Historieta Argentina

Manos Horribles, de Dolores Alcatena

Un fantasía con dinosaurios

Manos Horribles

Hay un momento de la infancia en que todos los niños y niñas se fascinan con los dinosaurios. Ocurre cerca de los 5 o 6 años, cuando empiezan a decir que quieren ser astronautas, bomberos o paleontólogos. La fascinación con los dinosaurios es difícil de explicar. Quizás se relacione con la belleza mítica y lejana que tienen estas criaturas, a las que se le suman unos puntos extra al saber que verdaderamente existieron.

En general esta fascinación se pierde y es reemplazada por otras a medida que pasa el tiempo. Pero algunos adultos no superamos esa fase y mantenemos el asombro con los dinosaurios por toda la vida (algunos hasta terminamos convirtiéndonos en paleontólogos). Y sospecho que Dolores Alcatena también está en este grupo de gente. 

Manos Horribles es el nombre de su nueva novela, que sigue a Quetzali y Las Hijas de Sedna, sus anteriores trabajos. El nuevo libro, con más de 260 páginas, es editado por su propio sello, Jano Comics. ¿Y qué nos podemos encontrar en esas páginas? Sigan leyendo.

Conociendo a Manos Horribles
Raro conoce a Manos Horribles.

Conociendo a Manos Horribles

Manos Horribles relata la historia de Raro, un "trepador" (una especie de lémur). Raro vive con otros trepadores entre los árboles y está fascinado (al igual que nosotros o nuestros niños pasados) con el resto de los habitantes de su mundo: los dinosaurios

Raro no puede escapar de la atracción casi adictiva que le produce contemplar a aquellas bestias que parecen ser los reyes de las tierras donde él y los suyos tratan de sobrevivir. Pero este deslumbramiento que padece alcanza un punto de éxtasis cuando descubre al que él llama "Manos Horribles", una nueva especie de dinosaurio que da nombre a todo el libro.

Manos Horribles se convierte en una obsesión en la vida de Raro, dando vuelta completamente su existir y llevándolo a otros mundos. Haciéndolo atravesar un largo camino en el que toda su existencia y la de todos los habitantes de su mundo será replanteada y convertida, para dar el siguiente paso. 

La historia nos muestra como es la vida de los trepadores en esta tierra dominada por dinosaurios. Vamos a acompañar a Raro en su viaje, tanto en el plano terrenal como el de sus sueños, para descubrir por qué Manos Horribles le produce esas sensaciones, así como también lo que hay tras esa conexión especial entre el primate y el gran lagarto.

Manos Horribles
Manos Horribles es una criatura muy, muy extraña. 

Un mundo de dinosaurios

Como dije en la introducción, creo que Dolores Alcatena nunca dejó su fascinación original por los dinosaurios. Esa es la explicación que encuentro para justificar lo bien que se desenvuelve retratando el mundo que presenta en Manos Horribles. 

El dibujo de la autora se destaca por sus trazos simples que parecen toscos, truncados, jugando con los negros y los grises para mostrar el mundo prehistórico que eligió para este relato. No se queda con la típica jungla africana en la que caen por falta de esfuerzo quienes suelen dibujar criaturas prehistóricas. Dolores retrata diferentes ambientes y paisajes, mostrando a las distintas criaturas en una variedad de hábitats, desde los bosques a las marismas, desde los mares a los desiertos. Un gran punto a favor de su arte que la descose en cada lugar.

Y también está el mayor atractivo del libro, aquel que nos lleva a plantar la mirada sobre él: los dinosaurios. La reconstrucción de criaturas prehistóricas es una práctica que mezcla conocimientos artísticos con fuentes científicas. Hoy día recibe un nombre más "formal", se le llama paleoarte. El objetivo principal del paleoarte es utilizar diferentes herramientas para tratar de reconstruir y retratar seres vivos, paisajes o ambientes del pasado de nuestro planeta. Muchas veces esta disciplina se desarrolla en colaboración al trabajo científico de los paleontólogos y paleontólogas. 

