Historieta Argentina

Zona Queer: El género desde Judith Butler hasta Sukermercado

Explorando el género en las historietas de Paula Boffo

Explorando el género en las historietas de Paula Boffo
Zona Queer

"En esta sección analizamos elementos queer en el mundo de las viñetas"

¿Cómo aparece el género en la historieta?

Esta pregunta me la hago y me la haré continuamente, y en mi afán por encontrar una respuesta, intentaré desarrollar diferentes perspectivas de lo que es el género partiendo de diferentes cómics y sosteniéndome de las voces de autoras que encabezan cada una de estas corrientes.

En esta ocasión tomo como punto de partida parte de la bibliografía de Sukermercado y la conceptualización de género según Judith Butler.

El género como performatividad

Judith Butler hace una doble semántica: por un lado, habla de performance en términos de cuerpos Drag y travestis (a partir de la película “París en llamas”); por otro, habla de la performatividad lingüística.

Portada de "El género en disputa" de Judith Butler
Portada de "El género en disputa" de Judith Butler.

Según John Austin en Cómo hacer cosas con palabras, un enunciado performativo es aquél que no establece la verdad de la situación, sino que cambia la condición de las cosas. Ejemplo: “Yo los declaro marido y mujer”.

En Firma, acontecimiento y contextoJacques Derrida retoma los postulados de Austin sobre los poderes de la enunciación. Piensa el poder de lo performativo ligado a la iterabilidad: el enunciado performativo no depende de una voluntad y un contexto, sino de una repetición; se sustenta en forma de cita por repetición, que se proyecta a futuro y sostiene su valor sobre su existencia previa. La cita es anónima, no hay un original, sino que el poder de la cita se construye en la repetición. En ese anonimato surge su estatus de ley.

No hay una declaración jurídica cuando la voz de un cura o un diácono unen en sagrado matrimonio a una pareja, sino que el poder del enunciado “yo los declaro marido y mujer” tiene poder en sí mismo por lo ante dicho.

En este sentido es que Butler afirma que el género se construye como una cita sin original que se sostiene del pasado y se proyecta hacia el futuro. 

No hay voluntad de construcción como mujer o como varón. Al estar inscriptos en la matriz heterosexual, solo podemos deconstruirnos reconociendo las normas que nos dan cuerpo. Quienes no se adaptan a esta forma son los que quedan afuera.

La matriz heterosexual y los sujetos abyectos

Butler se pregunta cómo la matriz heterosexual (o patriarcado, dependiendo la corriente) genera las condicones de inclusón y exclusión de los sujetos. La matriz heterosexual lo que exige es que los sujetos sean coherentes en términos de cuerpo, género y deseo.

La hegemonía heterosexual actúa en la formación o determinación de que un cuerpo sea visible y otro no. Entonces habla de las condiciones de habitabilidad: ¿Por qué hay cuerpos que gozan de legitimidad y de representación de toda índole, mientras que hay cuerpos “invisibles” que carecen de estas (representación legal, jurídica, política, semiótica, literaria)?. Hay existencias que no tienen lugar en el mundo.

Portada de "Deshacer el género", de Judith Butler.
Portada de "Deshacer el género", de Judith Butler.

La existencia de ese campo de lo abyecto, lo marginal, lo que está al borde de la matriz, va a tener un estatus ciudadano más precario, al punto de que quien se escapa de esas normas de género va a estar por fuera de lo humano, no va a acceder a la condición de humano.

Sukermercado y los sujetos abyectos

El recorrido de la bibliografía de Sukermercado (Paula Boffo) es indispensable en este sentido para pensar a Butler.

Boffo va a interesarse en la representación gráfica de esos cuerpos abyectos, esos cuerpos que quedan por fuera de la matriz heterosexual. Cuerpos que no se encuentran fácilmente.

Claro que hay matices y ejemplos varios en la historia del cómic. Se me puede decir que no es necesario pensar en los cuerpos hegemónicos (e incluso absurdos y exagerados) de Jim Lee, sino que se puede pensar en cuerpos humanamente creíbles, anatómicamente correctos y naturales, quizá, como los que aparecen en La Sudestada de Juan Sáenz Valiente. De hecho, se puede continuar esta tesis que propongo hoy, con la bibliografía de Femimutancia, sobre todo en lo que respecta a los cuerpos gordos.

Pero decidí valer esta propuesta a raíz de Sukermercado por tres razones:

Flacos, gordos y pelos

El representacionismo de estos cuerpos en la secuencia gráfica de Sukermercado es lo primero que cabe mencionar. Tal vez se asocia la delgadez con lo hegemónico, sin embargo siempre se exigen curvas y proporciones concretas. Los cuerpos más bien rectos suelen quedar afuera, así como los cuerpos gordos. 

Por otra parte, los pelos en los cuerpos es algo que también aparecen en primer plano, y llama la atención porque ni en historietas de mujeres en el espacio o en la jungla ellas aparecen peludas.

Protagonista de "Si mojás me enciendo" con pleitos en las piernas.
Protagonista de "Si mojás me enciendo" con pleitos en las piernas.
Cicatrices y genitales

Un elemento que quiero destacar puntualmente tiene que ver con las cicatrices en el pecho de Nehuén, personaje que aparece en Si Mojás Me Enciendo (fanzine editado por La Pinta en 2018).

