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Murderworld: Fantastic Four de Mark Waid (Parte 2)

Ni impensable ni perdón

Por: Santiago Porro - 03 Mar 2021 Se lee en: 20 mins
Murderworld: Fantastic Four de Mark Waid (Parte 2)

Murderworld utiliza este bello campo de entretenimiento para destruir esas obras que suelen ser santificadas por el público. Murderworld promete aniquilar sin piedad.

La víctima en esta ocasión: Mark Waid en su etapa al frente del título de Fantastic Four.

PARTE 2. Si te perdiste la parte uno, podés leerla haciendo click acá.

Parte 3: Golpe De Estado

Los números 503 al 508 cubren la historia “Acción Autoritaria”, uno de los puntos más controversiales de la etapa. El elegante y simpático arte de Wieringo es reemplazado por el arte tosco y siniestro de Howard Porter, con unas portadas bizarras y fuera de lugar de Tony Harris. Esto provoca en que no tengamos a Wieringo para “filtrar” los horribles guiones de Mark Waid, y el tono oscuro se siente mucho más que en el arco anterior.

La década del 2000 no fue amable para Reed Richards. El personaje se fue volviendo menos y menos simpático, hasta que en Civil War se convirtió prácticamente en un criminal, frio y ausente, uno de los responsables de crear la Prisión 42 y :;al clon de Thor que mato a Goliath. El Reed de los 60's también era frío y ausente, pero nunca al punto de ser malvado (o aparentarlo), y este era un aspecto de su personaje que se fue desarrollando y apaciguando con los años hasta los 90's, a medida que aprendía la importancia de confiar en su familia. Pero estos desarrollos desaparecen bajo la flanderización de Waid. Es acá que comienza el descenso a la oscuridad de Reed.

Para representar esta oscuridad, Waid hace que su rostro sea deformado por un ataque de Dr. Doom al final del número 500. Waid nos dice que el daño es “demasiado profundo para ser sanado”, que apenas funciona como explicación… o lo haría si no fuera porque en el número 64, Modulus desintegró completamente la mano de Sue, y Reed logró recrearla con una máquina recreadora de ADN humano a nivel molecular. Entiendo que Waid no recuerde continuidad antigua, pero al parecer tampoco puede recordar su propia escritura.

En “Acción Autoritaria”, Reed lleva a su familia a Latveria, el país antiguamente controlado por Doom, y se establece en su lugar como dictador. La familia lo sigue en su rol usual: no entienden nada, lo siguen como perritos confundidos, están todo el tiempo preguntándole qué está pasando y obedeciendo sus órdenes hasta que finalmente deciden hacerle caso. Reed les miente, les oculta cosas, les inyecta microchips mientras duermen y los ataca con robots, y le perdonan todo porque “Reed sabe lo que es mejor”.

La justificación de Reed para violar leyes internacionales y realizar un golpe de estado es que:

  1. Latveria era un centro de interés político para varias naciones y si nadie tomaba el control tendría lugar una guerra.
  2. Él es el único capacitado para destruir el arsenal de Doom, ya que es seguro que Doom regresara del infierno algún día y no pueden permitir que vuelva a lastimarlos. Su control sobre el país termina llevándolo al punto 3...
  3. Solo él tiene la inteligencia para determinar cómo y cuándo podrán establecer democracia en el país.

A primera vista esto suena demasiado oscuro para ser en serio, suena como si Waid estuviera tratando de hacer una crítica sobre la intervención norteamericana en el extranjero… pero NO. Waid está no-irónicamente seguro de que Reed está justificado en su accionar, y posteriormente la serie nos dice que “no tiene nada de que disculparse”. Demostrando niveles infantiles de conocimiento político, Waid tira frases geniales como que “la política no es una ciencia, así que nadie la entiende en realidad”.

Aunque los Latverianos adoraban a Doom, y tienen excelente nivel de vida, y todos tienen trabajo, y nadie pasa hambre, y hay salud y educación para todos… hay algo que no tienen, y que los norteamericanos sí: LIBERTAD. Eso nos dice el guionista, y es lo más importante. Además, los años de control mental publicitario que sufrieron los hace incapaces de controlar su propio destino, ya que tienen el cerebro lavado. Desde su retórica imperialista siniestra, Waid está justificando cualquier intervención militar norteamericana en el resto del mundo, ya que solo ellos saben lo que es mejor para el resto. No hay interés ni necesidad de escuchar lo que opinan los habitantes del país. Al final del arco, Waid dice que Reed esta “entrenando Latverianos para volverlos políticos”, explicando que algún día, con suficiente adoctrinamiento norteamericano, los Latverianos podrán manejarse por sí solos.

