que, aparentemente, aluden a algo previo e importante. Pero dejando de lado eso, es un título que parece hecho para esta temática y de seguro la leeré cuando termine.

​​​​​​​IZQ. Sherlock Holmes: Jack l’eventreur, de André-Paul Duchateu y Stibane. DER. Monster & Madman, de Steve Niles y Damien Worm.
IZQ. Sherlock Holmes: Jack l’eventreur, de André-Paul Duchateu y Stibane. DER. Monster & Madman, de Steve Niles y Damien Worm.

Sherlock Holmes: Jack l’eventreur:

Es lo más cercano a una BD de línea clara de esta selección.
No parece es algo muy original cruzar al personaje de Arthur Conan Doyle con el asesino de Whitechapel, así que lo llamativo de esta historia es adaptar a Jack al mundo ya establecido de Sherlock Holmes. Así es como además de los asesinatos, el famoso detective de Londres se encontrará con el profesor Moriarty (del cual sospecha que sabe quién está tras los crímenes), el inspector Lestrade, y un sabueso (que es más una referencia colgada que otra cosa).
El comienzo es bastante lento, y cuando digo comienzo me refiero hasta la mitad del libro. Pasado ese punto, la investigación avanza rápido, hay varios giros, acción y momentos para que se luzca el ingenio de Holmes.

Monster & Madman: Jack the Ripper and Frankenstein monster:

Debo reconocer que comencé a leer esta historia con cierto prejuicio. Imaginaba que sería una de las tantas que Niles escribe con poca inspiración y para pagar expensas, pero creo que encontró un punto interesante para explotar la idea. Al principio vemos como el monstruo escapa de la violencia. Le es encargado un asesinato a cambio de un viaje a Londres, pero este le perdona la vida a su víctima, dejando ver que aún hay compasión en él. Al llegar a Whitechapel es mal visto y se convierte en el principal sospechoso de los crímenes. Así es como lo encuentra el verdadero Jack, a quien le despierta un gran interés. Cuando este lo estudia, y decide recrear el proceso, esta vez para construirle una compañera, las aberraciones de los crímenes crecen hasta que se hace insostenible.
Un monstruo que lucha por negar su naturaleza, tiene enfrente a un verdadero monstruo que, en su carácter de hombre de ciencia, siempre fue aceptado por la sociedad.

TERMINANDO…

Hay muchos títulos más en donde tenemos a Jack haciendo cameos o se lo menciona, pero no los reseñé y preferí destacar en donde es más relevante o pintoresca su participación. Entre ellos puedo mencionar 2 mangas: Black Butler (Kuroshitsuji) y JoJo’s Bizarre Adventure: Phantom Blood, a las cazafantamsas steampunk Steambusters, o The League of Extraordinary Gentlemen Century: 1910. Hay una alusión en el libro 3 del Peter Pan de Loisel, y el arco Royal Blood de Hellblazer se trata de un asesino moderno, que es poseído por el demonio que también poseyó a Jack el destripador.

Para ir cerrando el tema, algunas recomendaciones: 

Mencioné que el primer título de la nota (Jack the Ripper Illustrated) es ideal como punto de partida por que brindar un pantallazo del caso, y desde ahí se puede encarar otro con cierto conocimiento. Pero si aún así pinta la vagancia, en este video de buzzfeed recorren las calles donde ocurrieron los asesinatos, mientras relatan los hechos y repasan todas las teorías con sumo detalle.

La segunda recomendación es un podcast llamado Last podcast on the left, que si bien tocan temas como asesinos seriales, o conspiraciones no tiene una temática única, y siempre tienen algo interesante de que hablar. En cuanto a Jack el destripador, esta gente le ha dedicado tres episodios que rondan la hora, contando desde los antecedentes de Whitechapel, hasta el impacto del caso en la cultura, siempre entretenido, con bastante detalle en la información y pero acompañado de chistes y un humor que quizás pueda poner incómodo a alguien.

Una recomendación más que interesante es un artículo de Lauren Phegley, en el que analiza la alimentación que existe entre la ficción de asesinos seriales (más bien su retrato) y cómo realmente son en la realidad. El caso de Jack el destripador viene a colación al separar los asesinatos de la persona o mito creado alrededor de ellos, y como este último se permeabiliza en obras de ficción sin aparente conexión.

Pueden leer el artículo original: Fiction and Reality: Serial Killers as a Product of Postmodern Fiction.

La última recomendación es más bien un dato. En el capítulo 19 del libro Mindhunter, en el que se basó la serie, su autor John Douglas arma su propio perfil del asesino, y quién cree él que es el sospechoso más probable. Esto fue una excusa para recomendar el libro, que además de ser muy bueno, va a venir bien para la próxima parte de la nota, ya no centrada en un caso particular, si no en aquellas que tienen como tema principal a un asesino serial específico.

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