Martín Casanova de Ovni Press
Historieta Argentina

Entrevista a Martín Casanova, de Ovni Press

¿Por qué tantas polémicas alrededor de las ediciones argentinas del mainstream yanqui?

Por: Mariano Cholakian - 31 Ene 2020 Se lee en: 10 mins

¿Cuál es tu lugar en la Editorial Ovni Press?

Actualmente soy Director de Arte en Ovni. Esto significa que me encargo de lo que tenga que ver con lo visual, desde el diseño de las tapas hasta la gráfica de los stands. También coordino a los diseñadores, tanto los que trabajan fijo como los freelance. Guiándolos, resolviendo las dudas o problemas con los que se encuentren.

Si bien empecé como diseñador gráfico, también hice de traductor, sobre todo en los primeros tiempos de Marvel en la editorial. Por ejemplo Siege, que fue el primer cómic de la Casa de las Ideas. Lo armé de cero, sin tener experiencia maquetando (hoy lo veo y lo odio).

También hice de editor, pero cuando la editorial empezó a crecer, era claro que no podía hacer todo, así que a medida que pasó el tiempo nos fuimos afianzando en los roles que tiene cada uno.

En mi CV tendría que aclarar que también soy el Hitler de los cómics, como me apodó la comunidad tradumaquetadora de América Latina.

¿Cómo empezaste a laburar en el mundo editorial en general y más específicamente en historieta?

Mis comienzos en el mundo editorial fue con Comiqueando

Empecé como crítico invitado en la sección de Mesa Redonda, después como redactor. Amaba la revista (sigo considerándola un hito irrepetible en el mundo de la historieta argentina) y cada tanto le preguntaba a Andrés cuándo volvía la Comicu. Esto derivó en insistirle que vuelva aunque sea en digital (porque supieron tener una web muy efímera) y me dijo "¿No la querés hacer vos?". Así empezó la Comiqueando Online, que derivó en hacer especiales en papel, que terminó evolucionando en la Comiqueando Extra, que era a color.

Toda esa experiencia me formó como editor y como diseñador, empecé con mi propio proyecto editorial (Domus Editora) y así, de compartir mesitas en eventos, conocí a Matías Timarchi (a quien ya entrevistamos). Cuando me comentó en confidencia, durante la primera Crack Bang Boom, que iba a tener Marvel y The Walking Dead, le dije que si no me dejaba trabajar con él iba a tener que matarlo. Por suerte no tuve que cumplir mi amenaza.

No sé si otra editorial argentina llegó a estar 10 años conservando una licencia.

Jajaja, ¿entonces te definirías como un Diseñador Gráfico?

Alguna vez me definí como un dibujante frustrado que intentó ser escritor y que cuando se frustró con eso se volvió editor. Hoy la vida me llevó a lo que es mi fuerte que es el diseño. Soy muy detallista y convertí eso en mi cualidad. ¿Significa eso que no hay errores en Ovni? No, solo que cuando sale alguno soy el que más sufre.

En mi CV tendría que aclarar que también soy el Hitler de los cómics, como me apodó la comunidad tradumaquetadora de América Latina.

¿Y qué opinión te merece el trabajo de los “tradumaqueteadores” que lo hacen gratuitamente? Moral y técnicamente.

No me parece ni mal ni bien. Es algo que les apasiona y les gusta. Deberían entender que haya alguien que le moleste. Después desde el aspecto técnico, todo lo que se hace con pasión sale bien, sin dudas.

Por eso yo siempre quise incorporar diseñadores y traductores que lean cómics.

Muchos de los peores errores que tuvimos fue por involucrar gente que no leía cómics. Y cometieron una equivocación ("No sé quién es Will") que, en otro ámbito, hubiese zafado más que en el de la historieta, donde se le da tanta bola a cada detalle. 

Pero lo que funciona en la pantalla no siempre se traslada a lo impreso, al menos no en los medios convencionales. Alguna vez hablé con un conocido miembro de la comunidad tradumaquetadora (a quien no quiero mencionar por si no quiere que se lo comprometa) para incorporarlo como diseñador a Ovni. Y no le encontramos la vuelta porque el sistema de maquetación que usaba él (Photoshop) no era el mismo que el nuestro (InDesign).

¿Quién es Will?
"Muchos de los peores errores que tuvimos fue por involucrar gente que no leía cómics. Y cometieron una equivocación (No sé quién es Will) que, en otro ámbito, hubiese zafado más que en el de la historieta, donde se le da tanta bola a cada detalle." 

