Jojo's Bizarre Adventure Part I: Phantom Blood
Manga

Jojo's Bizarre Adventure Part I: Phantom Blood

Los hermanos sean unidos

Por: Matias Mir - 20 Dic 2017 Se lee en: 8 mins

Con la excusa de que JoJo No Kimyou Na Bouken (o JoJo's Bizarre adventure, abreviado JJBA) va a ser publicado en Argentina por Ivrea, me tomo la libertad de empezar con algo que quería hacer hace tiempo: repasar detalladamente todos los arcos del legendario manga shonen y seinen creado por Hirohiko Araki en 1987, que al día de hoy continúa publicándose regularmente, siendo el séptimo más largo de la historia (superando apenitas a Hajime no Ippo) y el sexto más largo de los que siguen saliendo.

Disclaimer: JJBA es mi manga favorito. Amo a estos personajes, amo su historia, amo la estética elegante y grotesca que maneja el autor y amo la compleja y muy mal planteada trama a largo plazo. Me encanta. En mi corazón es un 11/10. Pero acá no escribo con el corazón, sino con la cabeza (en realidad con las manos, pero se entiende). Hay muchas cosas que están muy mal en JJBA, y Phantom Blood, la primera parte de esta saga, está particularmente llena de cosas horrendas y voy a ser muy crítico con todo, así que empecemos.

Ya al comenzar, nos encontramos viendo en la primera viñeta de la primera página del primer capítulo, a una mujer ligera de ropas y atada a una superficie de piedra. Esto ya parece un hentai horrible, pero había que apelar a los lectores de la Shonen Jump de fines de los ochenta para que le dieran bola a una serie sobre dos hermanos en la Inglaterra del siglo XIX. Después de todo, podían leer Saint Seiya, Dragon Ball y Hokuto no Ken, así que no culpo a Araki por ese extraño prólogo. Además, en la siguiente página, ya tenemos a un tipo deformemente musculoso sacrificando a la damisela anónima, algo que tiene más que ver con JJBA que el fanservice barato.

Después de la escena de sacrificio, el narrador nos explica qué sucede en México entre los siglos XII y XVI, que la misteriosa “máscara de piedra” contiene las respuestas a la desaparición de los aztecas... y que “¡la historia se centra en la máscara de piedra y las aventuras de dos jóvenes cuyos destinos toman un giro bizarro!”. Esto es algo típico de los primeros arcos de la serie a lo que me gusta llamar “ultra exposición”, porque podría ser expuesto de forma sutil por los personajes o por un narrador menos detallista...pero acá, Araki decide explicar con globos metatextuales la trama y el contexto de la forma más directa posible. Esto se va a repetir mucho durante los siguientes tomos y de formas muy graciosas. Mi favorita es cuando de la nada pasás de página y el narrador te grita en un globo de exclamación “¡LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL!” y se toma una página entera para contextualizar la historia.

Pero… ¿y de qué va la historia? PHANTOM BLOOD se trata, como ultra-expuso el narrador, de la bizarra vida de dos adolescentes y una máscara de piedra. Ellos son Jonathan Joestar (o JoJo, por la primer sílaba de su nombre y de su apellido), el hijo de un noble, y Dio Brando, una rata de los barrios bajos de Londres. Al parecer, el padre de Dio le salvó la vida al de JoJo (George Joestar) muchos años antes, por lo que, cuando el padre de Dio muere, George, adopta a Dio. Los chicos se vuelven hermanos. Pero queda muy claro desde su primer encuentro que Dio no quiere jugar a la familia con JoJo. No, Dio es un hijo de re mil putas y quiere la fortuna de la familia Joestar para alcanzar el estatus social que "siempre mereció", y no va a parar ante nada para lograr su objetivo.

El primer paso de su plan es torturar física y psicológicamente al pobre JoJo para ser el único heredero de la familia, lo cual no tiene mucho sentido si no lo mata de verdad, pero tengamos en cuenta que todo esto lo planeó a los 12 años. Jonathan la liga mucho y ni siquiera entiende por qué...porque la verdad, no hay mucho que entender. Dio solo es malo porque sí. Araki explicó en su momento que la idea detrás de Phantom Blood es una lucha pura de bien vs mal, y si JoJo es un bonachón caballeroso insoportable entonces Dio va a ser el mal personificado, al punto en el que un personaje va a decir que “apesta a maldad”. Si bien la dualidad exagerada de los personajes puede ser densa, la recompensa es buena, porque deja precedente de la guerra del bien y el mal en la que los Joestar van a participar durante generaciones.

