El hombre primordial

Un clásico absoluto

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En este bello espacio que uso como diario personal para contarles mis apreciaciones sobre lecturas o temáticas del mundillo de las historietas, quería escribir sobre "El hombre primordial" una obra del guionista Mauro Mantella y el dibujante Germán Erramouspe, que debutó en la revista Bastión (para info de la revista de la que yo no sé nada pero Facundo Vazquez sí, entren a esta nota).

Ya saben, no hay ninguna catedrática del comic detrás de estas líneas, ¡esto es muy personal! Y sin embargo, se las voy a vender. A recomendar, aunque haya llegado muy tarde. ¡Capaz hasta digo algo interesante para los que ya leyeron la obra!. Sin miedo digo que es mi historieta nacional favorita. Probablemente sume mucho que haya sido la primera que supo llegarme realmente (lo confieso, lo nacional no es lo mío). Aunque haya conocido tanto a Mauro como al comic hace apenas un par de meses, me siento en la necesidad de explayarme con esta bella obra repleta de referencias y simbología.

Nota: *Si quieren saber más sobre Mauro Mantella, pueden leer "Mauro Mantella - Escribiendo por amor al comic".

Sin más vueltas: Ladies and gentlemen, start your engines.

EN EL PRINCIPIO...

Dios no creó nada (nada, te digo), pero esta obra nació en la antología Bastión Unlimited del año 2005, siendo editada en 6 episodios. Pareciera que la obra quedó como una joyita de culto entre el público nacional, hasta que Rabdomantes Ediciones rescató el material y lo editó en un tomito muy lindo en el año 2017. Tomito que está en mi poder y por el que pude conocer la obra. Tiene algunos bocetos y la explicación viñeta por viñeta sobre las referencias que hacen en el comic. Algo muy bueno, pero que yo lo leí de enferma recién después de leer dos veces la obra porque para mí, le saca magia... Aunque ni a ganchos te cazaba la del pececito, y tuve que googlear porque no sé hebreo. Shame on me, soy la peor judía. Mentira, no soy judía (pero sí la peor).

LA TRAMA

Un muchacho con Síndrome de Down llamado Max Redland, tiene una vida bastante chota y comienza reflexionando sobre ella para que nos quede en claro algo: su vida es bastante chota. No hay tutía. Pero un día, sin aviso previo, se convierte en Adán, el Hombre Primordial. Parece Superman y anda con una letra en el pecho ("Aleph", letra hebrea). Se va a encontrar con otros personajes "conocidos" por la cultura popular, y sabemos que se viene alto tole-tole.


The new boy in town bitches!

EL GUION Y LOS PERSONAJES

El protagonista es Max Redland. Pero luego aparece una mujer. Y un tal pastor Stanley Dawnson. Un asqueroso que se llama Nazareno. Un tal linyera.
RE-descriptivo, lo sé. Pero no me interesa listar a los personajes y contar una mini bio como si estuviese tratando que se metan a leer X-Men o alguna porquería ilegible como Crisis en Tierras Infinitas (no se ofendan, saben que es cierto).

Si algo me gustó, es la simpleza y a su vez profundidad con el que se retratan a los personajes. Estar justificando la forma del accionar de los mismos me parece una gilada terrible, uno no va por la vida viendo gente siendo pelotuda y conociendo el trasfondo de su vida para entender por qué llegó ahí. Simplemente los escuchás decir algo y ya los tratás de pelotudos, forros, garcas o amorosos. ¿Pero disculpe usted señor, por qué es tan agradable?¿Habrá tenido que ver con su madre inculcándole buenos valores de joven? A ver, venga. ¡cuénteme su pasado así logro entenderlo!. NO NO NO NO NO. Eso es horrendo.
Mantella se luce con algo mucho más original, en este caso: está usando personajes con mitología y folklore, que indistintamente de sus formas de expresarse, planes o lugares en los que están, terminan siendo esclavos del accionar que pretenderíamos de dichas figuras. Y eso es tan conmovedor y a su vez impredescible, que cautiva. Porque cumplen su función, actúan acorde a esa naturaleza universal que uno le puede atribuir al personaje mundialmente conocido. Y cambian cuando llegan a cierto punto en el que la mitología nos abandonó, y de la que Mantella arranca a hilar para contarnos su hermosa ficción. Y es saliendo de ese bucle de contar y re-contar la historia, que El hombre primordial brilla, porque nos presenta algo distinto que no te ves venir, con una visión (probablemente personal, pero esto es conjetura absoluta), del autor donde la esperanza posible nace de la desesperanza y resignación del universo tal y como es. Max Redland es el movil para escapar de este universo horrible en el que nos toca vivir con un Dios al que no queremos idealizar ni un poquito. El hombre primordial es el hombre que queremos y en el que realmente querríamos (o al menos, valdría la pena) depositar nuestra fe. Los nombres te la hacen fácil para ver si cazás alguna referencia. Me sentí estúpida cuando aparece el Sr. Dawnson, porque lo primero que pensé fue que le pifiaron al tipeo o deletreo (¡o como sea que se diga!) y era "Dawson" (nombre más común). Pero ahí otro más: es un juego de palabras para el lector (oops, ¿spoiler?¡Nah!).