¿En qué fue evolucionando el trabajo? Ya que mencionaste el caso de Siege, ¿qué es lo que fueron incorporando con el crecimiento? Y sobre todo con tanta variedad de catálogo, ¡¡ahora también suman a DC Comics!!

Para que te des una idea, cuando empezamos editábamos revistas de cuarenta y ocho páginas. Salían cuatro títulos de Marvel al mes. Matías hacía las tapas y los avisos, Rodrigo Díaz y yo nos repartíamos los títulos: él iba con Spider-Man y Thor, y a mí me tocaba Avengers y Wolverine. Fue una linda época porque traducíamos y armábamos los cómics como hobby. Cada uno tenía su propia entrada de dinero.

Ovni fue mi hobby hasta que el trabajo creció lo suficiente como para quedar full time, y siguió creciendo (en lectores y títulos), lo que permitió tener una oficina. Mucha gente cree que Ovni es una multinacional, pero no tienen en cuenta que se formó con gente que le dedicaba su tiempo libre, después pasó a trabajar más tiempo desde su casa, hasta que logramos tener oficina propia hace unos tres o cuatro años.

Con el tiempo incorporamos más diseñadores, más traductores, más correctores. En un momento hubo que conseguir un depósito, y si bien fuimos aprendiendo a medida que avanzábamos, todo el proyecto está apoyado en Matías. Él es la cara de la editorial para los licenciatarios, es responsable con los rendimientos a las editoriales, con los pagos... no sé si otra editorial argentina llegó a estar diez años conservando una licencia, yo creo que el mérito es en gran parte a él y a saber cuándo levantar el pie del acelerador.

¿Qué diferencias desde el diseño gráfico hay entre los comics que edita Ovni y sus ediciones estadounidenses? 

La diferencia más notoria entre los cómics de Ovni y las versiones estadounidenses es el tamaño. Las máquinas en las que imprimen en EEUU y en Europa son de otro tamaño que las de Argentina.

Eso hace que el formato comic book (aproximadamente 17x26 cm) tenga mucho desperdicio de papel. Entonces sacarle 2 cm hace que salgan 32 páginas por pliego de máquina, lo que optimiza los costos. Si la gente se queja de los precios actuales... ¡Imprimir en formato yanqui es un 30% más caro! Cada tanto evaluamos la posibilidad de cambiar de formato, pero sabemos que no es la época para subir más todavía los precios y dejar a más lectores afuera.

La otra gran diferencia es que los cómics en EEUU están repletos de publicidad. Acá es injustificable y hace rato decidimos dejar de incluirlas. Después, el formato revista también fue desapareciendo porque la revista tiene poca vida útil, se degrada fácilmente, no tiene lugar en librerías, y ocupa más espacio. Diez cómics tienen diez pliegos de tapa. Un libro con 10 cómics, por más que tenga una tapa gruesa, multiplicado por cuatro mil ejemplares ocupa mucho menos espacio en un depósito, lo que implica menos costos de almacenamiento, lo que termina impactando en el precio de venta al público.

Quizás el día que Ovni desaparezca, como hoy me deseaba un lector en un foro, tendremos verdadera noción de qué logramos como editorial.

Antes me decías que hay pocos casos de licencias mantenidas durante tanto tiempo, y sabemos todos que los vaivenes económicos argentinos hacen esto más difícil. ¿Por qué pensás que hay tantos lectores que bardean a Ovni? Hoy recordamos a Perfil con amor.

Creo que el lector de comics es así. Parte de su idiosincracia es ser detallista. Y por ahí si le sumamos el gen argentino, todos creen que lo pueden hacer mejor, y que si te equivocás o no hacés las cosas como a ellos les gustaría es porque sos un idiota.

Ojalá fuera tan simple como eso. Yo en lo personal siempre creo que las cosas se pueden hacer mejor, pero hay un límite de tiempo o recursos para alcanzar el error cero. Nunca dejamos de buscarlo, pero hay gente que no te va a dejar pasar una. Creo también que a más cantidad de títulos y más perfil, más te van a criticar.

