Comics

Moon Knight: Siguiendo la Luna

El Staff de Ouroboros recomienda sus etapas preferidas de este particular personaje

Portada

Tengo que contarte algo
Veo cosas que no están acá
Y tengo el vicio de perderme en las alturas
Porque en tierra no puedo ni caminar

Turfshow (2001)

El 30 de marzo se estrenó “Moon Knight”, una miniserie de 6 episodios que formará parte de la Fase 4 del Marvel Cinematic Universe y no lo hizo sin la polémica correspondiente. Pero hoy nos vamos a centrar en los cómics y preguntarnos ¿quién es Moon Knight? Para eso, el Staff de Ouroboros apela a sus lecturas favoritas del personaje para que cada uno saque su conclusión. Si es que acaso se puede.

Doug Moench y Bill Sienkiewicz (1978)

Escribe: Damián Pérez
 

Moench&Sienkie
El increíble despligue de Sienkiewicz en las páginas.

BASES Y FUNDAMENTOS

Doug Moench había creado al personaje junto a Don Perlin mientras el primero se hacía cargo de los guiones de Werewolf by Night, para luego usarlo en cada oportunidad que se le presentara. En 1976, invitación de Marv Wolfman mediante, Moench y Perlin le dan su primera caracterización en la antología Marvel Spotlight. Más tarde, cuando Moench pasa a tomar los guiones del magazine The Hulk!, previa sugerencia del colaborador Ralph Macchio y un poco disgustado por cómo otros autores habían utilizado al personaje, lo introduce a modo de complemento. Este magazine daba la oportunidad de realizar historias fuera del Comics Code de la época, más enfocadas en el terror y la oscuridad. Moon Knight es presentado en The Hulk! #11 como “The macabre Moon Knight”, dando así una idea clara del tono. Luego de dos números donde dibujan Gene Colan y Keith Pollard, en el siguiente aparece el artista que nos daría la versión definitiva del personaje: Bill Sienkiewicz.

A partir de este momento la relación entre Moench, Sienkiewicz y Moon Knight continuaría en un camino de completa consolidación. Durante la etapa del magazine, que duró hasta el número 20, ambos autores pudieron terminar de construir a un personaje distinto a todo lo que estaba saliendo en aquella época. Luego del paso por el magazine The Hulk! y un número protagonizado por Moon Knight en Marvel Preview llegaría el plato fuerte: la serie regular.

En 1980 comienza el volumen uno de Moon Knight, con Moench y Sienkiewicz a la cabeza. Durante casi 30 números (de los 38 que terminó durando esta serie) ambos autores cuentan historias en tono oscuro, policiales, thrillers. Proveen al personaje de una galería de villanos recurrentes distintos y buenos secundarios, se alejan del resto del universo Marvel y consolidan la caracterización que había comenzado Moench. Moon Knight es una de cuatro personalidades, sumadas a las del mercenario Marc Spector, el taxista Jack Lockey y el millonario Steven Grant. El tema de la disociación de personalidades empieza a insinuarse, con Moench luciéndose en los diálogos, donde cada uno de sus secundarios se relaciona con cada alter ego a su manera. Y también introducen un origen para Moon Knight, sumando por primera vez la faceta egipcia y al dios Khonshu.

Toda la etapa de Doug y Bill se caracteriza por una palabra: insinuación. Nada es definitivo, todas las características son insinuadas, mostradas pero nunca explicadas. ¿Tiene algún superpoder Moon Knight? No queda claro. ¿Realmente murió Marc Spector y resucitó por acción de Khonshu? Puede que sí o puede que no. ¿Marc Spector es esquizofrénico o sus personalidades fueron creadas con objetivos concretos? No termina de entenderse. Y esto acompañado de gran manera por un joven Sienkiewicz completamente liberado, experimentando y buscando su estilo. Hacia el final de su paso ya vemos cómo va camino hacia el Sienkiewicz más característico que pudimos apreciar en New Mutants. A mi criterio el autor muestra cualidades y manejos de las viñetas que se adelantan por casi dos décadas a lo que veríamos explotar en el medio por autores como J. H. Williams III. Y no se quedan atrás las grandiosas portadas, obras también del propio Sienkiewicz.

