Antología de Rodolfo Santullo
Historieta Argentina

Misterios de Cuarto Cerrado, de Rodolfo Santullo

¿Te atreverás a entrar?

Por: Guido Barsi - 23 Abr 2020 Se lee en: 5 mins

Si hay algo que no podemos reprocharle a la Editorial Pictus es su intención de adaptar clásicos literarios a la historieta. Lo hizo con las novelas de Juan Sasturain en "Etchenike" de Rodolfo Santullo y Lisandro Estherren, luego con varios cuentos de autores clásicos en "Misterios de Cuarto Cerrado" de Santullo y compañía, continuando esta misma línea con "Hounds", también del mismo guionista y un hermoso grupo de dibujantes de los cuales varios son de la antología anterior, que sí, es la que nos compete en este momento, porque de la otra ya nos ocupamos anteriormente.

Hay un subgénero de la literatura un tanto olvidado, pero revivido de vez en cuando, que es el crimen dentro de un cuarto cerrado. Puede sufrir variaciones en la forma que se presente el enigma, como un aparente suicidio donde todos pueden ser culpables. Lo importante es que se mantenga la idea de un misterio con una resolución primaria lógica que tenderá a ser destruida a medida que el investigador principal comience su trabajo. Películas como la reciente "Entre Navajas y Secretos", o hace unos años con “Asesinato en el Expreso de Medio Oriente”, o la local "Los que aman, Odian", son un claro ejemplo de que el cine no se olvida de este género. Tampoco lo hace la historieta, los videojuegos, los juegos de mesa, la novela y varios etcéteras.

Holmes y Dr. Watson, infaltables en una propuesta de detectives.
Holmes y Dr. Watson, infaltables en una propuesta de detectives.

Rodolfo Santullo se pone al hombro la antología, utilizando cuentos clásicos de este género (y algunos que no lo son tanto, pero adaptados para cumplirla), armando un súper equipo de dibujantes para presentarnos 8 historias de misterio en un cuarto. El guionista cumple con oficio el principal objetivo del libro, que es la construcción del misterio. No hay una sola historia que pasadas las dos primeras páginas no nos deje atrapados para saber cómo se resuelve, siendo este último punto el más debatible de todo el libro. O el que dividirá aguas entre los que esperen encontrar finales lógicos o relacionados con el desarrollo, y los que hagan la vista larga a favor del entretenimiento. Hay que tener en cuenta que son cuentos escritos por autores y para un público de hace 100 años, dónde las exigencias eran otras. Quitando eso de lado, tenemos una selección variada pero controlada de relatos atrapantes con sus cuotas justas de suspenso y entretenimiento.

Los Casos

Comenzamos con un relato de Edgar Alan Poe - el maestro del terror -, apartado de su género, en "La Carta Robada", dibujada por Oscar Capristo. Este cuento se convierte en una buena presentación de lo que será la antología y su premisa, con un misterio a resolver a contrarreloj, con políticos sucios y delincuentes de guante blanco. Ambos autores entregan un relato ágil y dinámico que, a pesar de los años, continúa funcionando, con un dibujo majestuoso que no escatima en ningún detalle para entrar todo en cada cuadro.

Si pensábamos que íbamos a tener una antología sin sangre estábamos equivocados. Seguimos con la adaptación de un autor que no podía faltar en ninguna antología de cuentos clásicos detectivescos: Sir Arthur Conan Doyle, con "El Jorobado", dibujado por Lisandro Estherren. Observando el nombre, no podemos más que sospechar que hará su aparición el mayor detective literario de todos los tiempos (por lo menos en reconocimiento popular) y es lo que obtenemos, un caso del famoso Sherlock Holmes... y una resolución por demás rebuscada pero que construye un relato interesante, donde se tocan varios temas de la época y algunos actuales, como la discriminación y la diferenciación social a los veteranos de guerra. Acompaña un muy interesante laburo del dibujante, que le escapa a su clásico uso de la tinta y entrega un soberbio uso del lápiz en un estilo boceto-terminado que le va perfecto a la historia.

El Hombre Elefante hace un cameo.
El Hombre Elefante hace un cameo.

Y Holmes no se puede ir con una sola aparición, por lo que al dar vuelta la página tenemos "La Banda de Lunares". Una historia similar a la anterior, un asesinato en un cuarto cerrado, dibujada por el gran Juan Manuel Tumburús, quién hace un gran trabajo con toda la exigencia que le mete el guión. Es una lástima que no podamos disfrutarlo tan seguido al igual que varios autores de esta antología. Si hay que darle crédito a Doyle por algo, es por su creatividad para crear grandes enigmas y resolverlos a como dé lugar, sin importar que la solución tenga sentido. Este es un ejemplo perfecto, un asesino que usa un método bastante peculiar, por lo menos para el tono realista que se respiraba en sus relatos. Sin la carga de crítica social del relato anterior, tenemos un buen caso, por lo menos entretenido.

