Historieta Argentina

Seis meses de Fierro Digital

Una experiencia de lectura nunca vista

Por: Facundo Vazquez - 14 Abr 2021 Se lee en: 11 mins
Fierro Digital

No es ninguna novedad que en este sitio bancamos a Fierro. Analizamos y reseñamos cada una de sus etapas anteriores, entrevistamos a sus editores históricos y actuales, dimos la primicia de la nueva encarnación, fuimos preseleccionadores de su último concurso... Así que, si alguien opina que la siguiente afirmación carece de objetividad, no voy a discutirlo. No obstante, tengo que decir lo que sinceramente pienso y considero que lo que se hizo durante los seis meses de existencia de la Fierro Digital es algo que nunca antes se había visto en nuestro país y que marca un rumbo respecto a lo que las publicaciones electrónicas pueden llegar a ser.

Habrá espacio en la nota para hablar de la calidad del material ofrecido pero permítanme tomarme un segundo para hablar de lo que a simple vista resulta más abrumador: En el momento en que me siento a escribir esto (recordemos que hay actualizaciones diarias), hay cerca de 2000 páginas disponibles en su plataforma. ¡Si la revista saliera impresa, cada número mensual tendría que tener más de 300 páginas para albergar ese contenido! Y a todo eso se puede acceder en forma gratuita.
Veamos...

Los estrenos

En septiembre de 2020, Fierro salió a las pantallas con seis títulos fuertes. Como la mayoría ni siquiera terminaron de salir, voy a repasar muy brevemente su planteo y aportar una pequeña valoración personal libre de spoilers.

Inframundo” de China Ocho
Es la historia de una joven arquitecta de veintiséis años, sus mambos, sus inseguridades, la familia, los amigos, el laburo, sus escapes de una realidad incómoda y frustrante, las drogas, el sexo vacío y un giro hacia lo fantástico que todavía no acaba de resolverse. El desarrollo puede parecer algo lento pero esto tiene que ver con que la historia es muy introspectiva por lo que necesita tiempo para que podamos meternos dentro de la piel del personaje y llegar a compenetrarnos con sus experiencias y el pequeño mundo que la rodea. El dibujo acompaña lo desagradable de la trama y logra en su feísmo transmitir al lector la espiral descendente en la que la protagonista se encuentra atrapada.

china ocho
El personal grafismo de China Ocho amalgama perfectamente con el tono de la historia

Las santas del tango”, de El Tomi
Acá no me explayo porque ya dije todo lo que tenía que decir sobre El Tomi en el repaso por su obra.

Hércules Myst” de Jorge Lucas es una especie de héroe de películas de acción Hollywoodense que vive en Villa la Angostura desde donde es contratado para realizar peligrosas misiones. No entiendo bien qué clase de laburo es ese pero... ponele. En su último trabajo, rescatar a un chico secuestrado lo llevará a enfrentarse a extrañas fuerzas sobrenaturales. Y respecto de la trama temo que no hay mucho más que decir: una historia tremendamente básica con monstruos y un forzudo a los tiros. Eso sí, el dibujo de Lucas es espectacular, transmitiendo muy bien ese estilo de superproducción cinematográfica con viñetas grandes, páginas completas y hasta alguna doble página. En este caso se vale mucho del trabajo digital para los grises, efectos y algunos fondos en los que propone un uso más que interesante del collage entre dibujos y fotografías.

Altavista” de Fernando Calvi también fue reseñado cuando repasamos la segunda encarnación de Fierro. Nuevo álbum de otro de los clásicos modernos de nuestra historieta.

Saturno”, de Pablo de Santis y Matías San Juan
Es una serie construida sobre relatos policiales unitarios. El punto articulador de todas estas tramas es el protagonista, Saturno Drey, redactor de crónicas policiales en la revista Bang, quien oficia como investigador en cada una de las historias. Pablo de Santis, como todo el mundo debería saber a esta altura, es uno de los mayores exponentes del género en nuestro país y sabe combinar con maestría las tramas cerebrales del policial inglés con los crímenes sangrientos de la novela negra. San Juan, por su parte, ofrece una bella aunque no idealizada recreación de la Buenos Aires de los noventa. Destacan la elección de una paleta de colores planos donde resalta el uso del rosa, el azul, el violeta y un amarillo fuertemente complementario... y su Saturno que, aunque el rostro inmutable no lo delate, parece resolver los crímenes con más pena que gloria.
Va por el séptimo capítulo y, según anunciaron, termina el mes que viene.