Conociéndote, mi vida oyó una razón. Y yo aprendí a ver el sol ♪♫♬

¿Dónde acontece el comic? ¡Quién sabe! Muy Alack Sinneroso todo, hablamos de una forma neutral porque no estamos en nuestra Argentina (o sí), pero algunos nombres son locales. Pero la moneda es el dólar. Una elección acertada, porque aporteñar todo le quitaría cierta mística neutral. Esta obra puede pasar en cualquier lado. Excepto en Asia, porque nadie tiene los ojos rasgados, ni en África, porque no hay negros.
Esto también sirve para el diálogo: los personajes no hablan de vos, pero alguna palabrita bien local cae a cuenta. Una excusa perfecta para no escribir diálogos a lo Chespirito ni Españoles inmundos con su "maldita seas, chaval!", en lugar de "la puta madre!" (qué buena idea para escribir otra nota ahondando en este tema, ¿no?).

Las voces en off están excelentes y los diálogos no se notan forzados, algo que banco muchísimo. No hay nada más espantoso que leer un diálogo poco creíble y que no coincida para nada con el personaje que concebimos en la lectura. Descubriría más adelante que Mantella pulió su talento de diálogo muchísimo y -de lo que leí- su mejor ejemplo y donde brilla, es en Bizancio. Pero no nos vayamos (más) por las ramas (¿qué ramas?).

EL ARTE

Erramouspe la rompe. La descose. la tiene atada. La clava al ángulo. No me sé otra referencia de fútbol, pero ponele que todas están bien aplicadas. El hombre en cuestión tiene un estilo re personal que, a simple vista, funciona en cualquier lado: No es una nueva escuela argentina, no es un europeo clásico o un clon sudamericano que quiere publicar en Francia con urgencia. Ni un yanki genérico que dibuja giles inflados de gimnasio con abuso de papona. Como dice Andrés Accorsi en el prólogo del libro: "...trazos que nos recuerdan a Bryan Talbot, David Lloyd y Barry Windsor-Smith, entre otros maestros británicos". Fuera de su expresividad y de su blanco y negro fantástico que no satura las viñetas ni dificulta su lectura, la cancha que tiene (cuac) para poner la simbología en cada viñeta que le exige el guion, o la calidad con la que narra la acción secuencial, es de otro mundo. Muchas veces hay artistas y guionistas excelentes que juntos no funcionan bien, como si fuese por falta de química o comunicación. Pero acá es todo lo contrario, ambos parecieran complementarse y potenciarse maravillosamente. La grilla de 9 cuadros por página es algo que es imposible no asociar rapidísimo con Alan Moore, cuya influencia se nota (y para bien), en nuestro guionista. Y Erramouspe sabe utilizarla sin flaquear. Leí mucha gente diciendo que este comic tiene mucho de Miracleman, y fuera del guion, Erramouspe me lo supo transmitir en esa escena en las alturas entre dos personajes que estaban a puro kimota-kimota-kimooota y dejaban en ridículo a Sasha Grey. ¡Genio! Leí God is Dead porque googleando me enteré que laburó en el título, ¡qué grata sorpresa ver cómo fue puliendo más y más ese arte! Es un crack (cuac bis). Tengo entendido que es el primer laburo profesional del hombre. No sé si estoy equivocada, pero de ser así, impresionante debut. Me gustaría saber qué piensa él al ver su arte de hace más de 10 años y la inevitable evolución que habrá sufrido (pst, pst, Germán, si leés esto, mandame un mensajito y contame).

TIRAME UN CENTRO


Mi pobre Angelito VI la venganza de Tom Ellis

La simbología de esta obra es desbordante. Todo está armado para que caces referencias. La manzana (fruto prohibido) mordida, el pececito, el nombre del (los) personaje, planos referenciando alguna cosita bíblica o algún detallito que te avisa de antemano lo que se viene... los libros que leen, el símbolo del pecho. Todo es simbología. Como mencioné al principio de la nota (y daaale), hay, al final del tomito, un paso a paso de los capítulos y viñetas desglosando las referencias y explicándolas un poco, para los ansiosos.
Algunas cosas están geniales cuando las sacás por tu cuenta. El nombre de un personaje, las frases que dice, su accionar. Todo es un juego del escritor para guiarte a que saques conclusiones o sepas de antemano con quien estás lidiando. Y ¡Voilá! la sorpresa sigue ahí. Una frase me sonó, cuando me di cuenta la perversión que sufrió me caí de culo por la originalidad del recurso.

