El Universo Marvel de Jonathan Hickman, parte 1 - Secret Warriors: Declaration
Comics

El Universo Marvel de Jonathan Hickman (parte 1) - Secret Warriors: Declaration

Un comienzo insospechado para una saga épica

Por: Diego Labra - 17 Abr 2020 Se lee en: 5 mins

En esta nueva sección mensual, nos animamos a reseñar la masiva historia que el maestro Jonathan Hickman creó entre 2009 y 2015, en la que fue su primer tirón como escritor en Marvel. Incluso dejando de lado su reciente regreso a la Casa de las Ideas para reinventar a los X-Men, línea que él mismo dijo no tocará su continuidad establecida la década pasada (y que, de todos modos, podría ser objeto de un futuro proyecto de reseña), esta se presenta como una tarea tan ambiciosa como la misma saga.

Bienvenidos al mejor Universo Marvel

Jonathan Hickman nació el 3 de septiembre de 1972 en Carolina del Sur, Estados Unidos. Luego de terminar la universidad a mediados de los 90, intentó ingresar al mundo de los cómics y fue rechazado por Marvel, DC y otras editoriales. Tras deambular por agencias publicitarias por 10 años, decidió darse revancha enviando en 2006 a la por entonces renaciente Image la miniserie The Nightly News, escrita y dibujada por él mismo.

La publicación no solo es un éxito de ventas, sino que fue nominado a Mejor Serie Limitada del 2008 en los premios Eisner. Si bien Hickman probó ahí ser capaz de desarrollarse como artista integral, la frustración con los tiempos de su propio dibujo lo llevará a convertirse en escritor luego de su primera historieta (todavía esperamos la hace tanto prometida Frontier). Siguieron más minis como guionista en Image, como Pax Romana, Transhuman y Red Mass for Mars.

Desde el comienzo, Hickman fue el "loco de las infografías"
Desde el comienzo, Hickman fue el "loco de las infografías".

Ya con cierto nombre, Hickman desembarcó a fines de la década en Marvel, haciendo trabajo “mercenario” en un algunos one-shots y tie-ins. Finalmente en 2009, le encargan escribir Secret Warriors junto con Brian Michael Bendis, quien había creado el equipo de héroes para el crossover Secret Invasion. Ya desde entonces, comenzó a plantar las semillas de una compleja y épica historia que tocaría cada rincón del Universo Marvel.

Un guionista entre guionistas

Hickman, junto a Brian K. Vaughan, Jason Aaron, Brian Wood y otros más, forma parte de la nueva generación de autores norteamericanos que se crió leyendo los cómics de la “invasión británica” de los ochenta. La influencia de Alan Moore, Neil Gaiman y Grant Morrison se pueden percibir, por ejemplo, en la renuncia al binarismo de la lucha del bien contra el mal que tienen estos escritores, prefiriendo arrojar a los superhéroes en un mundo de grises morales.

Pero si algo distingue a Hickman de sus contemporáneos es su capacidad de construir historias inmensas y complejas, sin por eso sacrificar los aspectos más humanos. En varias entrevistas ha dejado en claro que siempre sabe cómo va a terminar sus historias, construyendo con claridad desde el primer ejemplar la narrativa que terminará años luego. Esto lo convierte en un guionista particularmente preparado para lidiar con los colosales eventos creados por DC y Marvel, que cada verano boreal enfrentan a todos sus personajes en choques tirados de los pelos en una búsqueda perenne por aumentar las ventas. El autor reconoce que la “fatiga de los eventos” es real, producida por falta de ideas e interés comercial, pero la desafía con habilidad al desarrollar orgánicamente una historia coherente y emotiva a partir de un puñado de series separadas, que además funcionan por sí solas.

Si uno piensa en "épico", lo primero que viene a la mente es Alex Ross
Si uno piensa en "épico", lo primero que viene a la mente es Alex Ross.

Las historietas de superhéroes siempre contarán una historia fragmentada y serializada. Porque se publica mensualmente, pero también porque deben existir en un “universo narrativo” que ata lo que le pasa a cada personaje específico a las acciones de otros colegas y enemigos, así como a los crossovers en los que forma equipo. Lo que, es más, los guionistas irán saltando de un título a otro, contando su “propia visión” sobre cada héroe. Para la mayoría de los escritores estas condiciones de producción juegan en detrimento de una historia coherente y satisfactoria. Hickman, al contrario, hizo el mejor uso posible del lienzo gigantesco y disperso que puso a su disposición Marvel y construyó con paciencia de relojero un desarrollo coherente a partir de una docena de series más cortas. Proporcionalmente, la apuesta fue subiendo con cada una de ellas, culminando en Secret Wars con un choque de proporciones cósmicas que, literalmente, destruyó y volvió a construir al universo ficcional.