Saturno
El efecto desvaído del color, transmite la sensación de historieta impresa en papel viejo, incluso cuando lo leemos en la pantalla

Dora”, de Ignacio Minaverry
La serie ya fue analizado por Mati Mir. Seguramente, habrá algo que agregar cuando termine de publicarse este nuevo álbum. Por ahora, solo lo estamos disfrutando.

La cárcel del fin del mundo” de Santiago Sánchez Kutica y Kundo Krunch. Aunque no aparece en la sección de “Continuará” sino en la de unitarios, sus cuatro entregas ya nos permiten considerarla una serie hecha y derecha y clamar por la publicación de muchos más episodios. Los guiones de Sánchez Kutica se basan en las crónicas que Juan José de Soiza Reilly realizara para Caras y Caretas en 1933, recorriendo la prisión de Ushuaia y entrevistando a los reclusos más peligrosos. La experiencia del lector siempre oscila entre el placer morboso de conocer detalles sobre los crímenes más truculentos y la incapacidad de comprender esas mentes enfermas y sus motivaciones. De Kundo Krunch no hay nada que decir porque el trabajo que viene haciendo durante los últimos años lo impuso por derecho propio entre uno de los dibujantes más aclamados de su generación.

Las reposiciones

Pero además de las series nuevas o los nuevos tomos de series comenzadas, la nueva Fierro también ofrecía el interés adicional de subir en formato digital algunas de las páginas más interesantes de sus anteriores encarnaciones bajo el título de Relecturas.
La mayoría de estos títulos como “Tortas fritas de polenta” de Fuchi Bayúgar y Adolfo Martinelli, Tango cruzado de Max Aguirre y Sebastián Dufour, Putrefacción de Ezequiel Couselo y Damián Fraticelli o “Córdoba Blues” de Peiró, ya tienen sus análisis y en las notas correspondientes a las anteriores andaduras de la revista. Otros como “Barrio gris” de Eduardo Maicas y Pipi Spósito o “Al rey de Constantinopla” de Fer Calvi permanecen sin reseñar. Algún día tendremos tiempo para todo.
En principio, esta iniciativa le permite a los nuevos lectores o a aquellos que no tenían el material en papel acercarse a algunos de los títulos más significativos de la revista y le brindan, click mediante, la opción de comprar los libros en formato físico a las editoriales que actualmente los tienen en su catálogo.
Pero esto no es todo y hay algunos casos particulares que deben distinguirse:

"Copi Paste"
La sección dedicada al desbordado humor de Copi, su icónica mujer sentada y cualquier otro delirio que escapara de su imaginación ya lleva dieciocho entregas y va mucho más allá del material publicado en la segunda etapa de Fierro. De seguir así, podría llegar a transformarse en uno de los rescates más completos de este humorista fundamental de nuestra historia.

"Nada se pierde con vivir”, de Jorge Quien
Se basa en los monólogos del poeta chileno Enrique Lihn. Ya había sido publicado en 2013 pero no en Fierro. De hecho no sé ni si había una edición argentina de estas páginas (si lo hubo habrá sido una tirada realmente pequeña) así que más que como una relectura tal vez habría que considerarlo como material original.

