Quique Alcatena, el fan detrás del artista
Historieta Argentina

El Mundo de Quique Alcatena

El fan detrás del artista

Por: Alejandro Caminos - 31 Oct 2019 Se lee en: 6 mins

Llegó el cuarto y último día de la Crack Bang Boom, la que al día de hoy es la mayor convención de historieta de Argentina. Quienes estuvieron recorriendo el galpón de las editoriales durante esos días pudieron notar una presencia frecuente en casi todas las mesas, un nombre que se repetía bajo una gran cantidad de títulos de muy variadas tipografías y colores: Enrique Alcatena. Quienes estuvieron en la entrega de premios de este 2019 pudieron también apreciar también el cariño que le tienen tanto el público como el medio a uno de los autores más importantes del panorama nacional.

Cerca de las 20, luego de ponerle los toques final a una ilustración de Leatherwing (el Batman pirata que salió como un Elseworlds en Detective Comics Annual #7 de 1994) hecha para un fan, el artista deja su silla. El viento fresco de Rosario se hace sentir. Sin embargo, la calidez de Enrique Alcatena opaca cualquier fenómeno meteorológico que baje la temperatura corporal. Con el corazón hinchado a fuego después de lograr el reconocimiento por su trayectoria en el marco de los Premios Trillo 2019 y en el marco de la convención, Quique baja de ese pedestal metafórico. Para hablar con Ouroboros sobre su pasión por las viñetas. Como un fanático más.

Nosotros somos de la generación millennial y nos resulta difícil hacernos a la idea de cómo era el mundo de la historieta en tu juventud. ¿Cómo empezaste a leer vos y cómo se leía en aquella época?

Recuerdo todas las historias, y los chicos leíamos mucha historieta. Ya que ocupaban más tiempo en nosotros gracias a que no había tanta televisión. Las conseguíamos más que nada en los kioscos, donde había mucho de la Editorial Novaro, por ejemplo. También estaba la Western con Magnus, Tarzán y los personajes de la Warner Bros. O las adaptaciones de la TV como "La Dimensión Desconocida". Es más, los chicos no las coleccionábamos y las intercambiábamos en el colegio.

Otra cosa a destacar es que las historietas de Marvel no llegaban fácil al país. La editorial norteamericana la descubrí a los diez años. En aquel tiempo había una edición mexicana que editaba La Prensa, pero eran rarísimas y se conseguían a cuentagotas. En lo personal y, al saber inglés, podía conseguir esos cómics en librerías especializadas, como algunas de la calle Florida, en su idioma original. Eso sí, era muy difícil mantener una regularidad y continuidad. Y lo común era que te quedaras con huecos argumentales y llenes las historias con la imaginación.

¿Y cómo y cuándo fue el momento en que hiciste el click y comenzaste a reconocer autores?

Mucho más tarde. Sí me pasó que podía identificar a dibujantes como Carmine Infantino, John Forte o Gil Kane. El problema era que en las Novaro no salían los nombres de los autores, distinto al caso de las revistas norteamericanas de Marvel donde sí podía saber en qué historias estaban Steve Ditko o Jack Kirby. Más o menos recuerdo haber empezado a reconocer artistas de Marvel cuando tendría unos diez años.

Resulta raro ser fan de Marvel desde chico, dado que en Argentina siempre se leyó más a DC, a diferencia del caso distinto de España, donde la supremacía corre por cuenta de La Casa de las Ideas.

Tengo amigos españoles que me contaron que en aquellas épocas las Novaro les llegaban muy poco. Acá lo que hacía yo era ir a librerías especializadas en inglés y compraba todas las revistas que les llegaban. No eran caras y una americana te salía lo mismo que dos Novaro. Entonces no era algo inaccesible, no era un pasatiempo costoso. Eso sí, en aquellos años no existía el formato TPB, que hoy facilita mucho seguir la lectura. (Nota del editor: se refiere a los Trade Paper Back -TPB-, formato que junta varios números de una serie regular en un libro, generalmente conteniendo un único arco argumental).

Ya que mencionamos a DC, tenés la mitad de la autoría de los personajes de Super Malón, entre otros. ¿Tenés algún tipo de relación con DC o alguna intención como para recuperar o resucitar esos personajes?

No me interesan y no está en mis prioridades. Muchas personas piensan que Marvel y DC son la coronación o una especie de Valhalla y para mí no lo es. En su momento me gustó mucho trabajar ahí, pero después a otra cosa. Ojo, no reniego de todo eso. Ni de Batman ni de Linterna Verde.

Entonces, ¿cuál sería tu Valhalla?

Vivir de lo que me gusta y hacer las historietas que hago, pero no seguir dibujando a Batman. Además el Batman de ahora no tiene nada que ver con el que me gusta a mí. Y eso está bien porque hay otros lectores. Está bueno que las cosas cambien.

O sea que lo soltaste.