Los latverianos son idiotas.
Los latverianos son idiotas.

Eventualmente, la ONU interviene para detener la ocupación ilegal de los 4 Fantásticos (porque los políticos no entienden que Reed hace lo correcto), así que Reed entiende que ya no podrá llevar adelante su intervención... Para luego usar su ciencia-ex-machina y teletransportarse al infierno, agarrar a Doom, y encerrarlo en una prisión especial que preparo para él. Se trata de una habitación donde unas pantallas repiten sus muchas derrotas a manos del equipo superheroico (aunque solo muestra imágenes de la época de Lee/Kirby, la única etapa que leyó Waid). Reed informa a Victor que estarán atrapados en una dimensión de Mobius, un bucle sin fin del que es imposible escapar. Sí, Mr. Fantástico decidió encerrarse por siempre con su enemigo para asegurarse que nunca vuelva a atacarlos. Supongo que después de construir una prisión de la que es imposible escapar, hubiese sido igual de efectivo colocar una cámara de seguridad, pero bueno...Reed quería encerrarse con Doom.

Por cierto, el accidente que desfiguró a Doom en la universidad había sido un intento de Doom de entrar al infierno, un acto casi místico que nadie había podido realizar nunca y representaba un riesgo terrible… pero Reed lo hace sin ningún problema. Tal es su poder científico (¿Y dónde está Mephisto? Quién sabe).

Sin embargo, la familia se teletransporta a último minuto dentro de la prisión, ya que no piensan permitir que Reed desaparezca para siempre. En este momento Waid hace uso una vez más de conceptos de la época de Lee/Kirby, ya que Doom transfiere su consciencia al cuerpo de Sue. Esta es una habilidad de los 60's, en la que Doom puede intercambiar cuerpos gracias a sus habilidades psíquicas.

Los cuatro integrantes de la familia vuelven a Latveria; Doom empieza a trasmitir su consciencia de cuerpo en cuerpo hasta que logra tomar control del cuerpo de Ben. Y Reed no tiene otra opción que dispararle para evitar que Doom mate a un soldado. El resultado de esto es que Doom y Ben pierden la vida, terminando el conflicto de manera que podríamos llamar dramática si ignoramos que la habilidad de Doom es intercambiar mentes, no poseer cuerpos coexistiendo con otra consciencia.

Obviamente, la muerte de Doom devuelve su alma al infierno del que puede escapar. Pero Waid ya no se preocupa por eso, y efectivamente escapa con el siguiente escritor (Road to Civil War, Fantastic Four números 536 y 537, de J.M. Straczynski).

Acción Autoritaria es una historia cínica, aburrida y poco pensada, que el guionista adora por su “originalidad”, aunque no es más que una repetición del arco de FF 198-200 en el que los FF asistían a los Latverianos a realizar un golpe de estado contra Doom. Es marcadamente peor que lo que venía antes, pero no es lo más bajo que Waid puede caer. No, la escritura va a seguir hundiéndose.

Los números 509-511 narran “Hereafter”, la historia de cómo Reed resucita a Ben luego de su muerte. “Pero...” preguntaba Brevoort¿Cómo vamos a evitar que Reed vuelva a hacer esto cada vez que muera alguien?”. “Nadie lo va a pensar” respondía Waid.

Hereafter es la culminación de todos los malos hábitos de Waid. La historia es muy breve y esta ridículamente estirada en tres números, dándonos muchas splashepages (páginas dobles)y relleno “cinemático” del que tanto criticaba antes. El concepto es prácticamente ofensivo a la propuesta original del autor, ya que en lugar de ir a lugares nuevos es una oda al regreso al statu quo y a la falta de impacto de las muertes en los comics de superhéroes modernos. Reed literalmente conoce a Dios y resetea dicho statu quo mágicamente. Es un escupitajo a Kirby y lo que representaba su era en el título. Pero analicémoslo con más detalle.

Tras su intervención en Latveria, los 4 Fantásticos son odiados por el mundo, aunque ellos saben que hicieron lo correcto y la gente los odia por la “desinformación” que hay en las noticias. Pero Reed solo puede pensar en una cosa, y es en que Ben murió y debe traerlo de vuelta. Reed recuerda el accidente que desfiguró a Doom en la universidad, tratando de ir al infierno (a pesar de que Reed hizo eso hace poco) y piensa… "Si se puede ir al infierno… ¿Cómo no se va a poder ir al cielo?" Así que el genio protagonista vuelve a construir la máquina que Doom había hecho en la universidad (a pesar de que Reed había contactado al infierno sin necesidad de la maquina) y logra usarla para acceder al cielo, también conocido como el paraíso, o el más allá.