Nos deshacemos del famoso detective y vamos con otro no tan conocido por el común de la gente: el Padre Brown y su "Hombre Invisible", dibujada por Kwaichang Kráneo. El arte de este autor, junto al guión, le dan un aspecto de serie policial de los años ’50, que refresca la antología con un nuevo caso. No escapa a lo que venimos leyendo de grandes enigmas y soluciones con un poco de crítica o reflexión social, al igual que en el primer caso. El dibujante se siente cómodo con la historia e incluso aprovecha para jugar con su estilo y elabora un prólogo con personificación distinta al resto del relato. Una decisión que aporta frescura a la narrativa. 

Seguimos con el mismo personaje en "La Forma Equívoca", con el apogeo de los casos rebuscados en dónde se da todo lo que se tiene que dar, incluso un detective con un ojo atento al detalle impresionante. Este no es más que un buen ejemplo para mostrar que a pesar de lo irreal de sus resoluciones, disfrutamos de su lectura al engancharnos, e incluso juega un poco con anticiparnos a descubrir la verdad. Matías Bergara hace un gran trabajo con las secuencias en un recorrido narrativo, el cual no se detiene una vez arranca, jugando no sólo con el salto de cuadro a cuadro, sino con toda la página.

Tenemos el caso de la habitación desordenada.
Tenemos el caso de la habitación desordenada.

"El Problema de la Celda 13" con Roberto Viacava, se abre un poco de lo que veníamos leyendo y no presenta un crimen sino meramente un problema: el escape de una prisión. La resolución, aunque rebuscada, sorprende al no coincidir con el desenlace que podíamos imaginar mientras íbamos leyendo, o intentando resolver el caso por nuestros propios medios. El dibujante cumple muy bien con un trabajo sólido y adapta muy bien la historia,  luciéndose en la realización de escenarios y en ciertos planos.

Ya casi arañando el final nos topamos con "Una Cama Terriblemente Extraña". Nos acompaña un detective tan confiado en resolver el caso de un muerto en una habitación de hotel que se lanza con los ojos cerrados a un plan que ideo en apenas unos minutos. Juan Ferreyra (la mente brillante detrás de los lápices de la terrorífica "Colder") es el motivo por el cual estas páginas quedan grabadas en nuestra memoria, excelente dibujo con una gran elección de planos y secuencias, buena aplicación de efectos y grisados para escapar de la tinta que venían utilizando los anteriores dibujantes, presentando un detective un tanto confiado en sí mismo.

Cerramos con una acertada elección, el cuento de Edgar Alan Poe "Los Crímenes de la Rue Morgue", uno de los primeros relatos de este subgénero. ¿Qué decir a estas alturas que no hayamos dicho sobre las resoluciones? Por lejos estamos ante de una de las más rebuscadas de esta antología, aunque es una competencia bastante pareja, pero lo más importante es cómo nos atrapa su relato- Un enigma muy bien construido desde el inicio, con un crimen salvaje y sangriento que no podemos más que saltarnos cuadros para llegar a su final. Leandro Fernández fortalece la narración con un trazo sólido en su línea movediza, el cual se adapta a los distintos tonos que logra la historia, tanto en terror como en suspenso.

El abuelo de James Bond oficiando de detective.
El abuelo de James Bond oficiando de detective.

"¿Usted qué cree, detective?"

"Misterios del Cuarto Cerrado" es una antología muy sólida, primero por la excelente variedad en sus relatos dentro de este subgénero, que en principio pareciera ser más acotada pero finalmente se deja ver por su variedad e independencia entre ellos. Segundo porque Santullo sabe plasmar su oficio en cada uno de sus guiones, al no abordar a todos de la misma manera, guardándose variables en su narrativa para no aburrir al lector con la misma formula en todos los relatos. Finalmente por el impresionante equipo de dibujantes que armó, cada uno con su estilo y sus propias fortalezas, haciendo visualmente única a cada historia. Más allá que estamos ante relatos antiguos con crímenes y soluciones acordes a sus épocas, son entretenidos y consiguen capturar la atención del lector y proponerle jugar un poco con el ingenio, aunque es difícil que podamos acertar a alguna de las resoluciones.

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