Historieta Argentina

Gilgamesh, el Inmortal: Los Tres del Mar, de Ferrari y Olivera

Repaso del tercer tomo de la Colección Infinito

Gilgamesh, el Inmortal: Los Tres del Mar

Hacia 1970 el enorme Lucho Olivera (Corrientes, 1942-Buenos Aires, 2005) debutaba como autor integral en Editorial Columba presentando un unitario titulado Yo, Gilgamesh el Inmortal, en la célebre antología D’Artagnan. A partir de entonces, por expreso pedido de los lectores, el personaje protagonizó una exitosa serie regular Sci-Fi que se publicó hasta 1998, dividiéndose en cuatro dispares etapas editoriales. Colaboraron alternativamente en los guiones Sergio Mulko (bajo el seudónimo de Leo Gioser), Robin Wood, Ricardo Ferrari y Alfredo Grassi, siempre con el artista correntino al frente de la faz gráfica. Dos décadas después, el sello A4-Doedytores inició la reedición de esta gran obra, llevando hasta ahora siete libros publicados.

El tomo que nos ocupa vio la luz en Marzo pasado y constituye la tercera entrega del período escrito por Ricardo Ferrari (Vedia, 1957), que inicia con el retorno del antiguo monarca sumerio a nuestro planeta, milenios después del holocausto nuclear que casi acaba con la humanidad sobre finales del siglo XX, para formar parte de un asentamiento neolítico. Vuelve a presentar un total de 80 páginas B/N en formato 24x17 cms. con los episodios quince al veintiuno del recorrido. La portada ofrece un correcto diseño, aunque el coloreado aplicado a la imagen central deja bastante que desear. Complementa la publicación, una breve nota introductoria a cargo del asesor editorial Ariel Avilez.

Antiguo arte de Alfredo de La María
Antiguo arte de Alfredo de La María

MI AMIGO, EL TIGRE

El primer capítulo lleva por título ‘De soledades y encuentros’, e introduce un personaje destinado a ser clave en esta etapa, el cazador Tigre, miembro de la tribu a la que se integró el protagonista. Una noche, frente a la hoguera, lleva adelante una narración a todas luces increíble, centrada en una familia cuyos integrantes atestiguaron en diferentes épocas de la historia humana, desde la Primera Guerra Mundial al momento de su regreso a La Tierra, la presencia y acciones del Inmortal.

‘Los Seguidores’ retoma de algún modo el mismo planteo, dándole una interesante vuelta de tuerca. El calvo sin muerte y su nuevo amigo se cruzan con una secta que habita una inexpugnable fortificación ubicada en una región montañosa. Desde la década del cincuenta, sus integrantes se consideran seguidores de Gilgamesh. Fuertemente armados y entrenados, aguardan el retorno de este para someterse a su
guía y dar forma al nuevo mundo según sus designios. ¿Sucumbirá él a esta tentación?

Sigue ‘En el mar’, donde ambos personajes deciden adentrarse en territorio marítimo, por primera vez en muchísimo tiempo desde los tiempos de la tragedia atómica que casi extingue a la raza humana. A bordo del buque Odiseo y en compañía de Dianne, una joven de la aldea enamorada de Tigre, levan anclas hacia lo desconocido sin sospechar los peligros que aguardan en alta mar. El giro argumental, algo anunciado, funciona debido a la sorprendente posibilidad que deja en suspenso.

Es el turno de ‘Volver’, historia que narra el arribo del astronauta Leonor Ivanovich Putchin a nuestro mundo. Único sobreviviente de la tripulación de una astronave rusa que partió hacia el espacio exterior antes de la escalada bélica nuclear de mediados de los ochenta, busca desde entonces la oportunidad de regresar a su añorado país. El encuentro con el hombre sin muerte, a quien toma como prisionero para obtener datos sobre su ubicación espacial, deparará un dramático final para su misión.

De soledades y encuentros, cuadro inicial.
"De soledades y encuentros", cuadro inicial.

La próxima y emotiva entrega, ‘Llanto’, es uno de los mejores momentos del tomo. Los protagonistas atestiguan cómo unos esclavistas mantienen secuestrados a tres pequeños en el derruido edificio de lo que alguna vez fuera un museo histórico. Luego de rescatarlos, se topan con unas antiquísimas tablillas de la época mesopotámica, escritas por el propio Rey de Uruk, detallando el castigo dado en aquellos tiempos a los tratantes. Gilgamesh evita el paso del tiempo y hasta la muerte, pero no el olvido.

‘Persona’ es un relato que inicia con la periódica visita del prodigioso Niño-Duende al poblado. A cambio de comida, el joven profeta atiende pacientemente las consultas de los aldeanos sobre problemas cotidianos de diversa índole, dando una respuesta siempre certera, de un día para otro. El ambicioso Bal quiere aprovechar la inteligencia del muchacho para su propio beneficio, por lo que decide raptarlo. En su camino se cruzarán Tigre y Gilgamesh, quien descubrirá finalmente el misterio de su infalible don.

Cierra ‘Hacer y encontrar’, el otro punto alto del libro. En la práctica, es una historia dentro de otra, que transcurre durante una jornada de pesca de nuestros protagonistas. El inmortal comparte una anécdota acerca de cierto intento suyo, repetido muchas veces a lo largo de su vida, que por varios motivos, nunca salió como esperaba. Sobre el final, la amistad entre ambos se afianza definitivamente, a raíz de esa infidencia. Y la lectura del tomo resulta redonda, del primer al último episodio.

JUNTOS POR EL CAMBIO

Viñeta que da inicio a "los Seguidores".
Viñeta que da inicio a "los Seguidores".

Con una veintena de entregas republicadas, estamos en condiciones de determinar dos variantes argumentales bien definidas en esta etapa, iniciada originalmente en 1986 por Ferrari y Olivera. De un lado tenemos la realidad que transita Gilgamesh al interior de la aldea de supervivientes, que a partir de este tomo tiene el agregado de un verdadero coprotagonista, el interesante Tigre. No exenta de peligros, esta cotidianeidad depara más de una fantástica sorpresa. El otro tópico aparece más intermitentemente, proviniendo del espacio exterior; no sea cosa de olvidar que estamos ante una saga de ciencia ficción. En ambos casos, se agradecen los matices. Intercambiar las voces protagónicas, por ejemplo, es un detalle que siempre suma.

No hay mucho que agregar al respecto de la calidad artística de la serie a los comentarios vertidos en otros repasos. Primero que nada, se agradece la posibilidad de poder apreciar el material en blanco y negro, omitiendo el nefasto color aplicado en aquel momento por el sello de la palomita. Después, suponemos que por lo apretado de su agenda, hay capítulos donde Lucho exhibe una calidad visual increíble, con un denodado trabajo de fondos, variedad de enfoques y expresividad en los personajes. En otros, podemos presumir que las fechas de entrega y obras realizadas en simultáneo, han influido negativamente en el resultado final. Igualmente, el nivel gráfico siempre termina siendo más que logrado. Obligando a más de una lectura para apreciar todos los detalles.

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Escrito por:
Mariano Sicart

Mariano Sicart
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