Lo que es ridículo de esta secuencia es que el intento de Doom de acceder al infierno NO DEBERÍA ser algo que motive a Reed y le permita tener éxito. Un escritor capaz podría haber hecho que, al ser motivado por su enemigo, el experimento de Reed falle y le enseñe una lección. Podría hacer que esta sea una historia sobre dejar ir a los muertos, sobre entender que no podemos controlarlo todo, que hay cosas que van más allá del poder de los humanos. Que a veces la gente muere, y eso está bien. Que si tu archienemigo intentó hacer esto quizás no sea buena idea replicarlo. O que un buen protagonista sería balanceado. Quizás Reed es bueno construyendo armas, o vehículos, pero no por eso va a poder hacer un portal al más allá. Un buen personaje tendría áreas que no puede manejar. Pero a Waid no le interesa nada de eso: Reed tiene éxito y en su viaje logra resucitar a Ben.

A todo esto, aunque no aportan nada a la trama, Sue y Johnny se suman al viaje con Reed al más allá. Pero como Reed solo había construido una silla para una sola persona, Waid lo soluciona haciendo que el científico les de las manos a sus compañeros…. Y eso alcanza para teletransportarlos a todos. Así funciona la ciencia, sí señor. ¡Si tocás a alguien que está sobre una máquina es como si la estuvieras usando vos también!

¡Ciencia!
¡Ciencia!

Las secuencias en el cielo son una serie de rellenos poco inspirados. El grupo es atacado por ángeles, se derrumba el suelo y más etcéteras. Hay detalles muy “bellos” como que “Reed tiene más fuerza de voluntad que Sue y Johnny”, así que su mente es la que determina la apariencia del lugar; O que Reed culpa a Johnny por la muerte de Ben y nadie lo contradice. Después de todo, Reed nunca se equivoca. Pobre Johnny.

Todo esto lleva a la que es, en partes iguales, la escena más aclamada y recordada de la etapa, y la más ofensiva y horrible de todas: el homenaje a Jack Kirby. El grupo descubre que “Dios” se ve como Jack Kirby, quien revive a Ben y cura la herida de Reed. Voy a intentar explicar por qué esta escena no funciona, pero primero hay que aclarar algo: hacer un homenaje NO vuelve a una escena automáticamente buena. Recordarle a los lectores que un creador falleció NO es suficiente para decir que algo está bien escrito. Eso es sentimentalismo barato, es apelar a la nostalgia, no es ningún triunfo de la escritura. Me parece más importante ver CÓMO está representado el creador, qué cosas nos dice de él el homenaje. Realmente parece que los defensores de esta escena no conocen mucho de Jack Kirby como persona o creador, ya que si lo hicieran verían lo espantoso que es el guion de Waid.

Visitando al Rey.
Visitando al Rey.

Lo primero que hace Waid es hacer que Jack reciba una “llamada telefónica de su colaborador”. Es decir, Jack necesita que Stan Lee lo llame para decirle qué tiene que dibujar. Este nivel de ingenuidad sobre la relación de trabajo entre Lee y Kirby es imperdonable luego de su muerte, sobre todo considerando que Jack paso sus últimas décadas de trabajo luchando por su título como escritor y defendiendo que él había escrito las historias que Lee firmaba. Más allá de si estás de acuerdo con las declaraciones de Kirby o no, homenajearlo de un modo que él activamente rechazaba es como mínimo irrespetuoso.Y más que nada, porque en la llamada Stan le pide que use a Silver Surfer, uno de los pocos personajes que Lee reconoce que fue una creación 100% de Jack.

Luego de eso el Dios-Jack explica a Reed que, aunque trabaja con un lápiz, también tiene una goma, y borra la cicatriz de la cara de Reed… A pesar del hecho bien conocido que de Kirby NO borraba. Rara vez usaba la goma, porque borrar le quitaba tiempo para dibujar.

