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The life & times of Scrooge McDuck de Don Rosa (PARTE 1)
Comics

The life & times of Scrooge McDuck de Don Rosa (PARTE 1)

¿El mejor comic con sello Walt Disney?

Por: Oscarito Kusanagi - 01 Abr 2018 Se lee en: 13 mins

TODO LO VERÁN AQUÍ CON PATOS

Es muy difícil destacar el valor de los comics de Disney ya que a nivel mediático parece destacarse en lo cinematográfico. Una película para cine o TV de Disney es garantía de calidad y una obra de arte, aún cuando objetivamente esta no pase de la media. No obstante, dichas películas o sus personajes llegan a ser populares para chicos y grandes. Pero, ¿Qué pasó con los personajes primigenios de Walt Disney? Parecieran haber quedado relegados, en el imaginario popular, a otra época, a adornos de cumpleaños infantiles, a entretenimiento simple y colorido para los más pequeños.

Lilo, Simba, Pocahontas o Maleficent son personajes de la "cultura pop" y pueden aparecer hasta en un vestuario de sábado por la noche sin temor a vergüenza, mientras que Mickey, Pluto o Donald serán eternos muñecos del trencito de la alegría (o carrusel, dependiendo de tu país).

Aunque actualmente Disney está rescatando en la pantalla chica (e Internet) a estos personajes clásicos, su línea de comics sigue pasando algo desapercibida. Nunca hubo gran interés por ellos ni en EE.UU., aunque en más de una ocasión tuvieron un contenido más que respetable, el cual sorprendió lectores Europeos y enamoró en los 80s y 90s a la juventud de Latinoamérica.

Disney otorgaba a diversas editoriales del mundo el permiso de hacer historietas con sus personajes, bajo ciertas condiciones y lineamientos. De los cuales, el principal era: Sea quien sea que escriba y/o dibuje la historia, la firma siempre sería de Walt Disney.

Estos comics se enriquecieron por dos cosas: La falta de atención (en comparación con el mundo animado) en estos productos, le permitió a los artistas gozar de cierta libertad creativa. Y por otro lado, sin querer crearon un multi-verso Disney. Cada zona geográfica tiene su propia versión de Mickey, Goofy o Donald en su propio universo y su propia continuidad.

Es en este momento donde entra en escena el legendario Carl Barks, el “Buen Artista de los Patos” (como se le conoció en el medio) quien en 1947 toma la antorcha de Al Taliaferro, responsable del look actual del Pato Donald, y lo cambia por completo: lo humaniza, le otorga familiares (sobrinos, primos, tíos, etc), crea una ciudad donde vive e interactúa con personajes nuevos y vive situaciones hilarantes de corte cotidiano y a veces aventuras inspiradas en leyendas o clásicos de ciencia ficción. Los personajes se desenvuelven coherentemente, producto de sus propias virtudes y defectos individuales. En resumen, estas historietas de Donald son las que están “bien hechas, bien dibujadas y bien escritas

Y es en 1947 que Barks introduce a su personaje más legendario: el tío de Donald Duck…. Scrooge McDuck.

Archi-millonario, excesivamente avaro y codicioso, el “Tío Rico” (nombre que se le dio en Latinoamerica, después convertido a “Rico McPato”) era un personaje secundario de Donald, introducido en la historia “Christmas on Bear Mountain”. Siendo parodia de Ebenizer Scrooge de “A Christmas Carol” de Dickens, es presentado como un villano y pero luego se convierte en un compañero de aventuras. Donald, Scrooge y sus sobrinos Huew, Dewey y Louie recorrían el mundo viviendo andanzas de todo tipo y es aquí donde Rico McPato pasa a tener sus propia colección de comics llegando a un nivel de popularidad que recién a partir del 1987 se ganaría su adaptación animada (aunque en 1967 ya tuvo un cortito a modo de debut)

Que Disney no le diera tanta importancia a Scrooge tal vez le favoreció, ya que la calidad que le daba Barks a su universo de patos y su humor y aventuras es al día de hoy comparable con Peanuts de Charles M. Schultz, un Popeye de Segar (no confundir con los dibujitos de Popeye) o me juego a decir Asterix de Goscinny y Uderzo.

Pero como todo artista que trabajaba para Disney, Barks le tuvo que pasar la antorcha a otros… y fue allí que en 1986, Keno Hugo Don Rosa tuvo su oportunidad dorada.