La gran diferencia con la Generación Perfil es que en esa época no existía internet y tener cable era un lujo. El acceso a la información era muy limitado. Hoy cuando comprás (o te bajás) el comic ya sabés qué va a pasar. Antes ibas al kiosco y te enterabas de lo que venía en vivo, aunque estuvieses leyendo un comic que se había publicado hacía 4 años en EE.UU. Para estar informado tenías que leer revistas especializadas. Hoy nos preguntan si tenemos en los planes cosas que se anunciaron hace 10 horas, y hablan de que estamos "atrasados" respecto a lo que está saliendo hoy en el mercado norteamericano: es un signo de los tiempos. Me acuerdo una tapa de la Liga de la Justicia de Perfil donde se les mezclaron las películas y salieron todos con los colores cambiados. Creo que era de la Liga de la Injusticia. Hoy pasa eso y te asesinan.

Hay una Generación Perfil, ¿cómo es la Generación Ovni? ¿Cómo pensás que serán esos lectores a futuro?

Hace poco un lector me dijo que era Generación Ovni y casi me pongo a llorar. Es increíble haber estado ahí, formando a un lector. Pero no tengo idea de cómo es, como tampoco sabíamos los que somos Generación Perfil que lo éramos hasta que los cómics desaparecieron de los kioscos. Quizás el día que Ovni desaparezca, como hoy me deseaba un lector en un foro, tendremos verdadera noción de qué logramos como editorial. Hoy estamos muy cerca del árbol para ver el bosque. Pero sin dudas el lector de Ovni está lejísimos del de Perfil en cuanto a oferta y a información. Nosotros comprábamos revistas de 24 páginas y eso nos alcanzaba. Hoy el lector se queda con hambre.

Siege, el primer título de la editorial Ovni Press
"Si bien empecé como diseñador gráfico, también hice de traductor, sobre todo en los primeros tiempos de Marvel en la editorial. Por ejemplo Siege, que fue el primer cómic de la Casa de las Ideas, lo armé de cero, sin tener experiencia maquetando (hoy lo veo y lo odio)."

También una revista actual te deja con hambre, como que están pensadas para el TPB. ¿Cómo piensan la elección del material en relación a la formación de lectores? En el último tiempo empezaron a ir para atrás en el tiempo.

Lo que buscamos editar es obviamente lo que creemos que mejor va a vender. Es un poco prueba y error. A Invencible le teníamos mucha fe, sacamos el primer tomo y vendió muy por debajo de nuestras expectativas. Con el tiempo insistimos haciendo tomos dobles, sacando dos TPBs yanquis en un mismo libro. Pero tampoco funcionó y la editorial solo perdió plata. Eso te da un parámetro que porque haya cien lectores en las redes sociales pidiendo un título, cuando lo imprimís y lo distribuís, no necesariamente va a vender bien.

Al principio no podíamos editar material clásico de Marvel, teníamos que recurrir a lo más reciente. No podíamos ir muy para atrás porque había un contrato previo de best sellers con el que no querían que nos pisáramos (que terminó siendo la colección de Hachette, que acá trajo Salvat). Con el tiempo se liberó esa veda y pudimos recurrir a material clásico, pudimos acceder a best sellers como Civil War o El guantelete del infinito. Ese material siempre se va a vender y va a generar nuevos lectores. Cuando a un recién iniciado le mostrás todas las décadas de continuidad de Marvel o DC, se intimida. No sabe por dónde empezar. Por eso salen tantos números uno, acá y en EE.UU. La idea es hacerle perder el miedo a los nuevos lectores.

Con el cómic de autores argentinos han tenido algunas experiencias, ¿cómo fue el proceso? ¿Cómo lo ven a futuro?

Lo que por ahí poca gente sepa, compartimos la oficina con un estudio de dibujantes que, en su mayoría, trabajan para afuera. Entonces el contacto con autores nacionales es constante. Antes de que existiera El Principito, Franco Viglino vino varias veces, incluso lo tuve dibujando páginas a 3 metros mío (NdeR: Se refiere a la novela gráfica editada por Ovni que adapta la obra de Antoine De Saint-Exupéry).

Si no editamos más material nacional es porque no es lo que más vende. Si no tenés una licencia en el cine o en la tele, por más manija que le des, a los lectores les pasa por al lado. Pero la idea es seguir editando. Ahora Salvador Sanz está haciendo Mega, una historieta para una plataforma digital gratuita (StoneBot Comics), con Kaijus que pelean en el Río de la Plata. Es alucinante, y apenas la complete la vamos a recopilar en un libro, que creemos saldría para la Feria del Libro.