Kirby, y su etapa frente al titulo, se caracterizaba en que los eventos siempre iban hacia adelante. Héroes morían y se quedaban muertos. Se casaban, tenían hijos, crecían. El statu quo cambiaba, los personajes se desarrollaban. Pero Waid, en su homenaje a este creador revolucionario, lo usa para resucitar a Ben y borrar todo el desarrollo de los últimos 12 números de la revista. “Te quedan muchas historias por contar” le dice Kirby a Ben, mientras lo resucita, como si eso fuera algo que Kirby alguna vez fuera a decir.

Este Dios-Kirby no es más que una careta del verdadero dios de Waid: Stan Lee. Para Waid, Kirby no tiene ideas, se las da Lee por el teléfono. Y Kirby no tiene filosofía, solo repite las ideas de Lee. Era Stan el que no quería cambio, sino la ilusión de cambio. Stan era el hombre de negocios que quería intactas a sus propiedades intelectuales, Kirby era el creador revolucionario que entendió que tenía que dejar de crear para ese tipo. En unas pocas páginas de homenaje, Waid consigue equivocarse en prácticamente TODOS los aspectos sobre la persona de Jack Kirby. [Al que le interese leer un buen homenaje a Kirby, que lea Supreme The Return #6 de Alan Moore].

Y así termina el arco argumental más largo de la revista. Reed crea un plot device que revive a su amigo muerto, gracias a que dios literalmente resetea el statu quo de la serie. Este es el culmine de la escritura de una run aclamada por el público. No funciona metafóricamente como homenaje, no funciona literalmente como historia. No funciona.

Parte 4: Cuatro Terribles

Después de apuestas tan altas como las del arco anterior, y de escritura tan mala, es difícil pensar que la serie pueda caer más abajo. Pero con el arco de los Cuatro Terribles, Waid lo logra.

Pero para entender cómo siguió la revista después de Hereafte, es necesario un poco de contexto editorial. Durante el arco de Acción Autoritaria Waid había sido, increíblemente, despedido del título. Esto se dio porque Bill Jemas quería que Waid dirigiera la serie a un lugar más realista, pero este se negó. Sin embargo, el anunció del despido de Waid generó muchísima controversia en las redes (causando incluso que se cayeran los sitios de noticias) así que Marvel optó por reinsertarlo en el título, usando las ideas de Jemas para lanzar una segunda serie de los 4 Fantásticos más realista: Marvel Knights 4. La cuestión es que, debido a su despido, el período de Waid estaba organizado para terminar en Hereafter, por lo que no tenía ningún tipo de trama pensada para los números siguientes. Para colmo, Marvel optó por volver a la serie quincenal, lo que exigió a Waid armar sus historias mucho más rápido. Esto tuvo varias consecuencias.

La solución inmediata de que se le ocurrió al guionista, fue hacer una inofensiva historia de dos partes enfocada en Johnny y Spider-Man. En esta historia Johnny vuelve a su personalidad inmadura olvidando todo su desarrollo, pero es muy disfrutable volver a un humor más relajado después del horror de los últimos meses. Es extraño que Waid nos muestre que Spider-Man es adorado en New York para hacer un contrapunto con los 4 Fantásticos que son odiados. Creo que habían mejores personajes que Spider-Man para hacer de “héroes exitosos”.

Durante este arco Ben se pregunta por qué carajos Dios arregló la cicatriz de Reed pero mantuvo su cuerpo de roca, lo que es, de hecho, un muy buen punto. Waid nos hace un favor señalando sus propios huecos argumentales. Es casi como si la escena de Dios hubiera sido un reset editorial sin lógica interna.

El número 513 incluye una historia extra sobre la exnovia de Reed, Alyssa Moy, que había sido introducida al comienzo del vol.3 de la serie. El personajes es utilizado argumentalmente para hablar del lado mas aventurero de Reed, que suele ser olvidado por algunos escritores, demostrándonos que es más que solo un científico: es un Gary Stu experto en todas las áreas, atlético, divertido y exitoso con las mujeres, además de ser un genio en todas las áreas de la ciencia y tecnología. Waid de hecho explicó en entrevistas que demostrar este lado de Reed era una de sus preocupaciones durante la etapa.

Algo que me resulta interesante de la historia de Alyssa es lo mal parada que queda Sue: Sufre celos de Alyssa, ya que entiende que no es tan divertida y atrevida como ella. Realmente me pregunto por qué Waid odiaba a Sue. Esta historia cierra sin ningún tipo de reivindicación para el personaje, como si el mismo Waid no pudiera entender por qué ella esta con Reed en lugar de Alyssa.