Brian Michael Bendis & Alex Maleev (2011)

Escribe: Jeremías Suárez
 

Bendis&Maleev
Las nuevas personalidades de Moon Knight.

CUATRO EN UNO

Para 2011, Marvel dejó al "lunático" héroe en las plumas de Brian Michael Bendis. El escritor estaba en su mejor momento, escribiendo y llevando a niveles de ventas récord para la casa de las ideas, sus Dark Avengers, su evento Siege y la posterior  Heroic Age. Fueron todos  éxitos inmediatos, y si existe un escritor que pudiera llevar a otro nivel a Marc Spector, ese era Bendis.

En los lápices estuvo Alex Maleev, el búlgaro  de la dupla exitosísima de Daredevil junto a Bendis.
Pero había una diferencia creativa: Bendis no era un gran fan del personaje, en su lugar Bendis quería escribir a Spiderman (escrito por Dan Slott en ese período), Wolverine (escrito por Jason Aaron) y el Capitán América (a cargo de Ed Brubaker).

Ese conflicto fue resuelto de manera magistral por el guionista. Marc Spector se encuentra en Los Ángeles, siendo un showrunner de una serie basada en su antigua vida cómo mercenario. Una noche se presentan en la terraza de su penthouse los tres Avengers antes mencionados, para delegar una misión que sólo Moon Knight pueda resolver, desarmar una red criminal en la Costa Oeste que planea anidar en Los Ángeles.

Durante doce números Marc Spector y sus otras tres personalidades (Spidey, Wolverine y el Cap) ayudado por una vieja Avenger encubierta y un ex agente de S.H.I.E.L.D librarán una guerra frenética y oscura en la meca del cine. Ilustrada genialmente por Maleev y con portadas que valen la pena conseguir.

Luna, luna, lunaaa
tu sabes que la quiero
luna, luna, lunaaa
yo sin su amor me muero

Imparables (1999)

 

Warren Ellis y Declan Shalvey (2014)

Escribe: Facundo Vázquez

Ellis&Shalvey
Khonshu ya no está en las sombras.

ELLIS RESUCITA PERSONAJES MEJOR QUE EL MISMÍSIMO KHONSHU

En 2014, como parte de la movida Marvel Now, la casa de las Ideas recurre a una fórmula de probado éxito: llamar a Warren Ellis para que en unos pocos números renueve a un personaje.

Esta vez, el guionista no escribió una miniserie al estilo Iron Man Extremis sino que apeló a otra de sus increíbles capacidades narrativas: escribir seis historias unitarias como las que se mandaba en Planetary o Global Frequency. Los autoconclusivos son un problema para la mayoría de los autores actuales del mainstream norteamericano y suelen rehuirlos en pos de arcos más largos que les permitan mayor espacio para el desarrollo de la trama y los personajes. Pero Ellis es un maestro en el formato y en cada número de esta serie da una cátedra magistral de narrativa.

Tan bueno es el trabajo de la dupla que en estas pocas entregas logran devolver el interés del público sobre el personaje (que venía de algunas sagas entre malas e intrascendentes), pero además se las arreglaron para experimentar con las técnicas del relato y las posibilidades del medio. Supongo que el experimento más recordado es el de las páginas del número dos, divididas en ocho viñetas con ocho personajes distintos que van desapareciendo a medida que los matan hasta que queda una página con un cuadro solo; aunque también vale destacar el quinto número que tiene la estructura narrativa de un videojuego de peleas por niveles (y donde el Caballero gana chapa de tenerla más larga que nadie en el mano a mano). Pero, para mí, toda la experimentación del mundo resulta insuficiente si falta trama. Por suerte, con Ellis eso no pasa nunca porque el tipo tiene una imaginación inagotable de donde salen desde bandas de fantasmas punks hasta infecciones fúngicas provenientes del cerebro de un muerto que siguió soñando.

