Lecturas veraniegas
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Lecturas veraniegas

El staff recomienda lecturas y te cuenta en qué mundos anda sumergido en estas vacaciones

Por: Staff de Ouroboros - 01 Feb 2020 Se lee en: 9 mins

Para la gente normal el verano significa vacaciones: playa, mar, viajes, tiempo en familia. Para el comiquero de ley, por otra parte, significa más tiempo libre como para ponerse al día con lecturas pendientes y terminar más pálido de lo que estaba en Diciembre. El staff de Ouroboros World se autoincrepa y pregunta: "¿qué estás leyendo?". Algunos de nuestros miembros, ante la inquietud, respondieron:

Mage
"Mage", de Matt Wagner.

Bob Blondieness

En lo que va del verano pude retomar un par de libros que hablan sobre historieta, centrados en la evolución del mercado norteamericano a partir de la década del '40, pero esos libritos no cumplen con la consigna (¡esta nota es sobre cómics!), así que le dedico este espacio a una gran obra que teníamos pendiente en el sitio: Mage.

Esta es la obra magna de Matt Wagner, el creador de Grendel, el Sandman Mystery Theatre y artífice de que hoy conozcamos como "trinidad" al equipo de Batman, Superman y Wonder Woman. La saga está planteada en tres tomos de 15 episodios cada una llamados "The Hero Discovered", "The Hero Defined" y "The Hero Denied". El primer volumen salió en el año 1984 en la extinta editorial Comico. Desde ese entonces, la publicación fue totalmente errática, con parates de casi una década, saltando entre editoriales, y concluyó felizmente el año pasado con el #15 de "Denied", en una verdadera epopeya que mantuvo en vilo a sus fans durante más de 30 años.

La historia nos cuenta las aventuras de Kevin Matchstick, un pibe común que podrías ser vos o yo, que un día se encuentra al Mago Mirth, quien le abre la cabeza para descubrir el verdadero mundo que tiene alrededor, lleno de seres fantásticos a los que debe hacer frente. Wagner habla directamente al lector a través de Kevin, su alter ego, disfrazando levemente hechos de su carrera como artista, incluyendo a familiares, amigos y colegas en el curso de cada tomo, mostrando el impacto que cada uno tiene en distintos momentos de su vida. El relato desarrolla su propia mitología, involucrando al lector en un in-crescendo continuo que explota en el final de cada volumen. 

Los personajes se sienten vivos, y aunque la acción nunca decae, las situaciones siempre parecen cotidianas, logrando un verosímil que pocos pueden manejar. No quisiera entrar en más detalles del plot para que cada uno lo pueda descubrir por sí mismo, solo me atrevo a advertir que cada volumen alcanza una "etapa" de la vida de Wagner, dividido (aproximadamente) en juventud temprana, el pase a la madurez y su rol como adulto. 

El arte es impactante: podés ver la evolución gráfica del artista, con una narrativa perfecta, acompañado por colores y tintas que le cuajan  la perfección. Mage es aventura clásica, mezclada con costumbrismo, mitos arturianos y autobiografia. Lamentablemente, las ediciones traducidas al español escasean, la opción digital es la forma más sencilla de poder acceder a esta excelente Obra de Arte (así, con mayúsculas).

Si solo podés leer un comic en este verano, no lo dudes, Mage es un camino de ida.

Beastars
"Beastars", de Paru Itagaki.

Matías Mir

Este verano tenía dos grandes proyectos de lectura. El primero consistía en, finalmente, enfrentarme al ladrillo en la biblioteca que es el volumen integral de Alack Sinner, la magnífica obra de Sampayo y Muñoz. Aunque es una lectura no muy densa, para poder apreciarla (y no descuidar mi columna) decidí fragmentar la experiencia a un episodio máximo por día. Hubo sesiones donde me quedé con ganas de más por lo corto de los capítulos y otras fueron más satisfactorias (las que originalmente ocupaban un álbum completo). En líneas generales es una gran obra que funciona no solo por el talento de sus dos autores sino por lo ganchero que es Alack como personaje. Seguir su desarrollo personal es casi tan interesante como los misterios que resuelve.

También podés leer:

El segundo proyecto de lectura surgió de la pendiente deuda que tengo con la bande dessinée más clásica. Un buen rescate de álbumes de Asterix de saldo sirvió para poder empezar a leer finalmente las aventuras de la aldea gala que no se rinde ante el invasor. También, a no más de un álbum por día, en orden y consecutivamente voy avanzando con los libros de Goscinny y Uderzo, con la vergüenza de no haberlos leído hasta ahora pero el gozo de disfrutar a ciegas de estas joyas históricas del noveno arte.

Desgraciadamente Asterix tuvo que ser interrumpido debido al inesperado descubrimiento de un manga demasiado adictivo de leer: Beastars, de Paru Itagaki. Este drama de animales antropomórficos se vuelve insoltable una vez se empieza, en parte por su increíble desarrollo de personajes y trama, y en parte por lo fluido de su narrativa y refinado de su arte.

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El virreinato de Colón
"El virreinato de Colón", de Antonio Hernández Palacios.

Facundo "el profe" Vazquez.