Los números 514-516 cubren la historia “Disfuncional” sobre una nueva encarnación de los Cuatro Terribles. Y esta es, finalmente, la historia que se lleva la corona como el punto más bajo de la etapa de Waid. En defensa del tipo, esta historia fue co-escrita con Karl Kesel, el entintador regular de la etapa, que era un gran fanático de los 4F y tenía ideas que deseaba poner en el papel. Ya que Waid no tenia tiempo suficiente para escribir los guiones con la serie siendo quincenal, agradeció la ayuda de Kesel.

El resultado es… difícil de leer. Kesel tenía muchas ideas para los Cuatro Terribles, quizás demasiadas, y debieron agruparlas todas toscamente en solo tres números. Después que Waid gastara números en arcos argumentales vacíos y súper-extendidos, no entiendo por qué el pobre Karl debió contar su historia a toda velocidad. Para colmo, quizás por tener dos escritores en el título, estos tres números son los que más cantidad de palabras por pagina tienen. Todas las escenas, todos los momentos, están inundados de textos redundantes y poco ingeniosos que no dicen prácticamente nada.

Entonces ¿Cuál es la trama? Básicamente, descubrimos que el Wizard tenía una hija que nunca habíamos visto, así que la usa para organizar una cita con Johnny e infiltrarse en el edificio Baxter. Tras eso hay una serie de peleas genéricas y aburridas hasta que la hija del Wizard lo traiciona y los villanos escapan. El fin. Suena como una trama simple, pero en realidad es extremadamente compleja, ya que está llena de personajes innecesarios y giros que no suman nada.

Kesel tenía la idea “nueva” de volver a los Cuatro Terribles una versión oscura de los Cuatro Fantásticos, por lo que realizó una serie de modificaciones al equipo para volverlos espejos conceptuales de los héroes. La ex esposa del Wizard, quien lo odia, se suma al equipo, convirtiéndolos en reflejos oscuros de Reed y Sue, maridos que se aman. La hija adolescente del Wizard es un reflejo de Johnny; y Wizard realiza una modificación genética al Hydro-Man que lo vuelve atado a él de por vida, lo que funciona como espejo de la relación de Reed y Ben (ya que Reed se siente responsable por la condición física de Ben). Estas ideas están bien en papel, pero no hacen nada para alterar la verdadera historia, que es una simple pelea entre héroes y villanos muy aburrida. Por otro lado, los Cuatro Terribles siguen siendo muy incompetentes y la tensión es prácticamente nula.

Wizard, el violador.
Wizard, el violador.

Algo de lo que poca gente habla, y que creo que más gente debería recordar, es que esta historia vuelve al Wizard un VIOLADOR. Usó máquinas para violar a su esposa y mantenerla en coma hasta que tuvo al bebé, y luego de mencionar eso todos lo ignoran como si no fuera de ninguna importancia. También hay una escena en la que Wizard ataca con tecnología temporal, a pesar de que siempre fue alguien que usaba tecnología gravitatoria, pero a nadie le importa eso.

Esta historia es ofensiva, aburrida y sobre-escrita. No sé que hubiera pasado si Marvel le daba a Kesel más números para contarla como él quería, pero el resultado que tenemos es de lo peor de la etapa, y Waid tiene al menos la mitad de la responsabilidad en ello.

Parte 5: Heraldo

Lamentablemente, Wieringo decidió dejar la revista para ponerse a dibujar Spider-Man, por lo que Waid decidió que cuando su colaborador se fuera, él se iría también. Muchos sitios de internet insisten con que Waid fue despedido, pero la verdad es que él renunció con Wieringo. Por lo tanto, sabiendo que estaba en su recta final, Waid decidió usar todas sus ideas en una última historia.

Los números 517-524 narran una sola historia continua sobre la llegada de Galactus y las consecuencias de esto. Y debo admitir que muestran una mejoría en la escritura. Tras meses y meses de horribles caracterizaciones (Doom), deus-ex-machinas (Hereafter), historias sin sentido o completamente aburridas (Acción Autoritaria, Cuatro Terribles), Waid se las arregla para contar una historia que logra ser, al menos por momentos, pasable.

New York es secuestrada por un grupo de alienígenas. Estos números fueron dibujados por primera vez en la etapa usando el “método Marvel”. Waid solo entregaba a Wieringo una breve descripción de las tramas y Wieringo realizaba el guion al dibujar las páginas. Esto fue así porque Wieringo quería mas libertad al dibujar. El resultado son comics que se sienten mucho más dinámicos, pero al mismo tiempo, la ausencia de trama se hace notar. El numero 517 es prácticamente un homenaje a la narrativa de Authority, el comic que Waid comenzó criticando, pero termino convirtiéndose en eso. Hay pocos cuadros por página, pocas palabras. Todo se abandona en pos de generar una narrativa cinemática y agilizada.