Y como si todo esto fuera poco, una faz gráfica muy solvente y adecuada para la serie, un diseño de portadas ganchero y novedoso, y algunos de los mejores trajes que ha vestido Marc Spector, con énfasis en los dos nuevos: el de tres piezas blanco con esa máscara/bolsa aterradora que usa casi todos los capítulos; y la armadura de vendas y huesos que se pone en un solo número pero tiene el diseño más genial de todos.
Lo único que se le puede reprochar a esta serie es que, para contar tantas cosas en tan pocos números, muchos aspectos característicos del personaje, como su relación con el dios egipcio, su resurrección o su desorden de personalidades múltiples, no son profundizados. Todos aparecen en algún momento para recordarnos que estamos leyendo un cómic de Moon Knight y no de cualquier otro justiciero genérico, pero es fácil pensar que, efectuando muy poquitos cambios, Ellis podría haber usado las mismas historias casi en cualquier otra serie.

Jeff Lemire & Brian Smallwood (2016)

Escribe: Anibal Berrey

Lemire&Smallw
Todos para uno y uno para todos.

LA BATALLA POR LA IDENTIDAD

En uno de los primeros grandes giros argumentales del cine, Friedrich Feher, al final del Gabinete del Dr. Caligari, camina unos metros y se nos revela que es tan solo un paciente más del asilo mental, y por lo tanto, todo su relato se pone en duda. El recurso del narrador poco confiable ha sido usado en muchas historias, pero casi siempre como un giro o un gimmick. Cuando todos sabemos a priori, que nuestro protagonista sufre de trastorno de identidad disociativa (T.I.D.), quizás no haya que sacar conclusiones apresuradas. 

Veamos que nos ofrecen Lemire, Smallwood y cía. a lo largo de 14 números, conformando tres arcos argumentales: 

En Lunatic (o Welcome to new Egypt) Spector despierta en un asilo mental, y sus preguntas son también las nuestras ¿Cómo llegó allí? ¿Por qué sus amigos también son pacientes? ¿El Moon Knight que sale en las noticias es el verdadero? ¿Es ésta su nueva realidad? Marc organiza el escape, junto con Frenchie, Marlene y cía. e intenta develar quién está detrás de esto. Lemire reintroduce a Khonshu (en plan un poco tóxico) como el “big bad guy de la etapa y nos hace preguntar: ¿Puede Moon Knight seguir existiendo sin su influencia? ¿Y Marc?.

Luego tenemos Incarnations, donde se da el trabajo fuerte sobre el T.I.D. y su enfoque es uno de los más respetuosos que se hayan hecho (en las big two al menos). Las identidades y sus realidades rotan, y la salida sólo puede ser caos o conciliación. Vale la pena mencionar (y recomendar) las cartas de lectores, donde mes a mes se comenta el tratamiento y agradecen una resolución más realista. Para plasmar mejor estas escisiones en la realidad, cada identidad (término que se lo confunde con personalidad) se representa con un estilo de dibujo distinto. Francesco Francavilla, James Stokoe, y Wilfredo Torres se dividen la tarea, pero lo que realmente brilla es el color de Jordie Bellaire, recreando un tono y atmósfera para cada estilo.

En el último arco, Birth and Death, se da una reconstrucción en la que se aprovecha todo el trabajo previo sobre las identidades, y de algún modo es una vuelta al tono del primer arco. Pero además contamos con un nuevo origen, que nos lleva al momento de Marc Spector como mercenario pero también más atrás, a una infancia tardía, para atar los cabos sueltos, y enfrentar de una vez por todas a Khonshu. No es difícil admitir que esta etapa está un poco estirada, pero tampoco es un gran problema. Todo tiene un costo, y repasando rápidamente, hay una convivencia de estilos realistas, con ciencia ficción y algo de noir. Números donde hay que girar el libro para continuar la lectura, y prestarle atención a las tapas, que suelen ser una gran pista del desarrollo. Un run diferente, imperfecto, y aunque suene a chiste, con identidad propia.

