Ernie Pike Editado por Planeta Cómic, Ilustración de Hugo Pratt
Historieta Argentina

Ernie Pike: Corresponsal de Guerra

Humanidad en tiempos de guerra

Por: Guido Barsi - 05 Sep 2019 Se lee en: 5 mins

En el centenario del nacimiento de Héctor Germán Oesterheld, la editorial Planeta Cómic trae a nuestras tierras la reedición de uno de los personajes más emblemáticos de su autoría: Ernie Pike, realizada junto al enorme Hugo Pratt, con quien ya había trabajado en "Ticonderoga" y "Sargento Kirk" que fue la pequeña carta de presentación de la dupla. Una excelente noticia para los lectores de historieta Argentina que les permite acceder a un material difícil (por no tildarlo de odisea) de conseguir, ya que, hasta ahora solo existían reediciones parciales como las de Doedytores/Ancares (que recogen principalmente las historias dibujadas por Breccia y Solano), la Biblioteca Clarín y alguna que otra revista que cada tanto publica algún capítulo suelto.

Esta reedición local toma como modelo la realizada por Norma Comics hace un par de años para España, eligiendo cambiar el formato apaisado original para pegar el salto a un estilo más europeo de 22x29cm, que le permite colocar dos páginas originales en una actual. Salvo por el cambio obligado en los cuadros donde había publicidad o datos de la impresión (muy normal en aquellos años y en las publicaciones de la editorial Frontera), se conserva la página intacta. La otra modificación sufrida es el reletreado que no está muy a la altura de la edición y a veces hace malabares poco prolijos para ocupar la forma de un globo original que fue hecho para otra tipografía. A esto se suma algún que otro error de ortografía y en la división de palabras en sílabas. 

Un agregado que sorprende y suma mucho es el color cuya autoría, por alguna razón, no figura en los créditos de esta edición pero que estuvo a cargo de Patrizia Zanotti, según se acredita en ediciones extranjeras. Muy bien realizado, mantiene la estética visual de la época en la que fue publicada la obra. No vamos a ver manchones de colores o la aplicación a mansalva solo para darle color al estilo Columba. Lo aplicado está muy bien y mantiene intacto el dibujo de Pratt. Aunque es debatible la decisión de agregarlo a una obra que no lo necesita, es un aporte que se disfruta y sirve como puente para conectar con las nuevas generaciones de lectores que pueden intimidarse ante una obra vieja y en blanco y negro. Si no conocemos las páginas originales podemos llegar a pensar que se hizo así en su momento.

En cada una de estas historias notamos la maestría de Oesterheld para fusionar a la perfección el drama de la guerra con la acción. No olvidemos que estamos ante una historieta que no se despega del género bélico aunque el punto central sea mostrarnos las historias y el sufrimiento humano que hay detrás de cada disparo. La acción sirve para atraer al lector convencional, que se acerque creyendo que está ante una historia más de guerra y, cuando ya se tiene su atención, rematarlo con lo que en verdad quiere contar: los rostros detrás de la guerra, las historias de humanidad de quienes son forzados a disparar o son engañados para hacerlo. Gracias a la enorme habilitad de su autor de manejar un abanico enorme de personajes y de situaciones, jamás identifica la historia con una nación o con una ideología, todos son la cara visible de las consecuencias del conflicto, no hay victoria, solo derrota. y si la hay, es tan amarga y costosa que es imposible sentirla como tal. No hay ganadores sin un costo humano y eso es lo que prevalece en "Ernie Pike".

Si el impacto debía entrar también en lo visual, Hugo Pratt es el complemento autoral que el personaje necesitaba para trascender. Imposible imaginar el impacto humano del guion sin los rostros sucios, cansados, agotados o heridos que se encarga de inmortalizar en tinta. Hay viñetas que simplemente parecen ser fotografías por el nivel de detalle que plasma en el dibujo, sin importar el espacio que tenga. Desde el armamento hasta los vehículos, sin dejar de lado el escenario. Jamás se repite en algo, cada lugar tiene su propio ambiente y ropa, ni siquiera es necesario que el texto lo aclare para situarnos en el contexto, el dibujo lo hace desde el primer cuadro. Las secuencias son perfectas y parecen hechas para el storyboard de una película. Está tan bien lograda la conexión entre el tono de la historia y el dibujo que (al igual que analizamos en el guion) en el arte de Pratt nunca la acción es la protagonista. Se siente el sufrimiento y el miedo. La victoria y el heroísmo nunca están presentes sin medir el costo que traen.