A veces hemos logrado que se cruce esa barrera invisible entre los autores del estudio y Ovni. Por ejemplo, Mauro Mantella, que innegablemente es uno de los mejores guionistas de la actualidad, a veces arma alguno de nuestros libros o se encarga de la traducción. Swamp Thing la tradujo él y quedó espectacular.

¿Crees que el fenómeno cinematográfico de Marvel y la horda de producciones basadas en cómics atrajeron nuevos lectores?

Es un proceso complejo. No creo que la gente salga del cine corriendo a comprarse un cómic, pero abre la puerta a que un diario quiera sacar una colección de Avengers a un precio más accesible, con muchísima más exposición (por ejemplo, con avisos en la radio y en la tele) que de algún modo abren más el juego.

Considero a partir de esto y de la presencia en librerías tradicionales de cadena con presencia en shoppings, que  Ovni es una puerta de entrada al mundo de los comics, ¿qué pensás de esto? Porque después de la colección del puesto de diarios el siguiente paso es Ovni...

Bueno, es la idea. Por eso tratamos de poner avisos con tapas de otros libros, como para dejar en claro que todavía queda más material para leer. Creo que hay que hacérselo lo más fácil posible a los nuevos lectores. Pero también cada uno tiene que dar ese paso. Yo empecé con Batman y los Outsiders #2 de Perfil. Y encima era una historia empezada.

Tuve que imaginarme qué venía pasando hasta que conseguí, un año después, la primera parte. Y ni hablar cuando leí Crisis (en Tierras Infinitas) y vi que Linterna Verde era negro y que Superman tenía canas. Lo mejor, para el lector que quiere más, es que tenga en claro que hay tiendas que venden todo ese material donde puede ir cuando quiera a continuar esa colección que acaba de empezar.

Si no editamos más material nacional es porque no es lo que más vende.

Todavía hay algunos incunables, que incluso en España siguen sin edición. Lo que fueron los primeros números de Flash post-Crisis o los 5 años después de la Legión de Superhéroes. ¿Es imposible pensar en ese tipo de material? Todavía no sé si La Muerte de Superman es un giro hacia ese material y ese público o hacia aquel que prefiere las luces de neón...

Bueno, ECC acaba de lanzar una campaña de crowdfunding para lo de Legión, y si no sale por medios convencionales es porque probablemente ellos no crean que tenga tanta salida para ir directamente a tiendas. Hay material que es más arriesgado que otros. La Muerte de Superman para mí es un bestseller. No puede vender mal. Fue tapa de los diarios de Argentina en su momento. Lo que sí me parece que es más jugado es lo que sigue, que encima para mí es de mucha más calidad. Pero no es imposible pensar en ese tipo de material. El tema es que la situación económica manda, y cuando tenés un dólar caro y la gente cuidando el bolsillo, hay que ser muy selectivos con el material. Más que nunca.

¿Existe la posibilidad de ver omnigolds edición Argentina? ¿Qué piensan de la tapa dura?

Como está hoy la situación del país no. Los tapa dura son muy caros de producir. Por más que haya público que los compraría, solo serviría para ahogar a la editorial. Tiene que haber un cambio muy notorio en la economía del país para que volvamos a editar en tapa dura.

¿Cuáles son los proyectos a corto y largo plazo? ¿Qué vamos a tener próximamente? Tirame una bomba por favor, necesito un titular para la nota.

Ufff… ¡vos querés que me echen!

(risas) ¡¡No tanto!!

Estamos preparando el tomo de Batman: Last Knight on Earth, que saldría entre febrero y marzo. También estamos preparando nuestra edición de Crisis en Tierras Infinitas, a la que vamos a incluir el especial Legends of the DC Universe que escribió Marv Wolfman y que calza en medio de Crisis en Tierras Infinitas.

Estamos a la espera de que se termine de publicar Curse of the White Knight para sacarlo en un tomo único. Para coincidir con el estreno de la película WW84 vamos a editar un especial de Wonder Woman de los 80s, para mantener el mismo período en que transcurre la película. Además tenemos un proyecto de ediciones exclusivas para comiquerías, con el que esperamos afianzar el vínculo con ellas.

En breve sale Spider-Man: Historia de vida, que debe ser lo mejor que se editó del arácnido.

Y la bomba podría ser que me echen por haberte contado todo esto. "Despidieron al Hitler de los cómics". Ahí tenés un buen titular.

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