Oriundo de Kentucky, Don Rosa a sus 12 años ya era un ávido lector de comics. Arrancó de pequeño con la colección de su hermana mayor “leyendo” las imágenes, para luego convertirse en un coleccionista obsesivo de cuanto comic existiese, principalmente los comics de la revista MAD, el Superman de Curt Swan y por supuesto Uncle Scrooge. Aunque su carrera y licenciatura era la de Ingeniero Civil, ya a mitad de la cursada se destacó como notable caricaturista del periódico universitario de la Universidad de Kentucky. A finales de los 80, entra en contacto con la editorial Gladstone y se anima a pedirle editor que le deje realizar una historia del Tío Rico. Presentándose como “el único norteamericano capaz de hacer un comic de Scrooge” y fiel seguidor de la obra de Carl Barks, Rosa realiza : Son Of The Sun, la cual le valió un Premio Harvey. ¿Cuál fue el secreto? Él ya había escrito y dibujado historias de Scrooge para el diario universitario, pero sin Scrooge ni Donald. Lo único que hizo fue re-hacerlas poniendo a los patos como personajes. Y fue un golazo.

Después de un tiempo no muy grato con la revista Ducktales (llamada así por la serie de TV que varios recuerdan) y bajo el yugo de Disney, Rosa se muda en los 90 a la editorial Egmont de Dinamarca, la cual se dedicaba a republicar comics de Donald y Scrooge. Allí Rosa fue libre de escribir nuevas historias a su gusto.

Don Rosa expande aún más el universo de Barks tratando de que toda historia pueda esta conectada con otra. El mundo de Donald y Scrooge era una contraparte del nuestro: incluía lugares y hechos culturales/científicos reales, 100% exactos (hecho intencionalmente para generar contenido interesante). Todos los “humanos” eran animales antropomórficos, (principalmente, animales de granja y domésticos) y sucesos como la colonización de américa habían ocurrido. Don Rosa prefirió dejar a este universo fijo en los años 50 para evitar que pierda su magia y mantener un status quo. Esto lo mantiene hasta la fecha.

En 1992 la editorial Egmont recibe la noticia de que Disney estaba interesada en hacer un comic que narre la historia y orígenes de Uncle Scrooge. Inmediatamente les mandan a Rosa y su currículum para que se encargue de tal tarea. Era también la única manera de evitar que Disney arruine la continuidad que Barks y Rosa habían creado.

The Life and Times of Scrooge McDuck (Lo$) se publica originalmente en Dinamarca, de la mano de Egmont en Anders And & Co entre 1992 y 1994 y luego en inglés en los números 285 al 296 de Uncle Scrooge entre 1994 y 1996 para que los norteamericanos tuviesen acceso a la historia del personaje que se había vuelto popular gracias a la serie animada Ducktales (que homenajeaba levemente a la obra de Barks)

La historia nos lleva a modo de super-precuela por un recorrido de la vida de Scrooge desde que cumple los 10 años en Glasgow, 1877 hasta 1947, culminando un día antes de la historia “Christmas on Bear Mountain” (el debut de Scrooge). La saga toma elementos y acontecimientos que Barks y el mismo Rosa ya habían plasmado en las aventuras de Donald y Scrooge y las reúne cronológicamente para armar esta serie de aventuras que el Tío Rico vivió hasta convertirse en el personaje que los lectores conocieron.

Al día de hoy la obra es considerada la más importante de lo que refiere comics de la propiedad de Disney, cuenta con un premio Eisner en 1997 e incluso con su propia banda sonora compuesta por el líder y compositor de la banda Nightwish (En Finlandia aman a Rosa).

RESOLVIENDO EL MISTERIO, RE-ESCRIBIENDO LA HISTORIA

Lo recuerdo como si fuera ayer. Papa me llevo a ver el hogar ancestral de nuestro clan. El desolado castillo de Dismal, abandonado en el siglo 17, ahora habitado solo por las águilas en sus torres y…. y … en el cementerio del clan. Ante esta vista de antigua gloria, de pastizales viejos, tristeza y esperanza es donde comienza mi historia: los pantanos de Rannoch, 1877, la víspera de mi décimo cumpleaños” – Letra de “Glasgow 1877” por Tuomas Holopainen del disco “Music Inspired By The Life and Times of Scrooge McDuck”

Scrooge o Scroogi en ese entonces era el único hijo varón y ultimo descendiente del Clan McDuck, noble linaje de patos que no gozaron de mucha fortuna ya que perecieron de las formas más descuidadas y torpes antes de poder clamar riqueza y gloria. Para colmo de males, una familia de rufianes, los Whiskervilles se apropió del castillo de Dismal, propiedad que en realidad pertenece a los McDuck. Al no poder acceder a él, terminan viviendo en la pobreza.

