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Manga

Fire Punch

Piñas, fuego y delirio

Por: Maximiliano Britos - 07 Dic 2017 Se lee en: 3 mins

"La bruja del hielo" es la culpable de que el mundo haya quedado cubierto compeltamente por la nieve, la locura y el hambre, mientras que la población mundial, congelada, suspira por unas llamas.
Agni y su hermana pequeña Luna, son dos muchachos que han sido bendecidos con la capacidad de la regeneración. ¡¿Qué atroz futuro les espera a estos dos hermanos sin familia alguna?!"

Esa es la descripción de la contratapa de Fire Punch #1, obra de Tatsuki Fujimoto, salido hace un mes en España de la mano de Norma Editorial y que lleva 6 tomos editados en Japón (actualmente publicándose).
Reseñar sin spoilers es complicado, y si querés recomendar algo y endulzarle el oído (¿la vista?) a otro, peor. Pero siendo breves, vamos a analizar esta obra. Tanto su arte, guion...y la trama que nos presentan, yendo más allá de la breve descripción de la contratapa. Y de paso, mencionar los puntitos interesantes que se gestan en este primer número, que promete mucho y tiene excelentes giros.

Conocemos a Agni y a Luna, los hermanos. Los bendecidos, como se los denomina, son personas con habilidades especiales. Lo único que podemos suponer, como lectores, es que es algo así como ser mutante en el universo X-Men, nacen con poderes aparentemente sin razón alguna. Y hay pocos. En este mundo en plena Edad de Hielo, donde la muerte por frío y hambre es moneda corriente, Agni tiene una forma muy particular de ayudar a su pueblo: ya que su poder es la regeneración (imagínense un Wolverine funcionando al 2000% de su capacidad), de plano se corta el brazo con un hacha en reiteradas ocasiones (sí, le crece un brazo nuevo casi al instante), para que, con esa carne humana, la gente pueda comer. Hermoso todo.

¿Qué más aprendemos de este mundo? Aparentemente, este invierno jodido y eterno es culpa de "La bruja del hielo". Es todo lo que sabemos. Y tenemos una suerte de régimen militar jodidísimo bajo el mando de un rey (¿el rey del mundo? quién sabe...), donde esclavizar personas es de lo más normal. Y es ahí donde aparece Doma, un militar que también es un Bendecido, que tras entrar en contacto con el pueblo de Agni y descubrir que comen carne humana...decreta que deben morir, porque no son humanos. ¿Cuál es el poder de Doma? Generar una llama que sólo desaparece cuando consume su objetivo. Sí, básicamente prende fuego algo y no vas a poder apagarlo con nada hasta que ese objeto sea consumido por completo.

Adivinen quién es.

Adivinen por qué el manga se llama Fire Punch. Adivinen por qué la apariencia de Agni que pueden ver en las fotos. Llama eterna y regeneración instantánea, terrible combo.

El primer año, Agni sólo podía gritar. Pasados los 3 años, podía apenas caminar mientras vomitaba sangre. 5 años después, su cerebro se acostumbró al dolor. 8 años después, Agni podía mal que mal, apartar medianamente las llamas de su cara para poder pensar con claridad, y concentrar dicho fuego en sus puños, pese a seguir quemándose por completo. Y sí, si las llamas del cuerpo de Agni tocan algo, ese algo ha de ser consumido por el fuego. ¿Qué puede querer Agni, luego de sufrir 8 años?

Lo que les conté son apenas las primeras páginas de la obra. ¿No los convence? Qué terrible público que son.

En cuanto al guion, no tengo quejas. Fujimoto sabe contar la historia, sabe generar interés y ganas de seguir. Es excelente que el autor pueda saltar de una crudeza vil y despiadada como mostrarte militares queriendo abusar de menores, y de plano tener salidas completamente bizarras como presentarte un personaje obsesionado con el cine, que descubre a Agni y desea con todo su ser convertirlo en un héroe de acción para una nueva producción (y no, no voy a hablar más de los otros personajes). A nivel apartado gráfico, su arte es cumplidor, prolijo y maneja perfectamente la secuencia y sucesión de viñetas, sin abusar de los mismos planos y dotando al manga de una dinámica más que digna. No es un virtuoso absoluto, pero es un excelente artista que no comete errores y sabe manejar los puntos de fuga y planos atípicos.

Esta es la moda invierno-invierno.

Y para ir cerrando, la traducción de Norma Editorial me pareció excelente, el tomo tiene una linda sobrecubierta y una buena calidad de papel y encuadernación. Básicamente, a lo que nos tienen acostumbrados las editoriales Españolas, que no dejan de licenciar genialidades y sacar excelentes ediciones al mercado.

¿Que si voy a comprar el segundo tomo? Sin lugar a dudas. Y para terminar de convencerlos: Va a ser una serie corta, se anunció en Japón que va a contar únicamente con 8 tomos (por lo que en su país de origen, está próxima a terminar). Mejor imposible.

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