Historieta Argentina

Historieta Revólver

La nueva revista de historieta argentina

Portada Historieta Revólver #1

Ayer fue la presentación de “Revólver”, la nueva revista de historietas que se va a distribuir en kioscos de diarios de Capital y el interior del país. La misma está organizada en tomos de cuatro volúmenes cada uno, al final de los cuales, cierran todas las historias sin dejar ninguna colgada, brindándole a los nuevos lectores la oportunidad de engancharse desde cero cada cuatro meses y a los viejos, la oportunidad de bajarse sin dejar cabos sueltos.

Como el equipo de Ouroboros está en todo, fuimos a la presentación (igual habíamos conseguido un par de ejemplares antes) y ya les traemos la reseña para que sepan lo que se van a encontrar.

Manos a las obras

Es difícil reseñar este primer número. ¿Qué les voy a decir? ¿Que las historietas dibujada por Quique Alcatena, Horacio Lalia o Walther Taborda tienen un nivel artístico descomunal? Para que sepan eso, bastaba con leer los nombres. ¿Vale la pena que les diga que no puedo ni sospechar si todas esas historias de cuatro episodios (de los que solo se publicó el primero) van a terminar siendo buenas o no? También es bastante evidente.

“Revólver” reúne historias de diferentes autores, equipos creativos y géneros; algunas autoconclusivas y otras publicadas por entregas. “¡Ah! ─me dirán sin dudas─ Una revista de antología”. Exacto, pero sus editores rehuyen a esa denominación. Y no es para menos. La palabra nos recuerda a muchos experimentos fallidos de calidad muy desigual y una recepción entre tibia y gélida por parte del público. No obstante, el formato también nos conecta con algunos de los momentos más populares y gloriosos de la historia local de nuestro medio; desde la mítica “Hora Cero” de editorial Frontera hasta la no menos genial “Fierro” de La Urraca.

El tema es que los ejemplos ilustres parecen todos un poco lejanos en el tiempo mientras que la historia más reciente nos muestra que este tipo de publicaciones vienen teniendo bastantes problemas para funcionar. Hace rato que la crítica especializada señala un cambio en el gusto del público según el cual la diversidad de géneros, estilos (y calidades, aunque suene mal decirlo); la fragmentación de las obras en episodios de pocas páginas y la espera de meses para terminar de leer una historia, son factores que el lector de hoy no está dispuesto a sobrellevar.

vendedora de empanadas

La pregunta que surge se la vienen haciendo multitud de editores en las últimas décadas ¿Cómo hacer, entonces, una revista de antología en el mercado argentino actual? Hasta hoy teníamos una respuesta que parece haber encontrado un lugar legítimo desde el cual rescatar el formato: me refiero a la tercera encarnación de “Fierro” (que Matías Mir reseña acá).
No voy a ponerme a repetirles todo lo que “Fierro” tercera época tiene de bueno y de malo. Solo voy a decirles que “Revólver” se encuentra en las antípodas en la mayoría de los aspectos. “Fierro” inicia su tercera andadura apostando a las historias autoconclusivas; con una calidad de papel buena (hasta ahí) y casi todas páginas a color; historias y estilos muy experimentales, cercanos al absurdo, lo alegórico y el sin sentido; con un montón de notas, cuentos, artículos, ilustraciones y demás material que no pertenece exclusívamente al ámbito de la historieta.

“Historieta Revólver”, en cambio, va a apostar muy fuerte por las historias de “continuará”. De hecho, casi todos los capítulos que leemos en este primer número son la parte “1 de 4”. La calidad del papel es excelente pero en estricto blanco y negro. Los estilos de dibujo son muy clásicos y realistas (tal vez con la excepción de los animales antropomórficos de OsoZeth) y se devuelve el foco en la narración... en la vieja e inagotable necesidad humana de contar una historia. Por último, de sus 96 páginas solo destinan una al editorial y dos al homenaje al prematuramente malogrado Walther Taborba. Todo lo demás es historieta pura.

Lo que cumple

“Revancha del destino” es una inspirada y efectiva adaptación que realiza Horacio Lalia sobre el cuento de H. R. James. Algunos encuentran que las adaptaciones de Lalia resultan demasiado rígidas por el afán del dibujante de ceñirse al texto original, pero este no sería el caso. Tal vez por tratarse de un relato menos conocido, don Horacio se siente mucho más libre y produce un resultado de gran fluidez narrativa. Muy bueno.

“La vendedora de empanadas” es una historia algo predecible y, sin dudas, no es el mejor guion de Ricardo Ferrari pero, como corresponde a un narrador de su oficio y trayectoria, tampoco defrauda. Por su parte, el dibujo de Laura Gulino (a quien recién descubro en esta obra) acompaña bellamente a la historia con un estilo de mancha entre Miller y Risso particularmente efectivo en la expresividad que alcanza en los primeros planos de la protagonista.

Lo que promete

“Último acto” comienza una trama de crímenes e investigación policial en la Bs. As. de 1932, con un inspector de la Sûreté que cruzó el Atlántico siguiendo la pista del asesino conocido como “As de picas” y una misteriosa troupe de artistas teatrales que parecen ocultar muchos secretos. Es pronto para jugarme el alma a esta obra pero sin dudas le pongo una ficha... más por el guion de Gonzalo Duarte que por el dibujo de Manuela Mauregui.

“Miqala” es la historia episódica que más me atrajo. A quienes conozcan el buen hacer de Sergio Ibáñez, estas páginas detalladas y poderosas no los van a tomar por sorpresa. Pero es el guion de Chiara Marino (otro descubrimiento para mí) lo que más me enganchó porque detrás de su aparente simpleza, tiene a la vez profundidad, ritmo y atmósfera. Ya quiero leer la conclusión.

La perla blanca

“Tokoyo Monogatari” es una serie en la que Gustavo Schimpp y el maestro Alcatena (entrevista exclusiva acá) se meten a revisar y versionar viejas leyendas del folklore japonés. Las historias son autoconclusivas y, si todas alcanzan la calidad de esta primera, esta serie sola ya justificaría la compra de la revista. Un derroche de amor al arte.

Tokoyo

La perla negra

Que me perdone Diego Pogonza pero es la portada más fea que vi en años. La del número dos que se anticipa en la contratapa ya se ve mucho más atractiva.

Tras expresar mis mejores deseos ante un proyecto como este que se propone revitalizar uno de los formatos más tradicionales de nuestra historieta justo en uno de los peores momentos económicos del país, los dejo con las palabras de su editora Paula Varela:

“Algún día hay que dejar de hacer lo que se puede, conviene o se adapta a las circunstancias socio-económicas. Algún día tenemos que empezar a hacer lo que queremos a pesar de todo eso”

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Escrito por:
Facundo Vazquez
Guía su vida por el bushido y la frase de Benjamin "Ustedes nunca vieron morir a un burro".

Facundo Vazquez
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