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Captain America #700

Reseña con spiolers

Captain America #700

En los cómics cuya numeración es múltiplo de cien usualmente se espera un gran cambio de status quo, una historia que sea un cambio drástico al devenir del protagonista. En este caso Mark Waid decidió alejarse de esta idea y plantearnos una historia con corazón y respetando la idea de su primer personaje favorito de Marvel.

Para entender este número es importante saber aunque sea mínimamente de dónde venimos. Captain América #700 es el cuarto y último número de una saga que comienza con el protagonista una vez más siendo congelado por un grupo que busca la supervivencia de las razas superiores, “The Rampart”. Dicha agrupación triunfa arrojando un misil desde el submarino que heló a Steve Rogers, estableciendo un nuevo orden en Estados Unidos, el cual será comandado por el rey Babbington. El Capitán es rescatado y vuelto a la vida en el año 2025 por parte de la resistencia comandada por Liang, una joven rebelde. Luego de una sucesión de batallas y con la ayuda de Bruce Banner y The Thing, los sublevados toman el poder y deciden que la reconstrucción sea llevada a cabo por un líder: el Capitán América.

El número comienza entonces con Norteamérica en una situación de grave escasez tanto de recursos alimenticios como poblacionales y armamentísticos. Sumado a esto, las noticias de la caída del viejo régimen llevan a que los otros países busquen tomar el poder. Los frentes que se deben abarcar para el resurgir son inmensos y vemos a un Steve Rogers que, pese a dejar la vida, no da abasto con la situación. Se ocupa desde tener que ser el líder en una batalla contra un ejército enemigo hasta de labrar la tierra. Su intención de darle a todos los problemas el mismo nivel de importancia lo llevan a una saturación total y a la necesidad de definir prioridades.

En este contexto y luego de más de un año de luchas en todas las direcciones, la situación parece estar resuelta, pero la realidad lo golpea al haber una enorme explosión en Nueva York. Es en este momento en el que el Capitán parece perder la esperanza, dejando una frase que a cualquier amante del mismo le sonará fuerte y fuera del registro del personaje: “la esperanza no es un plan”. Hasta el mismo Bruce Banner toma noción de esto y se lo marca.

La situación de desesperación lo lleva a recurrir a un plan que inicialmente había descartado: volver al pasado y revertir los hechos antes de que sucedan. Él tiene claro, como cualquier personaje que haya vivido en el universo Marvel más de 70 años, que estas cosas no son gratuitas. En caso de retornar, la realidad en la que habita dejará de existir, perdiendo entre otras cosas a Liang, quien se empezaba a plantear como un nuevo interés amoroso.

Concretada la vuelta, Rogers se observa a sí mismo en la situación que vimos en el final de Captain America #697, siendo congelado por el submarino antes mencionado. Él contará con diez minutos para evitar el lanzamiento de la bomba de The Rampart y así modificar el futuro. Aquí tenemos una gran secuencia donde Chris Samnee muestra su habitual calidad para narrar escenas de acción. Finalmente Steve conseguirá hacer explotar la bomba antes de que salga, terminando así tanto con el submarino como con su vida. Aquí es cuando se nos plantea que quiso decir Waid con el diálogo respecto a la esperanza planteado a la mitad del cómic y es, a mi criterio, el momento más emotivo del mismo. Finalmente el Capitán que había sido congelado inicialmente sale de ese estado, y observa como la situación se resolvió pero no logra entender cómo.

Al cierre figura un epílogo narrado a través de una carta escrita por Steve Rogers a Sharon Carter, a quien le cuenta que en su trayecto por los Estados Unidos ha ido desactivando células de The Rampart. La última página quizás sobre ya que no aporta a la historia y cae en lo predecible.

En conclusión, nos encontramos ante un número (y una saga) que es una carta de amor a la esencia del Capitán América. En el apartado artístico, no hay mucho que aclarar. Chris Samnee es probablemente uno de los mejores artistas que tiene la editorial hoy día y mantiene su nivel habitual. Si agregamos a esto que su dupla con el guionista ya está muy aceitada, el resultado es excelente. Por el lado del libreto, pese a la incertidumbre que genera su frase sobre la esperanza, se nota a las claras con la lectura completa de la historia que es un personaje que Waid ha comprendido en su totalidad y al cual ama considerablemente. El autor era el ideal para poder rescatar al personaje de lo que vivió en el último año, particularmente con Secret Empire. Vemos a un Steve dejando la vida por proteger al otro, por ayudar a cada ser humano. Como él sabe, el fuerte tiene la obligación de proteger al débil. Y él es el más fuerte de todos.

Las últimas diez páginas están reservadas para una historia realizada por el mismo guionista recapitulando dibujos ya realizados por Jack Kirby, a los cuales se les agregan nuevos diálogos. Esta historia es sencilla, y no es más que un mimo para todos los amantes del gran Jack y también para ver que, aún hoy, su arte se encuentra completamente vigente y no tiene nada que envidiarle (más bien sería al revés) a cualquier ilustrador de la actualidad.

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Escrito por:
Francisco Policastro
Record Guinness en rotura de controles durante partidas de PES.

Francisco Policastro
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