Las cicatrices indicadoras de mastectomía dan a lugar a la conclusión de que se está leyendo un hombre trans. Las personas trans son, quizás, los sujetos abyectos que piensa Butler en primera instancia.

Nehuén mostrando su pectoral.
Nehuén mostrando su pectoral.

En El Fabulosa Dorado, historia corta de la misma autora, publicada en Historieta LGBTI (editada por la Municipalidad de Rosario en 2017), encontramos un personaje travesti/trans que comprende su rol y su posición en la sociedad y sin embargo es libre.

Interior de "La Fabulosa Dorado, Historieta LGTBI."
Interior de "La Fabulosa Dorado", Historieta LGTBI.

Cuando pensamos en historias que giran en torno a personajes trans, lo primero que pensamos es en la salida del clóset y (el morbo que genera) el proceso de transición, y después en la discriminción o los obstáculos, pero nunca en la libertad. Al final de la historia, el personaje principal que nos lleva a conocer a esta chica trans, Mati, gira la trama al pronunciar la siguiente línea:

“¿Me puedo probar tu pintalabios?”

El espectro de género en Sukermercado todo el tiempo está siendo explorado con total libertad, sin tabú, y de alguna manera encuentra matices y fisuras en el sistema de la matriz heterosexual.

A propósito de los genitales: Nehuén no tiene pene. Y, si mis conclusiones son correctas, este personaje, junto a Mati, vuelven a aparecer en el fanzine Cinturongas, que coescribe con Kinky Vibe

Nehuén es un chico trans con vulva, y las expresiones sexuales que grafica explicitamente Paula Boffo, nos abren la puerta a prácticas distintas y experiencias nuevas que refieren al plano carnal, plano que también forma parte de una matriz hegemónica pensada para personas hetero-cis. Tomo de ejemplo de las prácticas sexuales distintas en Sukermercado entre una pareja, en principio, hetero-cis que aparece en la historia Sobre el levante y mi trasero que forma parte de la antología Pibas (Hotel de las Ideas, 2019)

Lo (no) humano en los cuerpos de Sukermercado

Finalmente, quiero tener en cuenta lo siguiente: no es casual que Boffo represente sus personajes con colores vibrantes, contundentes, pero que no coinciden con las tonalidades de piel que realmente existen en este mundo. Pieles amarillas, violetas, verdes…

Mi primera asociación con estos cuerpos de colores es en la condición de lo humano que habla Butler. No me refiero necesariamente a que Sukermercado escriba alienígenas, sino que tal vez haya una conciencia/asociación colectiva de que los sujetos abyectos, outsiders, no son humanos y deberían ser representados así. En algunos textos ridiculizados, en otros robotizados (cyborgs), en otros representados como sirenas o vampiros, y en otros, simplemente, pintados de verde.

Muestra de los colores fantasía que tiñen la piel de los personajes.
Muestra de los colores fantasía que tiñen la piel de los personajes.

Conclusiones y preguntas:

¿Qué es lo humano? Es esa la pregunta que atraviesa a la modernidad.

¿Es el género el que dice qué es el sexo? ¿Es el sexo el que dice cuál es mi género?

¿Podemos pensar a los cuerpos de un modo significante diferente y dejar de pensar a la vagina como factor de organización social? ¿Podemos imaginar otras formas de relacionarnos con nuestros cuerpos?

Evidentemente, estas preguntas no tienen respuesta inmediata. Creo que todo proceso de cambio socio-cultural implica muchas preguntas sin respuestas, y cuando se llega a una respuesta, se abren más interrogantes todavía. Puede parecer frustrante.

Quizás podemos empezar por reflexionar sobre esta matriz, cómo nos afecta (o no, al contrario: cómo nos beneficia o protege), cuál es nuestro rol o posición en la sociedad a partir de dicha matriz, qué cambios nos parecen más urgentes en este sentido, cómo habrían de darse, qué hacer primero, qué hacer desde nuestro lugar. Cómo pensarnos y pensar al otro. Cómo nos mostramos, cómo permitimos que nos muestren.

Si algo tan “insignificante” como cuerpos He-man o Barbies nos molestan porque no describen nuestros cuerpos, cómo será para quienes no se definen de la misma forma que nosotros y tienen todavía menos representación.

Y si una mera representación gráfica, secuencial estorba, molesta o, directamente, no existe, cómo será el ‘allá afuera’. Cómo será la parte legal, la parte jurídica, la parte académica. Cómo será la parte identitaria.

No hablemos de tautologías, de representación por la representación misma, de apariciones forzadas, de ciclos cerrados, sin preguntas, sin matices. Hablemos de un representacionismo orgánico y real. Porque estos cuerpos existen.

Zona Queer
Etiquetas
Escrito por:
Florcis Pérez
 Me gusta el helado de menta y los caramelos media hora.
Florcis Pérez
Si te gustó, Compartilo!
Dejá tus Comentarios
El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
Acerca de formatos de texto

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.