Estoy seguro de ser el más desordenado de todos los colaboradores en lo que a lecturas se refiere, pero igual quiero aportar las cuatro obras que están en este momento sobre mi mesa de luz:

Estoy releyendo “Hate” de Peter Bagge y “The Bradleys”, la colección original de la que surgió este clásico del under. ¿Por qué? Porque es genial y me hace reír como poquísimos cómics. Fui consiguiendo los libritos de La Cúpula a lo largo de los años pero sin mucho orden ni concierto. Cuando veía alguno lo compraba, lo leía y punto. Así que creo que es la primera vez que los agarro todos juntos y me pongo a leerlos como corresponde... y es una experiencia muy disfrutable. No sé cómo será para los nuevos lectores porque es cierto que Buddy es el espejo de un momento determinado de la historia y que sin ese contexto pierde mucho de su encanto, pero si sos de la generación X y tenés ganas de recordar los oscuros noventas (y no me refiero a Image) no dudes en pasarte por la casa de los Bradleys. Patético y deprimente pero divertido a la vez.

Mi segunda lectura es pero no es una relectura: estoy estudiando la obra de Antonio Hernández Palacios. En este momento en particular, literalmente tengo que usar una lupa muy grande para analizar cada viñeta de “El virreinato de Colón”. No es mi obra favorita del autor (de hecho el guion es totalmente somnífero) pero la elegí porque es la que tengo en el formato más grande y la que, por lo tanto, me permite ver mejor los detalles del entintado barroco, preciosista y obsesivo de este genio español. ¿Qué pretendo lograr con eso? No sé, aprender algo, supongo. Entender mejor a un artista que admiro profundamente. Lo que sí sé es que con cada viñeta me asombro y me maravillo.

Una lectura que tenía imperdonablemente pendiente y acabo de completar es la del libro “155: Simón Radowitzky” de Agustín Comotto. No me voy a extender porque ya tiene una reseña de Guido Barsi en este mismo sitio. Solo les digo que es imprescindible para cualquier amante de la historieta argentina.

También podés leer:

Y la última es “Hora Tres”, el tomo antológico compilado por el colega Julián Blas Oubiña Castro sobre el cual tampoco quiero explayarme demasiado porque creo que merece su propia reseña. Este todavía no lo terminé pero lo estoy gozando como un enano.

Legion of Superheroes
"Legion of Superheroes", de Brian Michael Bendis y Ryan Sook.

Fernando Del Santo (webmaster)

Voy a enumerar algunas cosas que vengo leyendo y otras que bookmarkeé y ahora tengo tiempo (y ganas) de leer. El orden de los productos no altera la cantidad de horas invertidas. Acompaño, además, con puntaje personal para que tengan en cuenta la subjetividad de la apreciación.

Recientemente terminé y recomiendo:

  1. Wonder Woman Year One (2020), de Greg Rucka y Nicola Scott: Una nueva historia donde se cuenta el origen de la Amazona. Pasa lo de siempre: Steve Trevor y algunos de sus compañeros caen en la isla, Diana tiene que luchar para dejarlos ir, bardo con terroristas, quilombos con Ares y muchos ojitos entre Diana y Trevor. Me encanta el arte de Nicola Scott, es como si mezcláramos a Ivan Reis con Yanick Paquette. No solo la historia es un buen punto de arranque para quienes nunca le dimos bola a la Princesa, sino que es llevadera, entretenida, sólida y tiene momentos donde se aprecia la naturaleza de la convivencia en una isla donde reina la paz y el amor por el prójimo (haciéndolo creíble). 80 DelSanticons.
  2. House of X / Powers of X (2019), de Jonathan Hickman, Pepe Larraz, RB Silva y Marte Gracia: Nunca fuí amante de Marvel, pero después de leer la primer reseña de la serie doble realizada por Maxi Britos en Ouroboros la seguí número a número y me explotó la cabeza. Si tenés que leer una sola cosa este verano, que sea HOX/POX. Le doy 100 DelSanticons.
  3. Legion of Superheroes (2019), de Brian Michael Bendis y Ryan Sook: Tenía en pausa los tres issues que salieron hasta ahora por culpa de una mudanza, pero finalmente pude leerlos. Además de darles 60 DelSanticons por calidad les voy a sumar 100 DelSanticons por la facilidad de la lectura. Los volúmenes anteriores de la Legión son muy extensos como para empezarlos de cero (o releerlos, en mi caso) y nunca me gustaron las series donde hay muchos trajes de colores, salvo Kingdom Come… Pero esta Legión está bien escrita, es entretenida y la puede empezar a leer cualquier rookie. ¡Si siempre le tuviste ganas, empezá por acá y después andá a leer material previo!
  4. Paper Girls (2015-2019), de Brian Vaughan y Cliff Chiang: Cuatro adolescentes canillitas de los 80s se ven envueltas en una aventura a través del tiempo y el espacio donde no faltan enredos, comedia y, por supuesto, sci-fi. Ideal si te gustó Stranger Things (o “Stand by Me”). Una serie que desarrolla rápidamente las personalidades de sus protagonistas para poder sumergirte en la acción y a medida que se acercan los números finales te hace encariñarte y no querer que se termine en el #30. Una historia de chicas elaborada por muchachos, para todo público. 90 DelSanticons.