Paolo Pinoccio”, de Lucas Varela
Sé que ya hablé de Paolo y dije que me parece uno de los mejores personajes de la historieta mundial de este siglo. Eso lo sigo sosteniendo pero ¿Cuál no sería mi sorpresa al encontrarme con que Varela le cambió muchísimas cosas a esta nueva versión del personaje? Quien tenga buena memoria (o pilas de material obstruyendo cada rincón de su casa) podrá comprobar que las aventuras de nuestro simpático muñequito han sido fuertemente retocadas. El cambio observable a simple vista se da en el color. Varela simplifica la paleta orientándola más a los grises y los rojos y eliminando prácticamente el ocre amarillo. También se eliminan algunos efectos digitales optando por colores más planos e incorporando tramas mecánicas. Esto puede ser entendible dado que las aventuras del personaje se publicaron con muchos años de diferencia y, tal vez, la evolución en el estilo del autor le quitaba un poco de cohesión a la faz gráfica. Cohesión que sería deseable recuperar ante la inminente edición en álbum.
Pero la cosa no queda ahí porque también nos encontramos con viñetas y hasta páginas nuevas (sobre todo de transición entre los capítulos), con que la historia completa fue prácticamente re-dialogada y se suavizaron algunos de los chistes más chocantes, con un nuevo prólogo, y con que a Dante le cambiaron la cara y ahora tiene un perro llamado Virgilio que hubo que agregar en un montón de cuadritos.

Paolo Pinoccio
Radical cambio en las preferencias de Paolo entre el 2006 y el 2021

Así que esta es una “relectura” obligada ya que, incluso los que venían siguiendo al personaje, se van a encontrar con una obra muy distinta a la que leyeran en su momento.

Humor

Además del genio de Copi del que ya hablamos, la revista también se está ocupando de rescatar bajo el título de “El crease o no del sudor ajeno” las viñetas que Oski realizó alrededor de 1974 para el diario Noticias de la agrupación montoneros. Se trata de una compilación de anécdotas y datos curiosos que giran en torno a la explotación del hombre por el hombre a lo largo de la historia. Todo, obviamente acompañado por las ilustraciones de uno de nuestros más reconocidos humoristas.
También fueron rescatadas diez historias cortas de las que el querido Roberto Fontanarrosa realizara para Satiricón y Chaupinela en la década del setenta. La mayoría pertenece a su ciclo de parodias de clásicos de la literatura y el cine como “Sandokán”, “Tiburón”, “Incendio en la torre”, “¡Viven!” o “Fahrenheit 451”. Pero, una vez más, tengo que reconocer que El Negro Fontanarrosa es una de mis debilidades. Sea la obra que sea, del periodo que sea es empezar a reírme y no poder parar.
El único humorista actual con sección fija en la revista es Gustavo Sala que ya lleva 25 páginas de su “Cabeza de dibujante”. Desinhibidas relaciones sexuales, metaficción, escatología y el absurdo que siempre acompaña al autor marplatense dicen presente en este nuevo título. No recomiendo darse un atracón pero una página diaria revitaliza cuerpo y mente.

Historias unitarias y no tanto

No hay revista de antología sin la correspondiente dosis de relatos autoconclusivos. En este caso, conté veintiocho historias cortas entre las que se encuentran algunas de amigos de la casa como Fuchi Bayúgar, Pablo Túnica o Emilio Utrera. También hacen acto de presencia los próceres a través de un relato de Enrique Breccia inédito en el país y el rescate de todas las páginas de Cristina Breccia publicadas en la Fierro de los ochentas que, afortunadamente, llegaron a subirse justo antes del lamentado fallecimiento de la ilustradora. Hay lugar para las increíbles pinceladas de Lautaro Fiszman y también para la representación femenina con historias de Sukermercado, Paula Andrade y Clara Rodríguez.
Pero también creo adivinar que escondidas en el formato autoconclusivo se encuentran series potenciales como la que se vislumbra detrás de esas tres historias de cuerpos sin rostro que fueron “Verla”, “Víveres” y “Marcopolo” de Diego Agrimbau y Dante Ginevra; o los guiones de Rodolfo Santullo ilustrados por Carlos Aón (“El incidente del Puente Díaz Vélez” y “Timba”) y Jock (“Fletero”) que recuerdan a la gran serie que fue “Gayolas”.
Por último, me quiero jugar una ficha grande a “La revuelta” de Ian Debiase. Una historia sobre El Cordobazo de la que se publicó una sola entrega pero tiene la calidad y el interés histórico para seguir muchos capítulos más. Esperemos que así sea.