Narrativa cinemática.
Narrativa cinemática.

La premisa de la historia es un gran sinsentido, como ya nos tienen acostumbrados: dado que los Avengers se separaron (durante Avengers Disassembled), no queda nadie para proteger New York. Y eso hace que los 4 Fantásticos vuelvan a ser queridos por el público cuando saltan al rescate. Claramente, que los Avengers se separen no significa que tienen que abandonar la ciudad, o que no van a intentar salvarla cuando esta siendo invadida por alienígenas, pero Waid decidió que ahora, los 4F son los únicos héroes que quedan.

Representando la “opinión pública”, hay una sub-trama sobre el alcalde de la ciudad, que se debate sobre si llamar a los 4 Fantásticos para que ayuden o no. Lo ridículo de esta trama es que los 4F NUNCA necesitaron que el gobierno los llame para ayudar en una crisis. Y de hecho, mientras el alcalde considera sus opciones, vemos a los 4F que ya están luchando contra la amenaza en la ciudad. Así que la subrama del alcalde no solo carece de sentido, sino que el mismo comic la muestra como innecesaria.

Una vez que el equipo accede a la nave de los invasores, Reed decide dividir al equipo en dos partes: Reed ira a buscar los generadores de la nave (aunque Ben seria mejor para destruirlos) y el resto del equipo ira a buscar a los aliens (aunque Reed sería mejor para hablar con ellos). Como suele pasar con Waid, poco después Sue, Ben y Johnny son capturados por los aliens, ya que son inútiles sin Reed y nunca jamás deben triunfar sin su líder.

Los alienígenas son unos tipos que lograron crear un campo de invisibilidad que impide que Galactus les coma sus planetas, pero saben que si Galactus convierte a Sue en su heraldo va a poder usar sus poderes para desactivar la invisibilidad, por lo que los aliens deciden que Sue tiene que morir para que el universo sobreviva. Sue, siendo la inútil sin personalidad que es cuando la escribe Waid, inmediatamente se rinde y acepta su muerte, pero Reed usa su ciencia-ex-machina para crear una pistola especial en dos segundos que soluciona la situación. Reed dispara a Sue, y a pesar de dispararle SOLO a ella, eso intercambia los poderes de Sue y Johnny, que estaba en el otro lado de la habitación. Cuando los aliens detectan que Sue ya no tiene sus poderes deciden irse del planeta, sin hacer ningún tipo de investigación al respecto y al parecer, incapaces de detectar que el poder ahora lo tiene Johnny. El giro es gracioso, pero cuando lo penspás dos segundos deja de funcionar (como todo en esta etapa).

Inmediatamente después, Galactus llega del espacio, asesina a los alienígenas y convierte a Johnny en su heraldo. El número siguiente, el 520, tiene todos los típicos modismos de Waid. Trama casi inexistente. Sue se pone nerviosa porque Galactus se llevó a su hermano y Reed le dice que deje de ser una histérica. Ben no sirve para nada. Johnny se pregunta cuándo va a venir Reed a rescatarlo (sí, Reed, no el resto). Waid introduce al héroe cósmico Quasar como plot-device para llevar a los 4F por el espacio (no es como si tuvieran un cohete supongo) porque Wieringo es fanático del personaje, pero nunca hace nada con él. Quasar solo vuela por ahí sin aportar nada a la historia.

El numero 521 quizás sea el mejor de toda la etapa. Se enfoca más que nada en Johnny y sus nuevas habilidades como heraldo, y los problemas que tiene viajando por el universo con Galactus. Es un número lleno de ideas (aunque son tropes genéricos de ciencia ficción), usos interesantes de los poderes de invisibilidad (potenciados por la energía cósmica) y buen humor. Solo puedo imaginar lo que hubiera sido de esta etapa si todos los números fueran así.

Johnny Heraldo, uno de los puntos altos.
Johnny Heraldo, uno de los puntos altos.

La resolución es vaga. Johnny crea una maquina genérica que le permite retirar la energía de Galactus y lo devuelven a su forma humana, anulando temporalmente su necesidad de devorar planetas. El problema es que Waid se dio cuenta que los héroes no pueden permitir que Galactus siga devorando mundos como si nada, y no puede encontrar una solución sensible al conflicto.