El honesto y noble Fergus McDuck guía a la familia: su esposa, Downy O’Drake, el tio Drake McDuck y las pequeñas Hortense y Matilda McDuck. Scroogi vive bajo las enseñanzas de su padre quien le promete que está destinado para la gloria y la fortuna que su Clan siempre ansió obtener, pero que aquella llegara a través del trabajo honesto y duro. En el día de su cumpleaños, Fergus le regala a su hijo un cajón de lustrabotas para que tenga su primer trabajo.

Luego de recorrer las calles de Glasgow, el pequeño Scrooge recibe a su primer cliente. La sorpresa del niño sería enorme al ver que las botas a lustrar estaban cubiertas de cemento y barro. Pero Scrooge, no deja pasar su primer oportunidad y procede a invertir al menos una hora de su vida en dejar como nuevas aquellas botas, quedando exhausto y cayendo dormido al piso. El cliente le deja una moneda de 10 centavos americanos. En realidad, todo fue una puesta en escena por parte de Fergus que armó a escondidas. Él quería que su hijo aprendiera a valorar hasta lo más pequeño, y que nunca afloje. Esa moneda sería el amuleto de su hijo, recordatorio para no abandonar nunca, aunque cueste.

Scroogi despierta y contempla la moneda. En su mente solo hay ODIO y FURIA. Lo habían ENGAÑADO. Esa moneda no tiene siquiera valor en su país. Conclusión: Las personas intentaran aprovecharse de él siempre, de engañarlo y sacarle lo que es suyo a la primera oportunidad. No puede confiar en nadie… por ende no necesitará de nadie. Nunca más le pasarían por encima. Será mucho mejor y tenaz que los demás, trabajara y se esforzará hasta tener más riqueza que nadie. ¿Y su moneda de 10 centavos? Será el recuerdo de todo la injusticia que lo motivó ser lo que es.

Scrooge comienza a trabajar arduamente, pero su tenacidad también se traduce en destreza física y deseos de aventura, por lo cual no solo recupera el castillo de su familia, sino que logra suficiente dinero para ya a sus 18 años irse a buscar fortuna en los Estados Unidos, dejando a su familia a quienes les promete que volverá con riquezas para ayudarlos a salir de la pobreza.

P-P-PELIGRO ACECHA POR DETRÁS

Entre 1880 y 1882 Scrooge vive aventuras en Norteamerica con su tío Pothole y se convierte en el “Amo del Missisipi” gracias a sus proezas como capitán de botes a vapor en la comunidad, pero un encuentro con los antepasados de los Beagle Boys (los famosos “Chicos Malos” para Latinoamerica o “Golfos Apandadores” en España, ¡Vamos esa traducción!) lo dejará en la pobreza, motivándolo a visitar el Viejo Oeste y convertirse en un vaquero implacable y hacerse amigo de un joven Theodore Roosevelt a quien le aconseja dedicarse a la política (#Scrooge #Influencer)

En el capítulo Raider Of Cooper Hill, Scrooge se convierte en un minero del pueblo de Butte en Montana (lugar que existe realmente y efectivamente fue fundado a partir de un asentamiento minero como se ve en este capítulo) y allí se empiezan a poner en juego sus valores. Scrooge obtiene un mentor: el adinerado Howard Rockerduck quien toma un rol de amigo/padre, ya que comparte los valores de Fergus (y también es progenitor de un futuro némesis de Scrooge, John D. Rockerduck)

McPato casi se convierte en el dueño la Mina de Cobre Anaconda lo cual hace que todos sus amigos del pueblo lo hagan a un lado por envidia. Scrooge está avanzando con respecto a su sueño, pero pierde vida social. Tras perder eventualmente también la mina, el Tío Rico debe volver a Glasgow para ayudar a su familia ya que el castillo Dismal estaba por ser comprado y para evitarlo se tiene que batir a duelo con quienes siempre estuvieron tras la propiedad: Los malvados Whiskervilles.

Esta parte de la historia hace gala de humor negro, ya que en medio del duelo, el espíritu de Sir Quackly McDuck se hace presente (ya había aparecido anteriormente) y al intentar ayudar a Scrooge en el duelo, termina causándole la muerte en el fondo de un lago. Ya en el más allá, es recibido por sus antepasados quienes ya le preparan un lugarcito en el juego de golf celestial. Y es que de acuerdo a los registros del cielo, Scroogi estaba destinado a morir a los 100 años de edad. Quackly había interferido al pedo. No obstante, dichos registros también cuentan que el Tío Rico llegaría a convertirse en el pato más avaro, codicioso y rico del mundo, por lo que ante tal revelación sus antepasados ayudan a devolver su alma a la tierra para que le devuelva la gloria al Clan McDuck cumpliendo con su destino. Scrooge no recuerda mucho de lo ocurrido, pero logra vencer a los Whiskervilles.