ORIGINAL SIN

No serán Antonio Banderas y Angelina Jolie, pero son Adán y Eva (¿lo son?). La reintepretación escapando al clásico bíblico cortesía del Sr. Mauro Mantella. Todo lo que te contaba ese cura de la iglesia que mira con lujuria a los niños, es mentira. MENTIRA. No, nadie se va a ofender leyendo esto, o no tanto como los habrá ofendido el autor del comic con su historia herética. Dios es un asqueroso cochino y mala leche, ya lo sabemos todos, pero acá se zarpa en guacho. Los personajes, alianzas extrañas y conclusiones, son maravillosas.


No intenten esto en casa

¡Pero entra la justicia poética! La redención juega un papel fundamental, un círculo que concluye a la mismísima naturaleza del personaje. De su concepción, su fin, su perversión. ¿Cuál es el gran plan? Citando a Grant Morrison en Kid Eternity, hablando sobre Satán y su título de "Fallen Angel" (Ángel caído): "¿realmente caíste?¿O saltaste?" a lo que contesta "¡Fui empujado!". Algunos pueden tropezar, otros pueden elegir. Pero también están los que son parte del plan, los que no tienen elección.

EL CAMINO A LA UTOPIA

Cuando terminé esta obra, no pude dejar de hacer ese paralelismo con Miracleman (o Marvelman, aprovecho y tiro chivo de una notaza de senpai Matías Mir) del que todos hablan. Pero, ¿¿¿por qué??? No es simplemente el único Superman dando vueltas en un mundo normal. Es más que eso. Es el abandono de la humanidad por algo mayor. Es la superación de la naturaleza y del plan que te ubicaba como centro absoluto de todo ese quilombo. ¡EL FINAL! Alan Moore planteó una posible utopia que solo podría alcanzarse con un grupo de súper-poderosos que tomaran el control del mundo, con Marvelman como protagonista, ya habiendo abandonado por completo todo rastro de humanidad a cambio de su objetivo. Y nuestro hombre primordial destruye el tablero de juego del creador, cambia lo que siempre supimos y nos da la esperanza de un nuevo amanecer. PERO, no es el abandono de humanidad lo que lo empuja a seguir... más bien, diría, encontrar la naturaleza absoluta de la humanidad, ser más humano que un humano. Ser el hombre primordial. Alguien distinto sentado en el trono de hierro, con la misma capacidad de hacer el bien o el mal, ocupando quizás el papel que se le suele atribuir al Dios benévolo y todopoderoso, que está más allá de nuestra comprensión pero aun así, nos ama. No hay que regir para estar en la cima, ni estar en la cima para regir. Y eso diferencia a nuestro protagonista de Dios. Traer un nuevo orden y llevar a la humanidad a un siguiente paso desde adentro, desde la humanidad primordial.

TWILIGHT OF THE GODS

Esta historieta parecía tener un potencial para hacer un superhéroe... Y nada que ver. Nada de nada, nadinhas. Y lo amé, porque me aburren los superhéroes (dice la careta que lee cualquier giladita que saca Marvel). Y sin embargo, ahí están. El diseño del personaje, el símbolo, el acto heroico. ¿Y los villanos? Ese sicario que tiene cierto pastorcito es DEEP HARDCORE SHIT de supervillano. A Frank Castle se le frunce. Pudiendo solucionar todo con un momento filosófico o voz en off con algún changüí reflexivo, Mantella optó por un par de piñas en el aire, romper aviones, regeneraciones, sangre, muerte, destrucción, Man of Steel de Zack Snyder, destruir planetas, todo. No sé si es amor al género, crítica al mismo, o ambos. Pero el resultado es hermoso.


Pelea en las alturas

ÉXODO

Lean esta historieta, si no lo hicieron. Si no les gusta (que hablaría mal de ustedes), seguro que algo rescatan. Son muchísimos los puntos a favor que tiene. Es disfrutable para cualquier tipo de público (bueno, chicos chiquitos no). Yo venía del palo del manga y de los álbumes franceses y esto me enamoró, la considero como la obra que me hizo interesar en el comic nacional (sí, leo hace poquito nacional, ¡no era secreto!). Los minuciosos van a tener para divertirse, mirando viñeta a viñeta como si agarraran un libro de buscando a Wally. ¿Nunca leyeron algo que les generó interés en investigar sobre algún tema? Me confesaba hace un rato con un cura sin perversiones (tantas al menos, quiero creer): cuando leí Swamp Thing de Alan Moore y Rick Veitch, me enteré del "punto donde convergen todos los puntos": El Aleph. Y al tiempito leí esta historieta. Así que no pude hacerme más la boluda y tuve que agarrar a Borges y leerlo de una vez por todas (shame on me x2!!!). Ahora que leí El Aleph y Ficciones, puedo sentirme menos burra.
Resumiendo: Este comic le gana por goleada a cualquier tipo que vuele y tenga superpoderes en Argentina.
Soy un fiasco con las conclusiones.

¡Hasta la próxima!

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