También podés leer:

Además, ando leyendo Olympia (2019-2020) de Curt Pires, Batman: Curse of the White Knight (2019) de Sean Murphy y la polémica Second Coming (2019) de Mark RusselRichard Pace.

Welcome to the Ballroom
"Ballroom e Youkoso", de Tomo Takeuchi.

Maximiliano Britos

Estuve aprovechando para ponerme al día con varias series de manga que sigo desde hace bastante. Muchas las cuelgo por un tiempo hasta que se acumulan episodios, pero a otras les pierdo el rastro por seguir demasiadas a la vez y y no ser demasiado ordenado (como algunos de mis compañeros, cofcofMircofcof, que llevan anotadas sus lecturas en un archivo). En fin, algunas series no son rescatables ni dignas de mencionar, pero voy a comentar puntualmente tres.

Act-Age (que puede leerse en la app/web Manga Plus) nos cuenta la vida de Kei Yonagi, una estudiante de secundaria que quiere iniciar su carrera como actriz. El talento de Kei es poder sumergirse en el personaje y su psicología por completo, básicamente encarnándolo más allá de la actuación. Excelente casualidad es que se cruce con un director de cine increíble y excéntrico. Es una serie muy shonen en cuanto a sus formas narrativas: la práctica (entrenamiento), crecimiento personal y amigos o rivales que conoce en el camino que la ayudan y potencian. La facilidad con la que el manga puede transmitir la vida de una persona que quiere dedicarse a ser actriz como algo súper épico y sumergirte en los personajes que actúa (cine, comerciales, incluso teatro), su psicología y los clásicos puntos de quiebre que son decisivos, jamás se me hubiesen ocurrido aplicarlos en una trama de este tipo. Y funciona muy bien: semana a semana Kei nos emociona con su crecimiento personal y su increíble talento.

Kimetsu no Yaiba (Demon Slayer), la serie que arrancó a editar Ivrea hace poco en Argentina (cuyo primer número ya reseñamos y sorteamos) y que ya es un éxito consolidado en Japón (además puede leerse al día en Manga Plus por si son de los ansiosos que no se bancan el mes a mes en físico). La verdad es que la obra que tiene como protagonista a Tanjiro Kamado cumple con todos los puntos comunes de los shonen: entrenamiento, personajes con habilidades especiales, amigos, maestros, un villano insuperable, flashbacks sobre el pasado de los personajes para tomarles más cariño y darles trasfondo... además de eso, no hay personajes sagrados, cualquiera puede morir. Lo más interesante de este manga es que, si bien presentan una pirámide de personajes antagónicos para poder estirar la pelea final ("hola, soy el Patriarca pero primero tenés que pasar por las 12 casas", típico), la trama AVANZA. Vas conociendo detalles importantes de la trama sin dilataciones eternas pero bien dosificadas, y cuando ya pensaste que pasó mucho te encontrás en la recta final del conflicto. Un manejo de ritmos sublime que impide aburrir. Podría ser el próximo Bleach interminable con relleno, poca sustancia y muchos personajes de adorno para vender figuras, pero no. Digno de aplaudir.

También podés leer:

Ballroom e Youkoso (Welcome to the ballroom) es otro experimento con extrañas temáticas, pero sin dudas excelente. Probablemente sea la serie que más disfruté de las tres. Así como en su momento nos parecía raro un manga de básket como Slam Dunk y ahora tenemos mangas de volley, actuación, natación y ciclismo, Ballroom e Youkoso es sobre baile. Sí, vals, tango, foxtrot… baile. El protagonista se ve inmerso en esto casi por coincidencia, como no podía ser de otra forma. Claramente están todas las figuras comunes: rivales, amigos, maestros, competiciones, entrenamiento y la perseverancia de intentar ser lo mejor posible para estar a la altura. Todo esto es lo que padece Tatara Fujita, que se sumerge en un mundo completamente desconocido tanto por él como por la mayoría de los lectores (al menos, yo me incluyo). Indistintamente de todo tipo de adorno del mundillo del baile que pueda llegar a hacer la autora, Tomo Takeuchi (como hacen casi todos los autores, romantizando bastante las industrias pese a que muestren sus lados malos), el nivel de investigación y documentación es admirable. Las posturas de baile de los personajes, los pasos, los ritmos, la teoría que se nos enseña por medio de comentarios o de profesores que instruyen alumnos y los diseños del vestuario. Todo increíble. Pero el punto al que más atención le presta la autora es a las relaciones entre los personajes. Y en este caso, la pareja de baile es fundamental. Un montón de personajes, a mi gusto todos súper carismáticos e interesantes, le dan color a este fluido manga (que tiene un ritmo -cuac- muy rápido, nada de estar 10 episodios para aprender un paso). Pero no puede ser todo perfecto: la autora tiene problemas de salud y la salida del manga es muy espaciada, entrando en hiatus seguido, como en el que se encuentra actualmente.

Seguramente les dedique un artículo más extenso a estas series en un futuro.

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