Scrooge se separa una vez más de su familia para recorrer Sudáfrica, Australia y terminar en Klondike: lugar pívot para el desarrollo de Scrooge como personaje y fijación de un modelo mental distinto a aquel con el que comenzó su vida. En las tierras del Yukón, 1896, Scrooge participa de la famosa (e históricamente real) Carrera por el Oro de Klondike, un acontecimiento que el mismo Carl Barks ya había desarrollado y que acá recibe una pequeña re-invención, incorporando al villano Soapy Slick quien lo tiene a Scrooge atado con un préstamo/estafa y a la segunda persona más importante de la vida de Rico McPato, Goldie O’Glit.

La historia de amor de Goldie y Scrooge merecería una nota aparte ya que Rosa le dedica buena parte de la trama y posteriores historias, pero básicamente ambos se aman, tanto como aman al oro y su relación se basa, humorísticamente en quererse, amarse o traicionarse por dicho metal (relaciones PATOlógicas… cuak)

Scrooge sufre aquí la segunda injusticia/tragedia de su vida: Soapy, quien ya tenia todo planeado, secuestra a Scrooge y planea sacarle lo poco de riqueza que tiene. A modo de tortura, es encadenado en la guarida del villano para ser sometido a burlas, entre ellas, leer en voz alta las cartas de su familia, incluso aquellas que no había leído aún. Una de estas anunciaba el fallecimiento de Downy, la mamá de Scrooge. La furia del pato es tal que alcanza para sacudir a todo Klondike, derribar la guarida y arrastrar a Soapy hasta la cárcel. El acontecimiento convierte al Tío Rico en un héroe, o como empiezan a llamarlo ahora, El Rey de Klondike, el más implacable y rudo minero de la región.

Mitad héroe, mitad leyenda Scrooge parece tenerlo todo, pero su anhelo de hallar oro lo vuelve más intolerante y ambicioso. Y es aquí donde comete el gran error de su vida (según él) que es darle la espalda a Goldie tras ignorar su última carta donde le pedía quedarse con ella. Scrooge, pensando que era una de sus típicas peleas, decide no leerla. Prefiere desaparecer de Klondike sin que lo sigan lastimando. Tras dejar todo atrás, el Tío Rico encuentra el dichoso oro. Y nada volverá a ser igual.

CUANDO PARECE QUE NOS ACERCAMOS AL FINAL

A principios de 1900 Scrooge McDuck regresa a Escocia con su familia, lleno riquezas, solo para ser basureado por sus coterráneos que ahora lo ven como un yanqui adinerado y burgués, lo que hace que Scrooge le dé la espalda a su país: él estaba ahora por encima de ellos. ¿Y su familia? Lamentablemente eran pobres y campechanos, pero no podía despreciarlos, ellos siempre lo apoyaron, aún a la distancia.

No obstante, Fergus, al ver la infelicidad de su hijo en un pueblo que le quedaba chico, le pide que vuelva a Estados Unidos y que se lleve a Matilda y Hortense para que puedan acompañarlo y salir de aquel pueblo que ya no les podía proveer nada. Por fortuna, Scrooge tenia una propiedad barata que compró en el nuevo continente, a una familia de nombre Coot... ¡los fundadores de Patolandia (Duckburg)!

Fergus se rehusa a acompañarlos, ya que alega estar muy viejo para dejar su tierra, así que solo le queda pedirles que vivan felices con la fortuna que se merecían. A la mañana siguiente, Scrooge y sus hermanas parten para Estados Unidos dejando a su padre dormir, ya que la despedida sería muy triste. No obstante, una figura se despide de ellos desde lo alto de una de las torres de Dismal y ellos devuelven el saludo a quien reconocen como su querido padre. La realidad es que el cuerpo de Fergus McDuck nunca volvió a levantarse de su cama, pero aún así pudo dar el ultimo adiós a sus hijos, para luego ser recibido por su esposa Downy y su antepasado Sir Quackly con los brazos abiertos y la promesa de divertirse mucho con otros parientes. Este fue el fin del linaje McDuck en Glasgow.

