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Historieta Argentina

Bizancio, de Mauro Mantella

Conociendo al mago argentino por excelencia

Por: Maximiliano Britos - 09 Nov 2019 Se lee en: 5 mins

Si hay escritores que tienen un estilo muy característico de la camada británica que tanto amamos los lectores de comics en general, es el argentino Mauro Mantella, autor de genialidades como El hombre primordial, Fantaciencia o Monarch (éste último actualmente en publicación). Y Marcos Bizancio, su creación, es una figura que no debería dejar de ser recordada (y explotada).
La idea de un personaje involucrado con lo esotérico no es nueva. La urbanidad y naturalidad con la que Mantella trata sus historias, en cambio, sí lo son. Y es que Bizancio puede ser cualquiera de nosotros: alguien dando vueltas en las calles de Buenos Aires frecuentando lugares con una atmósfera incierta, respirando mitos contados a medias.
Tanto para el interesado en la magia como al que piensa (erróneamente) que varios conceptos son sacados de la nada, a la hora de documentarse y no tirar fruta porque vio las mismas 3 películas de ciencia ficción que el resto de la humanidad, Mantella la tiene clara.

Pero, ¿quién es Marcos Bizancio?

Bizancio es el apellido de Marcos, un tipo que a diferencia del 99.99% de la humanidad, despertó del eterno letargo sensorial al que estamos condenados, y entiende las fuerzas que comulgan en nuestro mundo. Alguien que no sigue atrapado en la matrix cotidiana donde todos actuamos de forma programada, reaccionando a estímulos externos que ocultan el ruido de la realidad. Esa realidad tan difícil de ver, pero que nos está rodeando todo el tiempo. Esa realidad irreal.

Marcos Bizancio en la estación Pasco
Marcos Bizancio en la estación de subte línea A, Pasco.

Marcos es un tipo normal que hace sus cosas. Va a otros mundos a conseguir libros que acá no se llegaron a editar, tiene charlas con nuestro salvador y con el mismísimo diablo. Lidia con fuerzas que lo superan y con otras a las que supera. Pero siempre manteniendo un clima templado, para que estés compenetrado en el universo. Y es que estás leyendo la historia de Marcos, y se desarrolla en paisajes conocidos o que podríamos conocer. Charlas en el parque, con kioskeros, viajar en micro y que se quede a mitad de la ruta. Diálogos entre personajes que podrías tener con un amigo o un perfecto desconocido. Me animo a decir que los diálogos en esta obra son los mejores que tiene Mantella en su haber: mundanos, creíbles, poco explicativos. Orgánicos.

Predicando de Constantino a Bizancio

Marcos carga un pasado que vamos conociendo de a poco. Como impronta, desparrama una argentinidad característica con la que es difícil no empatizar. Son muchas las personas que se refieren a Bizancio como "El John Constantine argentino", mientras que otras muchas reniegan de ello. Y si bien es muy fácil caer en la comparación de dos tipos que fuman, usan gabardina y se mezclan con la magia... la cuestión es que el homenaje es claro. El emperador Constantino mandó a (re)construir la ciudad de Bizancio (Constantinopla, Estambul). Mauro Mantella no niega y, al contrario, le dice al lector de forma muy directa que el homenaje que percibe es cierto. Está ahí.

Sin embargo, cuestiones estéticas aparte, la relación entre ambos personajes es casi nula. Desde la personalidad, donde Marcos es un buen tipo que convive con lo sobrenatural, Constantine es un chanta profesional que se aprovecha de los demás siempre que pueda, y su "bondad" es tan subjetiva como su look de Sting a lo largo de los años (¡y nadie lo acusa de cantar, eh!). El juego de poder es imprescindible para el mago inglés, mientras que para Marcos, es algo que pasa.

Incluso, les digo más: Muchas veces, más que John Constantine, pienso en Jesse Custer. Sí, el protagonista de Preacher, de Garth Ennis. El pasado religioso, el pucho y la actitud cuadran más. La marca de sus cigarrillos, quizás, me de la derecha.

Arte de Aprea
Fumate un Garth.

Bastion, Universo Retro, Punta Baja y el Integral

La editorial Ovni Press editó en un tomo tapa blanda "Punta Baja", una historia de Bizancio (dibujada por Sergio Monjes) donde queda varado (por azares del destino bien argentinos) en el pueblo que da nombre a la historieta. Aproximadamente 70 páginas de turbiedad isolada donde nada es lo que parece. Sin embargo, hay más historias del personaje. Historias de pocas páginas, que fueron repartidas entre la Revista Bastión y las Antologías de Superhéroes argentinos de Universo Retro (y un cameo en Crossover Final). Marcos liberando (súper)héroes argentinos (y seguro encuentran varias caras conocidas) y algún que otro loquito que se sale del guion. Criaturas que demandan sacrificios...

