Historieta Argentina

Entrevista a Tomás Coggiola

Una editorial con historia y con futuro

Entrevista a Tomás Coggiola

En mayo se cumplieron diez años de permanencia en nuestro mercado el sello Comic.ar y nos reunimos con su editor, Tomás Coggiola para hablar de la historia de la editorial, su presente y proyectos a futuro. Aporto como detalle de color que como Tomás es un copado y un verdadero hombre del sur, esta entrevista se realizó en un barcito de Berazategui.

FV ─Antes que nada, felicitaciones por el cumpleaños. Proyectos muy recordados y considerados ineludibles de nuestra historieta argentina no duraron tanto tiempo.

TC ─Bueno. Gracias. Nosotros estamos hace diez años pero mutando, reformulando y adaptándonos constantemente que creo que es un poco la tónica de esta época

FV ─El año pasado cumplió diez años Loco Rabia, este año alcanzan ese número ustedes y también Historieteca ¿Qué pasaba por esos tiempos que surgieron tantos proyectos editoriales?

TC ─Lo que pasa es que para responder esa pregunta, tenés que remontarte a diez años atrás de ese momento... A fines de los noventas y comienzos de los dos mil, cuando la producción de las grandes editoriales estaba prácticamente liquidada y lo que quedó fueron autores autoeditándose. Ahí está el germen y la misma idea de Loco Rabia, Historieteca y nuestra de editarnos por nosotros mismos y de generar un proyecto editorial. Primero editarse para sobrevivir y después ir creciendo.
Nosotros empezamos autoeditando “Mikilo” que lo hicimos en el 99 y lo publicamos en el 2000 y yo tenía ganas de hacer una revista de antología, algo diferente. El tema es que entre los proyectos y su materialización, a veces pasan muchos años. La idea de publicar el libro de “Mikilo” que salió este año viene de antes de que exista Comic.ar y recién ahora lo pudimos hacer realidad.
Esas editoriales que vos me mencionás son el emergente de todo una primavera de la autoedición donde estaba “La Productora” pero también había un montón de material más como “Animal Urbano”, “El Laucha”, “Mitofauno”, “4 segundos”, “Comiqueando”, “Caballero Rojo”.
Todo ese sustrato es necesario para entender esa especie de boom editorial que se ve después con el surgimiento de Domus, Thalos, Ivrea publicando “Anita” o “El Negro Blanco”, la segunda etapa de “Fierro” o nosotros mismos.

FV ─¿Y cómo es la relación entre todos esos otros editores que me mencionás y que aparecieron simultáneamente? ¿Prima el espíritu de colaboración o la sana competencia?

TC ─La relación es buena, digamos de sana competencia porque todos tenemos la misma idea aunque, obviamente, cada uno maneja su negocio y siempre estás mirando lo que hace el otro... pero bien. En general yo creo que nos llevamos bien con todos. De hecho con Loco Rabia, Historieteca, Maten al Mensajero y, en su momento, Agua Negra y Llanto de Mudo conformamos NHA y nos juntamos para ir a la feria del libro y otros eventos.

FV─¿Una bella relación que ningún Petiso Orejudo podrá enturbiar?

TC ─(risas) No. Eso no es algo por lo que nadie se pueda enojar. Son dos obras que se hicieron paralelamente, sin conocimiento de los autores entre sí. No es que nadie le afanó nada a nadie sino que, simplemente, confluyeron los dos equipos creativos en el mismo proyecto. El día de mañana puede salir un tercer Petiso Orejudo y no pasa nada.

FV ─Es como ponerse a contar cuantos libros habrá sobre Jack el Destripador. Tal vez haya dos mil. Además “Cayetano” se merecía una edición como la gente porque lo que había salido en “Fierro” estaba muy mal.

TC ─Si te soy sincero, no vi la edición papel de “Fierro”. Me enteré de la publicación y todo pero cuando Nico Brondo me dijo que lo tenía terminado le tuve que pedir que me lo mandara porque no lo había visto. Y ahí sí, cuando lo vi: ¡Espectacular!
El otro Petiso Orejudo ya había tenido su recorrido, me pareció que no se iban a pisar y era otro enfoque. Yo me imagino que cuando uno se sienta a escribir sobre un personaje histórico o un hecho de conocimiento público, siempre tenés que estar abierto a que no vas a ser el único que lo toque. Sobre todo si es algo tan famoso como este caso. Pero cada uno con su perspectiva.
Es un poco como lo que hablamos antes sobre el surgimiento de los tres proyectos editoriales casi simultáneos: Loco Rabia desde el principio salió publicando libritos, Historieteca pasó directamente del blog de Pulido a publicar álbumes; y nosotros, en principio, teníamos el proyecto de publicar una revista de historietas.