Después de los primeros capítulos, la historia tiene un time-skip de siete años y los pibes son graduados de la secundaria y aparentemente se amigaron. ¿Dio se hizo bueno? Ja, no. Solo se dio cuenta de que le convenía hacerse el bueno para que no sospechen cuando ejecute la parte 2 del plan: matar a George Joestar. El único problema es que Jonathan, bueno pero no boludo, no se cree el cuento y se da cuenta que la enfermedad que sufre su viejo es sospechosamente similar a la que tuvo el papá de Dio. La hermandad ficticia que construyeron durante años se va derrumbando cuando Jonathan sale a buscar pruebas de los delitos de Dio, que va sintiéndose más acorralado. Cuando le cae la noche, nuestro villano recurre a su última estrategia, “renunciar a su humanidad”, y finalmente la máscara bendita revela su verdadera función. Con un poco de sangre humana convierte al portador, Dio, en un VAMPIRO.

Sí, como leíste, un vampiro chupa sangre con todas las letras. Y ese es suficiente contexto argumental. Después arranca la batalla real entre los dos personajes. Para enfrentarlo, Jojo va a entrenar con el extravagante Zeppelli y su compañero de viajes Speedwagon, y juntos van a aprender sobre el Hamon (y todos los chistes que se te ocurran sobre el jamón te aseguro que ya los hice yo) y sus milagrosas propiedades mata-vampiros. El Hamon es el arte marcial en el que se basa toda la historia, y a su vez es el poder menos explicado en la historia del manga. Es vaguísimo, siempre lo explican distinto y cada usuario lo usa de forma diferente...y se olvida convenientemente que se puede usar para otras cosas. Pero la teoría básica, es que es la energía del sol que pasa por el cuerpo del usuario a partir de la respiración. Porque el sol es la debilidad de los vampiros, y eso.

El plan de Dio por supuesto que ya no es ser el heredero de la familia Joestar. No, eso ahora le queda chico. El plan actual es CONQUISTAR EL MUNDO y eso solo se puede hacer con ZOMBIES. Al parecer, los vampiros en este mundo pueden crear “familiares”, básicamente muertos vivos, que sigan sus órdenes, aunque no se explica muy bien cómo funcionan. Otro poder de Dio es tener habilidades congeladoras, fusionar zombies con animales para crear quimeras y controlar sus venas y arterias como tentáculos chupasangre. Algunas de estas habilidades sirven para avanzar la trama y otras por puros motivos estéticos, y no vuelven a utilizarse. Ah, y como olvidar mi favorita: apretar los ojos tan fuerte que la presión causa un rayo láser de líquido ocular. Lo típico.

Pero fuera de las “bizarreadas” (ja) hablemos de la estructura real de la historia. A pesar de ser un shonen de peleas, la ejecución de Phantom Blood es muy atípica. Sin contar algunos intercambios de puñetazos acá y allá, no hay una batalla real hasta el capítulo 13. Además, dependiendo de tu definición de “batalla”, solo hay 5 enfrentamientos reales en los 44 capítulos (4 tomos y medio) y dos de esos son contra Dio. Por un lado, está bueno porque cada pelea es bastante intensa y en cada cruce los personajes se juegan todo, pero también se hace medio largo cada duelo, porque si sacás eso la trama no tiene nada más que ofrecerte una vez que JoJo aprende a usar el Hamon.

Son solo 44 capítulos, uno creería que no se puede tener errores argumentales en tan poco tiempo, pero Araki nunca decepciona. Además de los poderes de Dio y la irregularidad en el Hamon, no podemos dejar de mencionar el hecho de que Zeppelli siempre sabe cosas que no tiene forma de saber (como lo que pasó entre Dio y JoJo, antes de conocerlos) o que uno de los villanos, Blueford, puede controlar su pelo a lo Medusa de los Inhumanos porque sí. También, en una parte, Zeppelli amenaza a JoJo con dejar de entrenarlo cuando fue él quien lo obligó a entrenar...porque de él dependía el destino del mundo. Esta vez, mi momento favorito se lo lleva el brazo de Zeppelli congelado (que por ende, no puede transmitir Hamon), así que Speedwagon lo calienta con el calor de su cuerpo, que literalmente tira vapor. Clásico instantáneo.