Sí. No busqué mantener el contacto. A medida que pasó el tiempo lo fui soltando y me dediqué a otras cosas.

Es inevitable buscar en muchos de tus laburos inspiraciones y reminiscencias a otros artistas. ¿Nos podrías mencionar algunos?

Es verdad, hay muchísimo. Por ejemplo, Dr. Paradox tiene mucho de Infantino y Ditko.

Justamente aquellos años fueron de una gran generación de ideas y de mucha experimentación.

Totalmente. Sí hoy lees aquellas historietas son medio ingenuas, pero para los chicos eran formidables. Y como ideas en sí se sostienen. Pero esa época es algo que me encanta. De hecho, hice algunos análisis y reseñas para algunas páginas, como una notas sobre el Martian Manhunter para Kamandi u otras para Sacapuntas, la revista de ADDA (la Asociación De Dibujantes de Argentina), recuerdo una sobre Carmine Infantino.

¿Cómo sos el día de hoy como lector?

No sigo series regulares. De hecho, espero los TPB porque me gusta el librito. La última serie que seguí en revistas fue The Spectre de John Ostrander y Tom Mandrake. Y Starman de James Robinson.

¿El último TPB que compraste?

Black Hammer de Jeff Lemire y Dean Ormston, que le estoy prestando bastante atención.

¿Algún autor que sigas hoy día?

Compro todo lo que tenga el nombre de Mike Allred. Donde esté él, voy a estar. Como me pasó con el Silver Surfer que hizo junto a Dan Slott, que me conmovió.

¿Y respecto al mercado local, o por fuera del mainstream norteamericano?

La verdad es que no sigo nada ni nadie de manera puntual. Si veo algo que me interesa lo leo.

Sos un tipo activo en redes sociales y participas en eventos. Un caso distinto al de tu guionista, Eduardo Mazzitelli. En este sentido, ¿cómo es la dinámica de trabajo entre ambos?

Ahora que estamos más grandes nos manejamos por e-mail o por teléfono. Además él vive en San Luis. Pero desde ya siempre tuvimos un contacto fluido.

Más de una vez corrió el rumor de que Mazzitelli no existe...

(Risas) Sí, Eduardo existe. Antes él vivía fuera de la Capital y le era más difícil trasladarse. Al margen de que mucho no se copa. Pero de vez en cuando aparece.

Al día de hoy son una de las duplas con más producción de la historieta nacional.

Sí, y sostenidos en el tiempo, algo no muy común.

Se podría decir que son como un matrimonio.

(Risas) En ciertos aspectos sí, en otros por suerte no. De hecho, la última obra que estamos haciendo le dije que quería hacer algo polar. Fue eso solo, la idea que incluyera el hielo.

Alguna de las temáticas que todavía no hicieron fue explorar la temática de la prehistoria, por el lado de los dinosaurios, por ejemplo.

Es verdad. Pulido sacará eventualmente una historia que está fuertemente relacionado a la mitología de Tarzán. Es una especie de homenaje a la Tierra de los Dinosaurios.

Por último, en la décima edición de la Crack Bang Boom uno nota que todos los stands tienen al menos un libro tuyo. ¿Qué se siente estar en todos lados?

Es muy lindo. Es saber que la obra que hacemos le gusta a la gente y a los jóvenes, no solo a dinosaurios como yo. Eso es muy piola y demuestra que no nos quedamos anquilosados. Que lo que hacemos tiene el interés de muchos.

Publicaciones recientes de Quique Alcatena
Algunas de las obras recientemente publicadas por Quique Alcatena que podían verse en las mesas de la Crack Bang Boom: con Mazzitelli, Rococó (Gutter Glitter), El Ziggurat (Historieteca), junto a Ricardo Barreiro, El Mago (Purple Books), como autor integral, Dr. Paradox (Comiks Debris).

Quique ríe y nos cuenta que sobre historieta podríamos estar hablando durante horas, sobre todo sobre historietas clásicas de la Silver Age, más que sobre sus propios trabajos. Y esa es la sensación que genera cuando uno conversa con él, que está al lado de un fan, alguien que disfruta este medio y, como cualquiera de nosotros, podría quedarse divagando durante horas, mencionando personajes, autores o, lo más importante, historias.


Pueden conocer un poco más de la obra de Quique con algunas notas que hicimos sobre algunos de sus últimos trabajos: Entrevista a Gonzalo Oyanedel, junto a quién publicó London after Midnight, El Zigguratt, junto a Eduardo Mazzitelli, Metallum Terra (dentro de la colección Monográfico), también junto a Eduardo Mazzitelli.


Esta entrevista fue realizada por parte del staff de Ouroboros, incluyendo a Alejandro Caminos (Entrevista, Producción y Redacción), Blob Blondieness (Entrevista), Damián Pérez (Entrevista y Edición) y Fernando del Santo (Fotografía y Edición).

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