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Diferentes identidades por diferentes artistas.

Jed MacKay & Alessandro Cappuccio (2021)

Escribe: Anibal Berrey

Kay&Capu
Moon Knight para hoy.

LA MISIÓN DE MEDIANOCHE

No conozco la edad de Jed MacKay o sus gustos en lecturas comiqueras, pero aún así me parece indudable que ha sido lector de Spawn. Ok, quizás no haya más “spawnización” de Moon Knight que la versión de Huston y Finch (que debe ser uno de los  cómics más noventeros que lograron llegar a los 00’s), pero este run presenta algunas similitudes simpáticas incluso desde la premisa. Al margen de que vemos a Moon Knight con esa capucha que sólo permite ver sus ojos brillantes, o saltar entre edificios con una capa kilométrica, o tener su propio anti Moon Knight llamado Hunter’s Moon, MacKay se la juega con una premisa terrenal y conocida: el superhéroe que abre un consultorio y atiende consultas. Además de esto y establecerse como protector del barrio, otro de los frentes que abre MacKay es un poco “Moon Knight va a terapia”, donde en realidad Mr. Knight ventila emociones y pensamientos, habilitando así el fácil acceso al personaje, en tanto caracterización e historia.

Cada número se siente como un capítulo y no sólo una pequeña parte de un plan más grande, incluso algunos de éstos guiones están confeccionados con cierto ingenio. Si bien no hay mucho del tema de sus identidades, se nota un poco de preocupación y compromiso por parte del guionista.

En el aspecto visual Capuccio como mínimo cumple y es accesible. Es llamativo y sencillo, aunque no carece de algunas pequeñas contras como la falta de modulación en la línea, que ayudarían a la variedad y expresión, cosa que intenta manejarlo más con la sombra.

Actualmente esta reciente etapa alcanzó su número 9, sumando un tie-in del evento Devil’s Reign y parece ir bastante encaminado a no ser al menos de los runs más cortos del personaje.

Extra: Soy Luna (2022)

Escribe: Bob Blondieness

MK
Oscar Isaac, de punta en blanco

Habiendo completado (con algunos altibajos) una “primera fase” en Disney+ -su flamante canal de streaming-, Marvel Studios vuelve al ruedo, lanzando la esperada adaptación del Moon Knight como primera propuesta de esta nueva oleada de series hechas pensando en este formato.

El rol protagónico recae en Oscar Isaac, un actor guatemalteco al que seguramente recuerden por su fabulosa intervención en Ex-Machina (¿No la vieron aun? ¡Vayan ya mismo!), y algunas otras franquicias "menores" de la mega corporación Disney (como Star Wars).

Como contrafigura lo acompaña Ethan Hawke, quien se prueba nuevamente con adaptaciones comiqueras tras su (olvidable) paso por Valerian.

Al momento que escribo estas líneas se ha lanzado el primer episodio, el cual ha generado controversia entre cierto sector de la crítica, que no dudó en condenar la serie por su descuidado y pasajero tratamiento de un doloroso hecho histórico del siglo pasado.

Al margen de este desafortunado (aunque menor, en el contexto general de la trama) incidente, cabe destacar que el piloto se toma su tiempo para presentar al personaje estelar y sus conflictos, abrevando (y sugiriendo) varios plots y líneas narrativas de las mencionadas en los párrafos anteriores, aunque sin recurrir al -cada vez más-  desgastado lugar común de citar a otros héroes del MCU. A ojos de este espectador, con esto basta para lograr generar el suficiente interés para seguir las intrigantes desventuras del sufrido Steve Grant.

El verdadero misterio a descifrar es si el público masivo realmente acompañará al Caballero Luna en este nuevo desafío, o si le mostrará su lado más oscuro.

Será cuestión de esperar, obviamente, bajo la luz de la luna

Mientras siga viendo tu cara en la cara de la luna
Mientras siga escuchando tu voz
Entre las olas entre la espuma

Caraluna (2001)

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Escrito por:
Staff de Ouroboros
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