El número 523 es una repetición de la trilogía de Galactus original de los 60's, porque si hay algo que Waid no puede hacer, es dejar ir a los 60's. La idea autocontenida es que el equipo quiere enseñarle a Galactus el valor de la vida humana antes de que sus poderes regresen, en un intento de convencerlo de no devorar más planetas. Similar a la trama original con Silver Surfer, pero ahora buscan humanizar a Galactus. Lo que Waid y los personajes no parecen entender es que Galactus no devora planetas porque “es malvado”, lo hace porque tiene que sobrevivir. Es una entidad cósmica, una fuerza de la naturaleza, condenado a siempre tener hambre y alimentarse con planetas. Enseñarle el valor de la vida humana no hace nada para solucionar el problema. Él va a seguir teniendo hambre, así que a lo sumo devoraría planetas con culpa.

Tras perder el tiempo con Galactus en un bar y en un museo (donde Waid hace una penosa escena en la que Alicia trata de analizar cuadros a pesar de ser ciega), Reed descubre una dimensión “de pura energía” que puede usar para alimentar eternamente a Galactus. Sin embargo, nos dice el comic, abrir la puerta a esa dimensión destruiría la Tierra. Dos páginas después, Galactus abre la puerta a esa dimensión pero la Tierra no es destruida, sin ninguna explicación. Conmovido por los humanos, Galactus se exilia en la dimensión de energía y desaparece “para siempre”. Este es el mayor cambio al statu quo que realizó Waid, ya que no volvió a Galactus a la normalidad al terminar la historia. Lamentablemente, Galactus volvería a su forma clásica el mes siguiente en un comic de Beta Ray Bill sin explicación alguna.

Con la crisis de Galactus abortada, Reed decide devolver a Sue y Johnny sus poderes intercambiándolos nuevamente. La idea de Waid era que al pasar un tiempo con los poderes de su hermano, Johnny y Sue ganarían un nuevo respeto por el otro. Sue ahora entiende que los poderes de fuego de Johnny son más difíciles de contener de lo que uno pensaría, y entiende que es una persona más madura de lo que pensaba. Lamentablemente, Johnny no aprende nada sobre su hermana, ya que todo el tiempo manejo bien sus poderes con mucha facilidad. Incluso los uso mejor de lo que ella jamás lo hizo.

Cuando Reed va la pistola intercambiadora de poderes, convenientemente explota, haciendo que los poderes de los 4 miembros del equipo empiecen a saltar por la ciudad. Esto inicia la trama del último número de Waid, en el que el equipo debe viajar por New York “capturando” a sus habilidades. El punto de la historia es intentar, finalmente, darle una historia a Ben, narrando cómo debe volver a aceptar su forma de piedra por mucho que la odie.

Pero Waid vuelve a chocar con la lógica de su historia: Si Reed tiene la tecnología para darle los poderes de Ben a otra persona, curarlo es algo muy sencillo. Solo tienen que darle los poderes de Ben a un criminal condenado a muerte, o a un hombre en coma. A un perro abandonado, a un clon, un cyborg. O a alguna persona deformada a la que no le molestaría convertirse en piedra. Alguien que quiera tener esos poderes. Con la facilidad que tuvo para construir la máquina, quitarle los poderes a Ben es algo que podría resolverse en cinco minutos. Waid intenta disimular esto diciendo que la maquina “dejo de funcionar” sin explicación al final del número, pero vamos, ni que fuera tan difícil construir una nueva.

Y así termina la etapa de Waid. Básicamente cómo empezó, excepto por estos cambios: Johnny ahora es un contador en la empresa de los Cuatro Fantásticos, Doom está en el infierno, los Cuatro Terribles cambiaron su formación y Galactus volvió a ser un humano. Waid no introdujo ningún personaje o concepto nuevo, no aportó nada al universo Marvel, y fallo completamente en su intención al comenzar: dejar atrás los 60s. De sus cambios, tres de ellos (Galactus, los Cuatro Terribles y el trabajo de Johnny) fueron inmediatamente ignorados y nunca volvieron a aparecer, mientras que la situación de Doom en el infierno se resolvió en el número 536 de la revista.

Lo repito: Waid falló completamente en sus objetivos en la etapa: dejar atrás a los 60s y volver al equipo exploradores nuevamente.