FV ─Y bueno, la primera publicación fue “Comic.ar. El Periodico” que ya reseñamos acá. Una publicación con una propuesta y un formato totalmente original ¿De dónde surgió la idea y qué tal anduvo?

TC ─Mía...

FV ─¿Y no te paraste a pensarlo un poquito más? ¿Nadie trató de avisarte de que era mala idea?

TC ─(risas) No. La idea era justamente esa. Yo soy diseñador gráfico y me entusiasmaba mucho la idea de hacer un periódico. Originalmente, iba a ser un periódico gratuito de un solo pliego, con publicidad y tiras de historieta para distribuir en las comiquerías y otros lugares. Me parecía muy lúdico, entretenido y muy de historieta el hecho de leer un periódico. El formato de tiras en ese momento estaba muy ligado a internet que aunque era un espacio incipiente ya tenía una posición bastante firme con “Historietas Reales” y algunos blogs más que había, pero a la vez, la forma de doblar los pliegos permitía también poner algunas historietas en formato de página.
En el transcurso de un año, mientras fui buscando sponsors y publicidad, me di cuenta de que estaba bastante complicado. Entonces empecé a pensar que en vez de un pliego fueran más y que se pudiera vender. Por eso, en principio, tuvo ese formato tan intrincado.
Después, más o menos para el número cinco, hicimos una presentación y, paralelamente, hicimos una encuesta a través de nuestra página web y nos encontramos con que lo que más gente decía era que el formato no le gustaba. Incluso con comentarios muy graciosos de gente que quería coleccionarla y se quejaba de que las historietas estaban dobladas en el medio.
Y bueno... había sido pensado como algo más lúdico

FV ─Claro. No tan coleccionable. Era un periódico y nadie colecciona el diario. ¿Te quedó doblada una tira? ¿Qué sé yo? Planchala

TC ─(risas) Sí, la idea era que fuera un formato divertido. Si a la gente no le pareció divertido ¿Qué le vamos a hacer? Llegando al número nueve, decidí cambiar el formato aunque yo seguía con la idea de que quería que fuera algo más espectacular que la tradicional antología de historietas.

FV ─Igual, independientemente de la intención lúdica, el catálogo de la editorial se nutre de muchas de las series que habían salido en esa primera revista: “Alienígena”, “Dugong y Manatí”, “Brunella”, “Los Crichos”... Es todo material de calidad que ustedes mismos reeditaron en libritos. Así que ese primer experimento de “Comic.ar” fue muy productivo.

libritos comic.ar
Reediciones en libro de las series de "Comic.ar. El Periódico"

De todas formas, y viéndolo desde afuera, me da la impresión que empezar a publicar el material inédito de “Dago” de Robin Wood y Carlos Gómez fue como un salto cualitativo para la editorial ¿Ustedes también lo vivieron así?

TC ─Sí. El mismo mes que salía el último número de “Comic.ar” firmamos con Robin para la publicación de “Dago”. De hecho, los otros libritos que mencionás, recién pudimos sacarlos en noviembre de 2013 ya cuando “Dago” tenía cinco libros publicados

FV ─Es su proyecto de publicación más extenso y ambicioso ¿Lo podemos considerar el buque insignia de la editorial? ¿Es el título más popular o alguno lo supera en ventas?

TC ─Dago es el más popular... el más masivo. Lejos es el que más se vendió porque también es el que más tirada tuvo y eso coincide con la envergadura del personaje. Pero yo no lo quiero llamar la nave insignia de la editorial porque no es esa nuestra idea. De hecho luchamos bastante para despegarnos un poco de “Dago” porque es una serie que ya tiene su público y la editorial no es solo reeditar material de la época de Columba.

FV ─No querés convertirte en “la editorial que publica Dago” y tener a un montón de fans de Columba pidiéndote que también publiquen “Beto Navarra” y “Capitán Camacho”

TC ─Claro. La idea no es esa. “Dago” es una obra que nosotros queremos mucho y que me parece fantástica tanto en guion como en dibujo y que merecía tener una edición argentina que no tenía en ese momento. Nos encanta... Pero si vos publicás solo “Dago” te vas a perder una cantidad de público que podría conocer tu editorial y que no la va a conocer porque no tiene acceso al personaje.
Nos costó bastante despegarnos porque tuvimos un primer año muy duro. Pusimos nueve libros en la calle y después de eso, hay que reacomodarse. Recuperar toda esa inversión para ponerla en nuevos libros. Pero bueno... en cuanto pudimos nos diversificamos. Primero con “Mar abierto”, después con los “Colder”

FV ─A partir de ahí, Comic.ar como casi todas las editoriales comienza a repartir su catálogo entre rescate de material clásico como “Cuestión de Tiempo” de Juan Giménez y obras de autores nuevos como “Colder”. ¿Nos querés contar un poco como es el criterio para la selección del material? ¿Es diferente el trabajo, la difusión y la logística para las obras clásicas y las nuevas?