El anuncio de la versión Integral de Bizancio por Rabdomantes Ediciones, pone fin a este problema de una vez por todas: para diciembre 2019, una edición con todo lo publicado del personaje. Sin lugar a dudas, un acierto. Ideal para tener todo en un único tomo con una portada de lujo de Diego Yapur (que utilizo como portada en esta misma nota, vale aclarar).

Bienvenido a Punta Baja. Población: Todos forros.
Bienvenido a Punta Baja. Población: Todos forros.

Referencias, cosmología y otros personajes

Marcos se cruza con Carlitos. Con figuras religiosas. Con algún animal urbano de por ahí. En el guion no solo se alude a otros personajes, sino también a mitos. ¿Qué podés ir a buscar a otro plano sino un libro que se sabe, nunca fue terminado? Quizás Ernesto Sábato, además de todo, sabía algo y lo denunció en su Informe sobre ciegos. Quizás el Sheraton alberga a alguien importante. Quizás el ciruja del pueblo es más popular de lo que creíamos. Quizás el control de la sociedad con cosas mundanas como la programación en la Televisión o el Wi-Fi, sean más ciertas de lo que creemos. Y así como una criatura puede matar indiscriminadamente, podemos encontrar a Dios en una lata, o charlar con él en Mar del Plata. O al menos eso dicen.

La información, aparentemente irrelevante en la trama, en realidad es una declaración de principios del autor. Una forma de sumergirte en su visión y en explicarte cómo funciona el mundo, pero sin explicártelo. A diferencia de otras obras (como Monarch o El Hombre Promordial), donde la cantidad de referencias e información son abundantes, en Bizancio son sutiles y pasan desapercibidas entre diálogos típicos. Detalles que aumentan la experiencia a la hora de sentarse a leer.

Con estilo Bizantino

Si algo tiene de interesante Mantella, a diferencia de otros escritores, es su narrativa con claras influencias de autores británicos consagrados. No me resultaría una locura, siendo ignaro en el tema, que me digan que esta obra es británica. El ritmo, estilo artístico de Sergio Monjes, los planos y diálogos, podrían convencerte.

¿Y si no creías en lo sobrenatural, para qué viniste? "Por si me equivoco..."
¿Y si no creías en lo sobrenatural, para qué viniste? "Por si me equivoco..."

Pero entra en juego el escenario elegido. Los fondos, las ciudades. Los lugares que Marcos frecuenta. Todo nos remite a Argentina. Ser porteño y reconocer lugares, esquinas, situaciones, tratos, relaciones. El subte, el barrio de flores. Lo cotidiano y mágico se mezclan en una alquimia perfecta donde se normaliza lo sobrenatural, pudiendo nosotros fantasear con la idea de ir caminando cerca de casa y, al cruzanos con alguna abuela, volteamos para verla de espaldas y encontrarnos con un reptiloide (o reptiliano) o un superhéroe, mientras una criatura alada sobrevuela nuestro barrio. Bienvenidos al mundo de la gente que no quedó atrapada en nuestra realidad simulada y puede disfrutar (o sufrir) de las distintas realidades que conviven con la nuestra.

Volviendo al arte, es fantástica la simpleza de Monjes, el dibujante que más páginas hizo de Bizancio (incluyendo algunas historias cortas). El blanco y negro sin grises los supo manejar perfecto, y coinciden con una dualidad que está siempre presente en el título. La crudeza, inocencia y maldad son desatadas de forma hábil y perturbante. Juanmar, Silva Bros, Alberto Aprea... todos se lucen con una impronta personal pero muy "yanki" si se quiere. Y esto no es una crítica, al contrario: queda perfecto con el tono de la historia. La calidad varía entre muy buena y excelente. Ver más trabajos de estos autores en obras que alcancen gran popularidad entre las masas, sería un lujo.

Conclusión

Bizancio es un personaje que, mínimo, uno tiene que conocer. Leerlo por ahí es complicado en la actualidad, pero como ya mencioné previamente, el Integral de Rabdomantes en diciembre 2019 viene a solucionar esto (pueden entrar a la preventa cliqueando acá). Es una excelente oportunidad para darle una chance a esta genialidad nacional, y despertar de una vez. Basta de ser esclavos demiúrgicos, la fuente está ahí y solo espera a que abramos los ojos para iluminarnos o, de plano, distinguir la verdadera oscuridad cuando la vemos.

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