La autora hace una especie de disclaimer al comienzo del libro, donde advierte que la historia que continúa no pretende ser un tratado científico ni corresponderse con conocimientos exactos. Destaca que el relato es una fantasía, donde los dinosaurios y su mundo cumplen el rol de los dragones y bestias de los relatos mitológicos. En lo particular, considero este aviso un desacierto, pero comprendo completamente lo molestos que somos los fanáticos de los dinosaurios (incluyendo a los científicos) en estos casos y entiendo la necesidad. Dejando esto atrás, los dinosaurios y otras criaturas que dibuja Alcatena tienen mucha belleza.

Garras terribles
Garras terribles (o Deinonychus). Mi dinosaurio favorito, en el arte de Dolores Alcatena.

Al igual que ocurre en otras representaciones de mundos prehistóricos como en el Xenozoic Tales de Mark Schultz, las criaturas del mundo de Manos Horribles reciben sus propios nombres por parte de los habitantes de esas tierras (en este caso, los trepadores). Así podemos encontrarnos con los Crestados, Tres Cuernos, Cabeza Gruesas, Carnívoros o los Garra Terrible (Parasaurolophus, Triceratops, Pachycephalosaurus, Carnotaurus o Deinonychus), entre muchas otras especies. Manos Horribles, el hechizante monstruo en esta historia, es un Deinocheirus, un dinosaurio extremadamente raro y realmente fascinante.

Para agregar un extra a esta reseña, les voy a contar brevemente la historia del Deinocheirus. En 1965 un grupo de paleontólogos polacos y mongoles descubrieron en el desierto de Gobi (Mongolia) los restos de dos brazos de proporciones enormes. Estos restos recibieron el nombre de Deinocheirus mirificus y por muchísimo tiempo no se supo nada más sobre este animal, sólo que era gigante. Recién en 2013 (casi 50 años después) se descubrieron nuevos restos que permitieron conocer el aspecto completo de este animal. Deinocheirus fue un dinosaurio inusual, distinto a todo lo que se conocía hasta el momento, pariente del Gallimimus (aquellos que corren en manadas en la primer Jurassic Park) y perfectamente retratado en este libro por Dolores. 

Volviendo a las representaciones de los dinosaurios, como se menciona antes, no pretenden ser reconstrucciones científicas. Sin embargo representan muy bien a las especies en las que se basan sumando incluso aquellas coberturas a las que tratan de escaparle todos los paleoartistas: plumas.

Los dinosaurios de Dolores parecen animales vivos, que caminan, corren y se mueven por mundos reales. No son efigies inertes que acumulan polvo en exposiciones, son verdaderos seres vivos, más cerca de las criaturas que podemos ver en documentales como Walking with Dinosaurs (Paseando con Dinosaurios, BBC) que de las estatuas de los museos. 

Criaturas fascinantes
Y sí, los dinosaurios eran dioses. Y a veces, lo siguen siendo.

Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra

La emoción que genera un gigante como Manos Horribles está perfectamente retratada en la historia. Y ese es el tema central del libro: la fascinación. Abrí la reseña intencionalmente hablando del asombro infantil porque esa fue la sensación que me generó leer esta historia. 

Todo el relato se estructura para avanzar en una historia donde la fascinación no deja de estar presente, actuando como impulsor para dar cada paso. 

La autora se aleja conscientemente de caer en las ataduras del estilo documental que suele restringir las historias sobre criaturas prehistóricas. Sin embargo encuentro puntos comunes con ciertos relatos documentales en historietas: las páginas de historias que contaban un día en la vida de determinadas especies antiguas realizadas por Mike Dorey (conocidas por estas tierras por ser las historietas incluidas en cada revista de la colección Dinosaurios de Planeta DeAgostini). Como aquellas historias breves, Manos Horribles incorpora pequeños relatos que encajan perfectamente con la trama principal y se aprovecha con buen oficio para mostrar más aristas de este mundo increíble.

Aquel que fuera paleofanático puede detectar más de una de las influencias que la artista incluye entre las páginas como inspiración para varias viñetas. Esto me da más pruebas para acercarme a la idea que la fascinación primigenia no es sólo el motor de la historia si no también el motor que llevó a Dolores Alcatena a concebir este libro. 

Y dibujar dinosaurios, porque los dinosaurios son geniales.

 

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Escrito por:
Damián Pérez
Llamé Kalelia a un caracol fósil por el primer superhéroe.

Damián Pérez
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