TC ─El hecho de que todas las editoriales pasen por lo mismo te da una idea de que acá hubo mucha obra para reeditar que durante mucho tiempo quedó ahí, en el limbo. Y cuando las editoriales empezaron a funcionar surge el interés por recuperar ese material porque uno también tiene sus ídolos de la historieta y querés que esas obras tengan una edición decente.
Pero una cosa sana es también editar cosas nuevas, cosas hechas para los nuevos lectores.
Son trabajos distintos. Una cosa es ver material de otra época, formato, cantidad de páginas, si están los originales o si se pueden levantar de algún lado... y otra cosa es ver material nuevo.
Dentro de lo nuevo yo distinguiría dos posibilidades. Uno es el material que ya está hecho y listo para editar, donde el autor se te acerca y te dice “Yo hice esto para tal lado y ahora lo quiero publicar en libro” como pasó mucho con el material que salió en “Fierro”. Otra cosa diferente es cuando el autor te dice “estoy haciendo”, “voy a hacer” o “quiero hacer” tal cosa. Ahí es un poquito más complicado porque ahí hay que ver qué necesita el autor para poder terminar con esa obra.
Me parece que todas las editoriales estamos un poco en eso: con un pie en cada lugar. Algunos más de un lado que del otro pero tratando de hacer un mix. Nuestra idea como editorial siempre fue producir material: Hacer historietas para el momento en el que se van a publicar. Un poco como siempre se hicieron acá las historietas. Creo que todavía no lo conseguimos del todo pero sigue siendo el proyecto y el motor de Comic.ar: Tratar de producir nuestro propio material y poner en la calle comics hechos para el día de hoy.

FV ─¿Tienen en carpeta material inédito?

TC ─Sí. Va a salir la segunda parte de “Mar abierto”. El autor, Miguel Paradiso, está avanzando incluso en una tercera parte. Este año sale también el tercer libro de “Los Crichos” de Andrés Lozano. También estamos preparando la segunda parte de “Dugong y Manatí” que Quique Alcatena está publicando en digital en “Totem Comics” y que va a salir en 24x17cm y en color pero de esa no tenemos fecha porque Quique todavía no la terminó.

FV ─Antes me hablabas de ese momento del boom de la autoedición fanzinera de los 90s y principio de siglo, pero,  pesar de que actualmente hay varias editoriales argentinas fuertemente posicionadas, nuestro mercado sigue caracterizándose por unos niveles altísimos de autoedición. Es más, podríamos decir que casi no hay editores que no sean, en mayor o menor medida, guionistas o dibujantes. No obstante, es muy diferente el caso de los chicos que arman una editorial para autopublicarse del de editores con todas las letras como Pulido o Hildebrandt que, eventualmente escriben algún guion. Vos, siendo editor y dibujante ¿Cómo vivís la relación entre esos dos roles?

TC ─Yo empecé, justamente, con la autoedición con fanzines mucho tiempo atrás pero “Mikilo” que es nuestro primer trabajo profesional o semi profesional fue autopublicado. Lo que está bueno es tener la experiencia de hacer las dos cosas. Ver el lugar del editor te beneficia más como dibujante.

FV ─Supongo que, de cualquier manera, habrás sentido un placer especial al publicar este año el primer volumen integral de “Mikilo”, tu obra más reconocida. Contanos lo que sentís por la serie y su reedición actual

TC ─Imaginate que te dije que el proyecto de reunir “Mikilo” en un libro es anterior a “Comic.ar”. En su momento se lo ofrecí a diferentes editoriales y no hubo suerte pero cuando empezamos a publicar libros, siempre siguió la idea de editar “Mikilo”. Pero bueno... quería hacerlo bien, que fuera un buen libro. Aparte le dimos muchas vueltas a la idea. En un momento tuvimos la idea de recolorear lo que ya estaba en blanco y negro y darle un estilo renovado pero en tomos. Después se impuso este formato integral que es por el que finalmente nos decidimos.

Así que estoy muy contento. Es más, para mí, la insignia de la editorial debería ser “Mikilo” porque conserva la idea con la que empezamos.