En esta guía de lectura comentada, solo reseñaremos las historietas escritas por Jonathan Hickman, aunque ofrecemos cuando sea necesario comentarios sobre la continuidad del 616 por fuera de sus cómics. Si bien he leído gran parte de esta historia, nunca lo he hecho por completo y de forma tan seriada, así que esta empresa será de descubrimiento tanto para los lectores como para mí. No puedo recomendarles lo suficiente que se mantengan fiel a la lectura, porque descubrirán una de las épicas más satisfactorias de superhéroes jamás contadas. Como supo decir el viejo Stan, ¡Excelsior!

Parte 1 - Secret Warriors: Declaration

Jonathan Hickman ha aclarado que tanto él como el editor general de Marvel, Tom Brevoort, tenían en claro desde Secret Warriors el alcance y la potencia de las semillas narrativas que estaban plantando. Pero ningún lector podía sospechar que un tie-in aparentemente innecesario del evento Dark Reign daría el puntapié inicial de la Crisis en Tierras Infinitas de Marvel.

La historia está incluida en el cómic Dark Reign: New Nation, con fecha de tapa de febrero de 2009, diseñado para lanzar simultáneamente Agents of Atlas, War Machine, Skrull Kill Krew, New Avengers: The Reunion, y la serie que aquí nos compete, Secret Warriors. Esta sección lista en sus créditos a Bendis y Hickman como guionistas, el ahora consagrado Stefano Caselli en los lápices, Daniele Rudoni en los colores y Cory Petit en el letreado.

La insospechada primera tapa
La insospechada primera tapa.

Luego de ser el factor determinante en la derrota de los Skrull en Secret Invasion, Norman Osborn logra utilizar ese rédito político para reemplazar a Tony Stark como director integral de todas las fuerzas de seguridad de Estados Unidos, incluyendo S.H.I.E.L.D. Recordemos que Tony había conseguido el mismo puesto en consecuencia a los eventos de la célebre Civil War de Mark Millar y Steve McNiven. El breve cómic de 8 páginas comienza con un hombre desconocido en un café, viendo por televisión la declaración de Osborn al asumir el puesto. Intercalado con esta escena, se nos muestra la charla motivacional que recibe un grupo de soldados en un bote blindado, que aparentemente avanza para desembarcar en la playa de Normandía, Francia, en 1944.

La secuencia se desarrolla paralela durante unas cuanta páginas, hasta que descubrimos que el hombre desconocido es un Nick Fury disfrazado, y que no es otro que el Capitán América quién está dando la charla a los Howling Commandos. El flashback termina con la revelación de que el mejor espía del mundo está visitando la tumba de Steve Rogers. Debemos tener en cuenta que en este punto de la continuidad, Cap está muerto tras ser alcanzado por una bala tras su juicio durante, de nuevo, Civil War. Finalmente, motivado por el recuerdo de la determinación de su viejo amigo, Fury reúne un equipo de jóvenes exagentes de S.H.I.E.L.D. y los recluta a pelear contra la opresión y control que Osborn planea desatar sobre el mundo.

Si bien estas páginas todavía no muestran los atributos de la narrativa de Hickman, Secret Warriors: Declaration cumple su función como tentempié diseñado para enganchar a lectores en la futura serie. El discurso del Cap, que debe mucho a la historia clásica del personaje, funciona como la charla épica de un técnico sacado que arenga a sus jugadores antes de salir a jugar la final. Suelta es una historieta del montón, pero en el contexto de la saga cobra relevancia como el golpe que pone todo en movimiento.

Hay equipo
Hay equipo.

El dibujo de Caselli tampoco se distingue aquí. Los personajes masculinos, mayoría, son dibujados como musculosos con caras intercambiables. Las dos mujeres que aparecen en la última viñeta son igual de genéricas, con cuerpos de tradición noventosa con tetas grandes e indistinguibles las unas de las otras. Es una pobre introducción al buen trabajo que hará a lo largo de la serie.

El coloreado no ayuda demasiado, utilizando una paleta de colores brillantes y plásticos. La misma que tanto éxito le dio a Marvel en su Ultimate Universe, y que definiría los cómics del 2000. Esta paleta parece ser una bajada de línea de la compañía ya que, salvo New Avengers: Reunion, todas las historias tienen coloreado similar a pesar de ser trabajados por diferentes artistas.

En definitiva, está primera muestra de los Secret Warriors es un cómic que cae en todas las convenciones que la editorial por esa década del 2000. Pero Hickman, guionista paciente si los hay, sabía que ya habría tiempo para destacarse. Pronto volveremos con la segunda entrega, en la cual reseñaremos los primeros 6 números de Secret Warriors, coleccionados luego en el TPB llamado Nick Fury: Agent of Nothing.

También podés leer:

Dejá tus Comentarios

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
Acerca de formatos de texto

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.