Conclusión

La etapa de Mark Waid en los Cuatro Fantásticos es una guía de por qué no deberías leer comics de superhéroes modernos (que no es algo con lo que esté necesariamente de acuerdo, pero es lo que esta etapa indica). Waid enseña a sus lectores que la muerte no significa nada (los personajes revivirán inmediatamente), que el pasado es insignificante (ignora la continuidad), que los personajes nunca van a evolucionar (Johnny madura y vuelve a ser un payaso una y otra vez en esta misma etapa) y que los cambios que SÍ veas en la historia van a ser ignorados por el siguiente escritor. Es una etapa poco imaginativa y poco inspirada, producto de un escritor que estaba poco interesado en lo que hacía.

Las tramas no se sostienen ante dos segundos de análisis. Son terriblemente simples y a la vez llenas de huecos argumentales. Su equipo es muy desequilibrado (solo Reed sirve) y sus dinámicas se vuelven cansadoras hacia el final de la etapa, ya que repite los mismos chistes una y otra vez. Las mujeres en esta etapa caen en múltiples clichés sexistas: solo existen como madres o novias, o se definen por su sensualidad. Son siempre más débiles que los hombres y rara vez tienen impacto en las historias.

Y sin embargo, es una etapa adorada por los fans, que sigue siendo recomendada como una etapa clave de los 4 Fantásticos. ¿Cómo puede ser esto? Leer análisis online es un proceso casi esquizofrénico, como si estuvieran hablando de una etapa diferente a la que yo leí. Acá hay algunas críticas:

  • En lugar de que los Cuatro Fantásticos vuelvan a la Zona Negativa o se involucren en el mismo tipo de peleas que han estado teniendo durante años, Waid realmente los convierte en exploradores. Lo que pasa con la exploración es que no es segura, implica hacer algo nuevo y tomar riesgos.
  • Todos los personajes tienen un gran desarrollo con Waid. Ben Grimm acepta sus poderes, por desagradables que sean. Sue Storm llega a respetar y apreciar la moderación que debe tener su hermano para controlar sus poderes. Incluso Johnny crece, aunque solo un poquito.
  • Waid capturó la esencia del grupo de un modo que pocos creadores han podido, haciendo una de las mejores etapas de cualquier comic que Marvel jamás haya publicado.
  • Dos ingredientes clave: diversión e imaginación. De verdad se siente como si Mark Waid supiera como agarrar la popular serie original de Kirby y Lee y modernizarla con un nuevo pathos y situaciones verdaderamente únicas

Partiendo de estas y otras críticas al título, creo que puedo explicar su éxito por diversas razones.

  1. Fue la primera aproximación de muchos lectores al título, así que no sabían que podía ser MUCHO mejor.
  2. A pesar de la mediocridad de Waid, muchos de los conceptos de los FF son buenos de POR SÍ. Es decir, Doom es genial, así que por más que Waid se esfuerce en arruinarlo, un lector nuevo podrá reconocer esos elementos de su genialidad y los atribuirá a Waid sin entender que venían de antes. Esto aplica para muchas otros personajes que son queridos, como Reed o Ben.
  3. Al ser la primera lectura de mucha gente sobre el equipo, o simplemente por ser una etapa con años encima, esto la tiñe de una capa de nostalgia. Y nadie quiere criticar lo que le genera nostalgia.
  4. Es una lectura ligera y entretenida. Y si un comic te entretiene, no importa si no la historia no tiene sentido, o si la mitad de los personajes no sirven para nada. ¡Lo único que importa es que entretenga, eso lo hace bueno!
  5. De hecho hay buenos chistes. Y hay que reconocer ese mérito.
  6. Hay un homenaje a Kirby, y muchos creen que eso es algo automáticamente maravilloso.
  7. Una vez que te volvés fanático de los 4 Fantásticos, es fácil perdonarles etapas que no son demasiado buenas.
  8. El arte de Wieringo es simpático y, por momentos, de alto nivel. Esto es algo que nadie olvida al leer la etapa.

En un mundo más justo, la era Waid seria olvidada como el gasto de papel que es, y la gente conocería al equipo o gastaría su dinero en etapas como las de Lee/Kirby, Byrne, Simonson, Claremont, Hickman o Fraction… Hay talento por todas partes con este equipo. Por qué, entonces, ¿seguimos recordando a Waid con cariño? ¿No es hora de dejar atrás esa nostalgia y reconocer el desastre que fue?

Fuentes

Fantastic Four Vol 3 #60-70, Vol.1 #500-524.

Fuentes sobre el contexto editorial, el manifiesto de los 4F y críticas de la serie regular:

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