En la actualidad y con los años de éxito de la serie, cosas como esa se justifican solas con un “es JJBA, no importa”. Pero en Phantom Blood todavía no había una fama detrás de las improvisaciones argumentales de Araki, lo que hace que llamen la atención más que en cualquier otro arco. Atravesar toda esta experiencia es un bautismo de fuego para cualquier fan que quiera aventurarse en la historia de la familia Joestar, por lo que siempre digo es que a JJBA lo amás o lo odiás. Podés, y con razones, ver solo una historia con más agujeros que un queso y un arte poco atractivo y bajarte del bondi, o podés ver la estética y los ideales detrás de todo este bardo y disfrutar el viaje. En cualquier caso, nadie te juzga.

No puedo no explayar en estos dos detalles ya mencionados, estética e ideales. Dos detalles que, para mí, son lo más relevante de todo JJBA, y que van cambiando en cada arco.

La ESTÉTICA no es solo el arte, pero sí que es importante. Digámoslo juntos: el arte de Phantom Blood es una mierda. Pero no es una mierda al estilo Mob Psycho 100, porque acá hay un estilo muy detallado y sombras y tramas bien utilizadas. El problema acá es más básico. Lo que falla completamente es la anatomía, las proporciones y, en las escenas de acción, la intencionalidad del dibujo. Los recursos suelen estar mal utilizados, la fluidez se siente estática, la continuidad es incongruente (como cuando resaltan que Dio tiene tres lunares en la oreja y después nunca más los tiene) y a veces no entendés qué está pasando en las viñetas. Esos tipos enormes y deformes que posan son pesadísimos de ver en la página, pero le otorgan al manga la estética que el autor busca. Porque JJBA es un gran homenaje, en parte, a la cultura pop americana de la época, y eso significa héroes de acción musculosos y artes marciales, incluso aunque no tengan sentido. Lo que importa no es que sea realista, sino que se sienta épico, poderoso, que cada página explote en las manos del lector, y en ese sentido triunfa por goleada. La otra inspiración es la moda francesa y el arte renacentista italiano. Cuesta creerlo pero hay un sentido de belleza y estilo refinado en la obra, que se expresa muy fuerte en esta etapa. La arquitectura de los edificios, la ropa de los personajes, las poses (algunas sacadas directamente de esculturas famosas), todo remite a una estética europea de clase alta sin salirse de la historia de vampiros, zombies y artes marciales.

Y después están los IDEALES, el jugo, la sustancia. Como ya destaqué anteriormente, estamos ante una historia del bien vs el mal, pero también tiene la intencionalidad de crear la base de un legado: la familia Joestar. Si este es el arco más corto es porque es, de alguna forma, el arco menos importante y el arco más importante de toda la historia. Por un lado existe solo para dar contexto a todo lo que viene después, y por el otro...sin la lucha de Dio y Jonathan, no existe nada de lo que sigue. Incluso si existiera, no tendría el peso que tiene al tener de precedente al primer JoJo. Jonathan tiene que ser el San Martín que ilumine a la familia Joestar y los inspire a todos un poco a ser mejores (porque todos sus descendientes van a ser un poco forros o boludos, o ambas) ya sea de forma directa o de forma indirecta, con el llamado “linaje Joestar” representado en una marca de nacimiento en forma de estrella en el cuello, que los une a todos y se considera tanto una maldición como una señal de honor. Si tenés la estrella, entonces vas a tener que enfrentar al mal y salvar a tus amigos, a tu ciudad, al mundo o al universo, pero siempre salvar algo. Siempre ser el héroe.

Quizás este arco sea el menos favorito de muchos, lo que está bueno porque significa que las cosas solo mejoran a partir de ahí, pero es la historia más épica de todo este manga, incluso más épico que esa vez que los Joestar recorren el mundo luchando contra docenas de enemigos para enfrentarse al mal encarnado otra vez. Es tan épico porque es la historia de cómo una peleíta entre hermanos puede escalar hasta el punto en el que el destino del mundo depende de quién gana. En palabras del autor, es una búsqueda a la respuesta del “enigma de la humanidad”, o una “oda a la humanidad”. Por eso en cada pelea se debate justamente, la humanidad misma. Y los personajes, sabiendo esto, no pueden hacer menos que poner todo de ellos y después un poco más.

Tal vez este manga no tenga el mejor arte o la mejor trama, pero no conozco ninguna obra que tenga ni la mitad de la pasión que tiene JJBA, y eso se siente desde el primer capítulo.

Phantom Blood fue adaptado a una película anime en 2007 y posteriormente en la primera temporada de JoJo’s Bizarre Adventure: The Animation. El manga se consigue por Ivrea España en su edición Bunkoban y a partir del 2018 por Ivrea Argentina.

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