Las chicas

Aunque voy analizando cada obra en el lugar que le corresponde, considero que el tema merece un párrafo aparte. 
Si a las series de China Ocho, Delius, Clara Rodríguez y Majox le sumamos los unitarios de Paula Andrade, Sukermercado, Caro Chinaski y Daniela Kantor, podemos afirmar que Fierro le da un espacio muy grande a la nueva generación de autoras. Y eso sin contar las dieciséis notas teóricas escritas por investigadoras. Esto siempre es digno de celebrar pero, en este caso, hay un motivo de alegría aún mayor porque, revisando las estadísticas del sitio, vemos que las páginas de las chicas se encuentran entre las más visitadas de la plataforma.
La inserción de las artistas en el medio de la historieta argentina por la que tantos y tan nobles esfuerzos hemos visto en los últimos años, es cada vez más una realidad que ya no obedece a forzados cupos femeninos ni a principios de discriminación positiva sino al propio apoyo del público que las elige por el interés de sus historias y la calidad de su arte.
Chapeau!

Clásicos

Otra sección enorme tanto por el volumen como por el valor intrínseco del material. Páginas incunables, obras fundamentales de la historia de nuestra historieta que hasta hoy solo habían visto unos pocos coleccionistas, de repente están disponibles en la pantalla de cualquier computadora.
Una vez más, ante la cantidad de obra, no me queda otro recurso que enumerar:
Se está publicando el tercer arco argumental de “Misterix” de Alberto Ongaro y Eugenio Zoppi y ya suma 27 capítulos subidos; siete capítulos de “Bull Rockett” de Héctor Oesterheld y Paul Campani publicados originalmente en Misterix en 1952; siete de “Sky High” de Ellis Evans y Francisco Solano López publicados originalmente por la editorial inglesa Fleetway en 1960 y, hasta ahora, inéditos en el país; Nueve episodios del primer “Vito Nervio” de Leonardo Wadel y Alberto Breccia; diez capítulos de “Hacia mundos extraños” de Pedro Gutiérrez, provenientes de la revista Cara Sucia del año 1940; cinco historias de Carlos Trillo y Lito Fernández publicadas en SuperHumor en 1980 y reunidas ahora bajo el título genérico de “Detectives sordos, mudos y malos”; y como si todo esto fuera poco, hay veinticinco historias unitarias más de autores seleccionados de diferentes momentos de la historia del género. Una locura.
Y aunque entre tanto nombre ilustre pueda parecer fuera de lugar, tengo que destacar que se está publicando una de mis obras favoritas de todos los tiempos: “Randall, the Killer” de Oesterheld y Arturo del Castillo, rescatada directamente de las míticas páginas de la Hora Cero Semanal de 1957. Por favor, si alguien está leyendo esto y nunca vio una página de esta obra maestra de la historieta universal, quiérase un poco y vaya ya mismo a buscarla. 

Randall, the killer
Oesterheld y Arturo del Castillo haciendo una obra de arte en cada viñeta

El que ha leído a Oesterheld ya le conoce las virtudes y las mañas. Entre las virtudes: la creatividad, el manejo de los climas, la capacidad de dotar a sus personajes de una profunda y conmovedora humanidad. Entre las mañas que han hecho putear a más de un dibujante, cierta tendencia a los textos desbordantes en tiempos en que las páginas (y por lo tanto las viñetas) eran muy chiquitas y obligaban a los dibujos a disputar el espacio con las palabras. Algunos de esos dibujantes que lo han disfrutado y padecido (Pratt como ejemplo paradigmático), resolvieron la disputa yendo cada vez más hacia la síntesis. 
Arturo del Castillo, por el contrario, dibuja cada viñeta como si se fuera a proyectar en la pantalla del cine. No mezquina planos generales ni fondos, es perfecto plasmando la anatomía y la acción, detalla hasta la locura y es capaz de meterte nueve personajes reconocibles y perfectamente plantados en un dibujo que se va a terminar publicando en veinte centímetros cuadrados. Semejante talento y virtuosismo conduce al lector de asombro en asombro porque cada viñeta de este genio es una epifanía... un pequeño milagro.

