The Black Monday Murders
Comics

The Black Monday Murders

La última serie de Johnathan Hickman

Por: Tomas Bianchi - 06 Abr 2018 Se lee en: 3 mins

¿De donde sale el dinero? ¿Qué es el dinero? ¿Quién lo maneja? ¿A quien pertenece? ¿Y el poder? ¿Quién lo tiene? ¿Somos conscientes de quienes son los entes poderosos que manejan el mundo y nosotros damos vueltas sin darnos cuenta?

Algunas de estas preguntas son las que se hace Jonathan Hickman en “The Black Monday Murders” su última serie para Image Comics. Los comics del guionista siempre tienen algo de eso: el funcionamiento de conspiraciones a gran escala, un mundo gobernado por unos pocos, que ponen las fichas en un tablero de ajedrez y que se joda el que quede afuera. Hay ciertos contenidos, conceptuales y de forma, parecidos a East Of West, su otra obra (entre tantas otras), la cual mezcla western con ciencia ficción y más.

Pero a East Of West le faltan algunos ingredientes que hacen a The Black Monday Murders una serie única. Partamos de la base que la trama, incluso después de leer el primer TP, es muy jodida de describir pero me voy a lo seguro y la tiro de la forma más resumida posible: hay trapos sucios en Wall Street, un banco manejado por cuatro personajes forros y asquerosos que a su vez descienden de un linaje de muchas, muchas décadas atrás que se encargaban de manejar la gran maquinaria que es esta institución. Vamos viajando a través del tiempo conociendo todas y cada una de las maquinaciones, siempre mostradas a medias por un Hickman que más que revelar deja las puertas un toque abiertas, un toque cerradas. Desde los años veinte, época de la gran depresión y el estallido de la crisis del 29, hasta el año 2016, año en el que el “presidente” de esta sociedad es encontrado muerto de una manera bastante turbia en una oficina. A partir de ahí van apareciendo personajes presentados sin demasiadas concesiones, uno más hijo de puta que el otro. Personajes calculadores, forros sin alma de los cuales no combiene fiarse. Hickman logra presentarnos eso: personajes forros. Por lo menos en el primer arco (habrá que ver después) todo el mundo se mueve por conveniencia, por meterse debajo de la lengua la última gota del poder disponible.

¿Del otro lado? Un detective negro, Theo, que sin lugar a dudas recuerda a ese Morgan Freeman en “Se7en”. Un detective que no le llega ni a los talones en relación al poder que tienen todos estos tipos y tipas nefastas. Y sin embargo, ahí está, dando pelea. Me gustan esos detectives que probablemente viven en un departamento de dos por dos, con un sueldo de mierda, y que probablemente no tienen más que su saco y el sombrero pero no les importa medirse con toda esa basura que no para de decirle “salí capo, que yo la tengo más larga”. A final de cuentas lo que uno espera de este tipo que aparece como el único “héroe” es que junte todas las piezas y termine de cagar a todos estos parias que tienen los bolsillos llenos a costa de los demás.

Mucho policial negro, buenas dosis de violencia y diálogos que rozan la perfección. Agreguémosle páginas y páginas de documentos a lo máquina de escribir, junto con signos esotéricos, magia negra y mucha, mucha mala leche y la suma da redonda. Acá no sobra nada. Los dibujos de Tom Coker acompañan perfectamente, en una mezcla realista y oscura que van de la mano con el guión denso y preciso de Hickman.

Un nueva apuesta narrativa dentro del comic norteamericano a la que es importante prestarle la debida atención. Esto es un policial, es política, pero es mucho más…algo “mucho más” que probablemente nos sea disparado en la cara en los próximos números o TPBs, según sea el formato que elijamos…

Dejo esta reseña así cortita, pidiéndole al que esté leyendo esto, a que vaya, con urgencia, a su comiquería amiga y compre el primer TP de The Black Monday Murders. Indiferente no te va a dejar y la lectura va a ser, por lo menos, un disfrute irreversible.

Que gran momento para el comic de autor…

Dejá tus Comentarios

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
Acerca de formatos de texto

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.