Los jóvenes McDuck llegan a Estados Unidos y se establecen en Duckburg donde conocen a la Familia Duck. Hortense se enamora de uno de sus integrantes, Quackmore Duck, un pato de carácter tan podrido como el de ella (adivinen quien sale de esa cruza…) Por otro lado, el Tio Rico sienta en Patolandia las bases de su primer propiedad, la famosa Money Bin o Boveda de Dinero, pero no sin antes enfrentarse al ejercito del ahora presidente Roosevelt quien casi lo confunde con invasor extranjero. Es asi como Matilda y Hortense terminan entendiendo exactamente en que clase de hombre aguerrido, aventurero, pero también ambicioso, se había convertido su hermanito menor, mientras lo ven compartir malvaviscos con Theodore Roosevelt como si fuesen personas comunes.

Sediento de dinero, Scrooge lleva a sus hermanas a recorrer el mundo y mostrándoles cómo se hacen negocios. Es aquí donde McPato, quien en Klondike había alcanzado ser el avatar de heroísmo y justicia, se manda el acto más atroz y malvado que pudo cometer en su vida. Tío Rico contrata un grupo de mercenarios para devastar la aldea de una tribu africana y poder quedarse con su caucho para poder comerciarlo. La retaliación del karma es absoluta: Matilda y Hortense huyen a Duckburg, desoladas por la maldad de su hermano menor y por otro lado, el jefe de la aldea le echa una maldición en forma del Zombi Bombie, un ser inmortal que perseguirá a Scrooge hasta el final de los tiempos para vengar a la desaparecida tribu (este episodio es a su vez precuela de una historia de Carl Barks llamada “Donald In Voodoo Hoodoo” donde la maldición pega de rebote en el pobre sobrino de McPato)

Sintiéndose traicionado por su familia, Scrooge está a pasos de convertirse en un codicioso y maquiavélico ser. Él tiene que ser implacable y su moneda de 10 centavos es el recordatorio eterno de esto. Solo la voz de su padre lo devuelve al camino correcto y por ello decide volver a Duckburg a hacer las paces con sus hermanas. Un descuento en pasajes de tren con escalas por Europa haría que su viaje se estire un poco… esta vez sin retorno.

Tras recorrer Europa, hacer negocios, incrementar su fortuna, escapar del Titanic y del Zombie Bombie una y otra vez, en 1930 Scrooge regresa a Duckburg, pero es un pato cambiado. Su imperio sobrevivió a la crisis económica, está a pasos de ser el hombre más rico del mundo si sus negocios siguen creciendo. Ya no le importa nada más. Despide empleados y maneja a otros con puño de hierro. Hortense y Matilda lo visitan después de 20 años no tener contacto y le presentan a sus primeros sobrinos: Della y Donald Duck, ¡Los nuevos descendientes del linaje McDuck!

Pero a Scrooge no le importan. Ni siquiera los mira. Solo le importa echarles en cara a sus hermanas que lo abandonaron en su momento de gloria y que su fortuna era la prueba de que él siempre tuvo razón. Por ende, ya no las necesita a su lado.

La familia de Scrooge se retira de la vista de su hermano, esta vez para siempre. Solo los recuerdos de la vida en Glasgow hacen que Scroogi rompa en llanto y salga corriendo a intentar detener a sus hermanas, pero es justo en ese momento que recibe la noticia de que se acaba de convertir en el pato más rico del mundo. Scrooge estalla en alegría, festeja con sus riquezas y se olvida de todo mientras Matilda y Hortense se alejan.

Nunca más vuelve a ver a sus hermanas.

PATOS... WOO-OO!

Hasta acá, la primera parte de la nota. Como habrán visto el ritmo de Lo$ se caracteriza por muchísimo contenido y un ritmo que va en ascenso. Desde la más tierna infancia de Scrooge, pasando por sus primeros trabajos/aventuras hasta convertirse en una figura obscenamente avara. Hay momentos pívot donde se derrota la adversidad y se convierte en un héroe (recuperando el castillo Dismal, recorriendo el Missisipi, conquistando Klondike, etc) que termina cayendo en desgracia al sucumbir a sus ambiciones y la frustación constante. Asi como el protagonista de "En La Sangre" de un tal Eugenio Cambaceres, Scrooge sucumbe al destino que sus antepasados tenían (literalmente) escrito para él. Solo las enseñanzas de su padre y otras "figuras paternas" como Rockerduck o Roosevelt lo mantienen humilde hasta que llega el momento de valerse por si mismo, y allí termina ganando el resentimiento acumulado desde los 10 años.

Este resumen es nada comparado con la cantidad de cuadros, dialogos y situaciones en la historia. Visiten la web la próxima semana para leer sobre el desenlace de Lo$, las pre-cuelas y secuelas que Don Rosa realizó posteriormente y lo mejor de todo: Te contamos como Christopher Nolan se robó el guión de una de estas historias para hacer el sobrevalorado bodrio de Inception.

 

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