FV ─Sus lectores  pueden esperar novedades ¿Segundo volumen del integral, tal vez? ¿Material inédito?

últimas novedades de comic.ar
Últimas novedade de Comic.ar

TC ─Sí, el tomo dos sale el año que viene porque el primer volumen llega hasta el número seis de la revista. El segundo volumen incluirá el siete, el ocho, el especial, tres historietas sueltas que salieron en una revista cultural muy poco conocida y que fueron republicadas en la reedición esa de 45 toneladas de Perfil, todas las historietas de “Comic.ar”, y también una historieta inédita que hizo Leonel Castellani con el estudio Kaboom y que nunca llegamos a publicar.
Y después la idea es seguir haciendo material nuevo de Mikilo. Ya hay un guion de Rafael Curci en el que está trabajando Marcelo Basile y va a ser un libro de aproximadamente 64 páginas.

FV ─¿O sea que la idea de los integrales es reunir todo el material antiguo y a partir de ahí seguir con nuevas historias del personaje?

TC ─Claro. Queríamos llegar a foja cero porque es un material muy disperso, publicado en diferentes formatos y que hoy resulta inconseguible. Mucha gente me decía “Yo tengo todo Mikilo” porque tenía las ocho revistas y no tenía idea de todo el material del personaje que se había producido por fuera de eso.

FV ─Empezamos la entrevista hablando del contexto del 2008/2009 en el que comenzaron tantos proyectos editoriales ¿Cómo es el panorama actual comparado con aquel comienzo?

TC ─El medio está reduciéndose en cantidad de ventas. No la historieta, que está más viva que nunca, pero sí el medio papel, el medio revista. A la vez que es más accesible hacer menos cantidad de ejemplares y con mejor calidad de impresión, vemos que hay una retracción del mercado en general de todo lo que es libros y revistas. Por eso nos hemos ido adaptando aunque la idea de Comic.ar es la misma. La misma con la que sacamos la primera revista pero en un formato más durable que es el formato libro.

FV ─Cuando empezamos a hablar para hacer esta entrevista te pregunté si harían algún tipo de evento o publicación para celebrar los diez años de la editorial y tu primera respuesta fue algo así como que el estado actual del mercado no era justamente para celebrar demasiado. No creo que el contexto haya mejorado pero, por suerte, cambiaron de opinión y ahora sé que están preparando algo. Adelantanos un poco qué nos vamos a encontrar ese día en la Casa de Viñetas Sueltas.

TC ─Sí, este año está medio duro y no sé si el contexto daba... pero después me fui embalando. Así que el 24 de agosto en la casa de Viñetas Sueltas en la Paternal vamos a hacer una muestra de originales de “Mikilo” y vamos a hablar con Nico Brondo a ver si podemos hacer también una de “Cayetano”. Todavía no vi los originales de “Cayetano” así que no sé si son muy armados, pero de “Mikilo” tenemos originales de todos: Greco, Alcatena, Ibáñez, míos. En ese mismo acto hacemos la presentación de los dos libros que no tuvieron presentación este año y después, aprovechar que nos reunimos y quedarnos a tomar algo ahí para celebrar estos diez años. Están todos invitados.
Ya en Septiembre haremos una segunda presentación de “Mikilo” porque viene Rafael Curci que está viviendo en Brasil pero para esa todavía no puedo confirmar la fecha porque dependemos de la disponibilidad de él.

FV ─La última es casi una pregunta de rigor. El público argentino actual lee muchas más historietas yankees o japonesas que autores argentinos. Si un pibe que nunca leyó una historieta nacional está leyendo esto ¿Qué le decimos? ¿De qué se está perdiendo?

TC ─Al pibe que nunca leyó nada nacional, si es por desconocimiento o prejuicio, solo tiene que acercarse a las editoriales Argentinas y se va a dar cuenta de que se está perdiendo mucho. Pero de lo que estoy seguro es que si alguien al que le gusta la historieta se acerca a Comic.ar no se va a sentir defraudado, por la calidad del material que publicamos, el cuidado que le ponemos a cada edición y por los contenidos, hay para todos los gustos tanto en historias como en el arte.
Hay también otro tema, es una cuenta pendiente que tenemos las editoriales con el tema de la difusión de la historieta que hacemos, pero eso va de la mano con el crecimiento económico de cada proyecto, por ahí habría que juntarse para tener más fuerza y generar otra difusión más amplia de nuestro material.

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Escrito por:
Facundo Vazquez
Guía su vida por el bushido y la frase de Benjamin "Ustedes nunca vieron morir a un burro".
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