VOLÚMEN 1

Página interior del Volúmen 1.
Página interior del Volumen 1.

El primer volumen recopila las siguientes historias: 

  • "Francotiradores": Deben existir pocos primeros capítulos que hablen tanto de lo que se avecina como en este caso. Es un inicio majestuoso con una perfecta declaración de intenciones de los autores de lo como será la serie. 
  • "Misterio en Burma": Segundo capítulo de la serie y Oesterheld sigue avisando al lector que esto no será nada a lo leído anteriormente, acá introduce el tema de las razas africanas y al bando japonés, con sus propias culturas, ajenas a la nuestra. Un relato oscuro en el que las creencias propias de cada nación son las protagonistas.
  • "Un Teniente Alemán": La serie no se queda quieta y ofrece un breve relato de valentía y sacrificio por los demás, los autores comienzan a romper los mitos de que todos los soldados Alemanes eran sólo hombres de odio y menosprecio, también existía algo de humanidad en ellos.
  • "El Arma Secreta de Judas O'leary": Un relato corto sin la profundidad de sus predecesores, pero que habla de esfuerzo y combate, que no se daba sólo a través de las armas.
  • "Desencuentro": Uno de los mejores capítulos del libro, Pratt la rompe con uno de los mejores trabajos de la serie en una batalla entre tanques impecable, un dominio del detalle pocas veces visto, en el guion hay ciertas licencias clásicas de la serie para llevar la historia hacia el punto buscado y fulminar al lector con un relato tan amargo como exquisito. Un ejemplo de calidad.

Abren y cierran dos textos de Juan Sasturain y Guillermo Eduardo Parker, complementos necesarios para que la lectura de este clásico no pase desapercibida para los ajenos a la historieta Argentina. El primero explicando la importancia de esta obra y el impacto que tuvo en los lectores de su época, que veían a la guerra como un género más de entretenimiento. El segundo, más técnico para ambientarnos en los tiempos en que fue publicada.

VOLÚMEN 2

Hugo Pratt dando cátedra en cada cuadro.
Hugo Pratt dando cátedra en cada cuadro.

Incluye las historias de:

  • "La Fuga": Un relato que comienza volcado a la acción y al suspenso para luego cambiar de foco sin que nos demos cuenta. Presenta de forma sutil la tortura de prisioneros en el campo de batalla.  
  • Convoy a Malta”: Una historia ajena al sentimiento general de la serie pero igual de atrapante, tanto por la tensión de la acción de combate como por el dibujo que libra su propia batalla en los pequeños espacios que le deja la abundancia de texto. Hay que destacar que la narración de Oesterheld a pesar de ser demasiado frondosa no le quita agilidad ni ritmo a la historia.
  • Poilu”: El capítulo anterior parece parte de unas vacaciones que se tomaba el guion para que la serie no fuera tan angustiante o simplemente para prepararnos para historias como éstas. El suspenso de las páginas iniciales nos descoloca y nos remata con un golpe emotivo sobre la locura que genera la guerra en las personas. Es majestuoso el rostro de la locura que realiza Pratt.
  • El Centinela”: ¿Qué más para agregar? Uno de los relatos más humanos, bellos y amargos de la serie.
  • Destinos Cruzados”: Otro descanso que se recibe muy bien después del anterior, una historia simpática con toques de humor y un poco de romance a los que los autores se acomodan como si la serie siempre fuese de este género.
El desierto y los tanques.
El desierto y los tanques.

Corresponsal de Guerra

"Ernie Pike. Corresponsal de Guerra" editado por Planeta Cómic es una perfecta oportunidad para acercarse a un clásico inoxidable y entender por qué es tan vigente a pesar de los 50 años que pasaron desde su publicación. La excelente calidad en esta reedición, pese a algunos defectos, no hace más que invitar a una nueva lectura de una serie tan vigente como sus autores.

Esperemos que estos libros sean solo el puntapié inicial de nuevas reediciones de este personaje (recordemos que Oesterheld continuó la serie con otros dibujantes) y de otras historietas.

Ernie Pike con el rostro de Oesterheld.
Ernie Pike con el rostro de Oesterheld.

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