Las notas

Uno de los debates álgidos que atravesó Fierro en sus distintos periodos es el de las notas de texto. Desde las ya clásicas columnas “Disparos en la biblioteca”, “La Ferretería” o “Con un Fierro” hasta las experiencias más recientes, los editores siempre quisieron publicar notas, reseñas, análisis y otros textos que acompañaran y complementaran las páginas de historietas. Y en cada ocasión, un sector de los lectores reprochó esta decisión editorial argumentando que esas páginas se aprovecharían mejor publicando más historietas.
Por primera vez, el formato digital elimina la limitación material del número de páginas. Por primera vez, las notas no le “quitan” espacio a las historietas. ¿El resultado? Sesenta notas publicadas en seis meses y una verdadera selección de referentes en lo que se trata de investigación sobre el medio.
Además de los correspondientes editoriales de Lautaro Ortiz, podemos encontrar textos de Pablo de Santis, Judith Gociol, Joma Gutiérrez, Mariela Acevedo, Juan Sasturain, Toni Torres, Mariano Buscaglia, Santiago Sánchez Kutica o Carlos Altgelt. Esto transforma a Fierro en un lugar al que no solo acudimos a leer historietas sino también uno de los principales sitios en los que se escribe sobre historieta.
En esta sección, es imprescindible destacar la labor de rescate de las entrevistas de Paco Urondo inexplicablemente traspapeladas en la historiografía del periodismo argentino. Las entrevistas a personalidades tan disímiles como Quino, Miguel Brascó, Leonardo Favio, Leopoldo Marechal, Martín Karadajian o Anibal Troilo originalmente publicadas en el semanario JUAN y la investigación sobre dicha publicación desarrollada por el propio Ortiz, revisten tal valor documental que ya hay una editorial preparando su edición en papel.

La vanguardia es así

Tras el cierre de la etapa clásica de la revista, cada vez que Carlos Trillo aparecía en alguna convención o firma de ejemplares, cientos de fans le expresaban su devoción y su lealtad inquebrantable a Fierro desde la primera hora. Trillo solía hacer el chiste de que si tanta gente los hubiera leído en aquella época, la revista hubiera sido mucho más exitosa de lo que fue. La verdad es que la profunda revolución que Fierro representó en los ochentas, a muchísimos lectores les pasó por alto y solo fue reivindicada como se merece con el paso de las décadas.
En el momento que escribo esto, tal como se había prometido y planificado cuando comenzó la edición digital, comienza la preventa de los primeros libros que serán editados en formato papel por Hotel de la Ideas en la nueva colección Las series de Fierro.
Los títulos en pre venta son Dora Saturno, y ya están anunciados Inframundo, Hércules Myst y Paolo Pinoccio.
Pero a la vez que las series dan el salto al papel, la revista se va a internar en la experimentación digital con el estreno del nuevo suplemento que verá la luz en los próximos días. De la misma manera que la primera encarnación tuvo el “Subtemento Óxido” y la segunda tuvo los “Picado Fino”, “Picado Grueso” y “Fierrito”, la etapa actual contará con un suplemento (¿Cómo es un suplemento en una publicación digital?) exclusivo para la sangre joven. 
Llevará el título de “Salvo” (como Juan) y ahí se experimentará en todos los formatos no tradicionales que nos trajo esta nueva costumbre de leer en una pantalla... webcomic, webtoon, memes, gif y todo lo que las nuevas generaciones tienen para aportarle al medio historietístico.
Una vez más, Fierro se coloca a la vanguardia del medio, revolucionando el mercado argentino y nuestra forma de leer historietas. ¿Lo veremos en primera fila o esperaremos años para reivindicarlo?

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Subido por Ted Kord (nv) el 18 Abr 2021

Gracias por el repaso. La verdad es que si la "Fierro" Vol 2 pasando el número 30 ya no me interesaba, este Vol 3 digital me interesa aún menos. Todo muy alejado de lo que me gusta y siempre presente la bajada de línea política y la supuesta "diversidad" en sus historietas que cansa y empalaga.
Que feo lo de Paolo Pinoccio, una demostración más de que cada dia hay menos libertades artísticas en pos de quedar bien con todes.

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