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Jojo's Bizarre Adventure y las masculinidades disidentes (parte 3)

Una lectura con perspectiva de género

Por: Matias Mir - 20 Dic 2019 Se lee en: 7 mins

Después de analizar cómo se relacionan los personajes de JJBA con la oposición a lo femenino y entre ellos mismos, hacemos una última parada en esta relectura de la serie con perspectiva de género para hablar, justamente, de género. ¿Y las mujeres? ¿Cuál es la representación de los personajes femeninos en JJBA? Averigüémoslo.

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Erina (parte 1), Lisa Lisa (parte 2), Suzie Q (parte 2) y Holly (parte 3).

De damiselas en peligro a compañeras de armas

Durante las primeras partes, los personajes femeninos no se despegan mucho del estereotipo de dama por rescatar. Erina (parte 1) no hace aportes significativos a la trama. Lisa Lisa (parte 2) se presenta como la maestra de hamon de Jojo y parecía ser una separación del estereotipo, pero al final pierde luchando contra el villano Kars y tiene que ser rescatada por Joseph, mientras que la otra mujer relevante de la parte, Suzie Q, solo funciona como un interés romántico que tiene que ser ocasionalmente rescatado. La vulnerabilidad de Holly (parte 3) es la que mueve todo el conflicto de “Stardust Crusaders”. En esa parte, como ya vimos, también hay enemigos femeninos por primera vez, pero no son muy empoderados y todas son derrotadas y humilladas por los masculinos héroes. En general, las mujeres en JJBA hasta principios de los años 90’ no salen del lugar donde la ficción las puso durante siglos: subordinadas a los hombres.

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Parte 4: Yukako, Reimi y Aya.

Recién en la parte 4 (atención, spoilers) se produce un quiebre radical respecto a las feminidades. Por un lado empiezan a aparecer mujeres en el reparto de personajes secundarios. Yukako, la novia de Koichi, comienza como una pareja tóxica que se perfila rápidamente como una villana. La idea de todo su arco es que actúa y reacciona con elementos típicos de la masculinidad tóxica, al borde de cometer un crimen pasional (capítulo #301: “Si dices que no me amas voy a destruirte junto con esta casa. Si te mato serás mío para siempre. Vivirás por siempre en mi corazón”). Cuando Koichi no solo la derrota sino que le salva la vida, evoluciona radicalmente a una mujer sumisa que admira Koichi a la distancia. Similar a la situación de Secco, su amor se basa en la apreciación de la fuerza de su compañero, por tóxico que resulte. En esa misma parte también está Aya, la esteticista, que intenta ayudar a Yukako con su stand para que enamore Koichi. En principio los arcos de los personajes femeninos están todos ligados a la trama romántica, pero eso cambia cuando aparece el villano principal: Kira Yoshikage.

Kira es un asesino serial que amenaza a la paz de la ciudad de Morioh, donde transcurre “Diamond is Unbreakable”. En cuanto es presentado se explica que lo que lo mueve es un fetiche perverso hacia las manos de mujeres. Este personaje usa su stand, Killer Queen, para hacer explotar a sus víctimas sin dejar rastro excepto las manos, que secuestra y hace llamar sus “novias” hasta que empiezan a pudrirse, y entonces solo las destruye y sale a buscar nuevas. Teniendo eso en cuenta, sus víctimas son casi siempre mujeres, y solo mata a varones para mantener en secreto su letal obsesión (como al niño Shigechi, al novio de una de las víctimas o a Kosaku, oficinista a quien le roba la identidad).

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El fetichismo de Yoshikage Kira.

La otra mujer importante presentada en el arco es Reimi, una adolescente fantasma, vieja víctima de un crimen de Kira que nunca fue resuelto. Cuando el grupo de héroes descubre su historia, y luego de que Aya fuera asesinada por Kira, la trama que hasta entonces era liviana, cómica y romántica se vuelve un drama detectivesco: la búsqueda de un asesino.

Lo que distintos análisis modernos de JJBA no toman en cuenta son las motivaciones del propio Kira. Aunque su reiterado discurso sea que “quiere una vida tranquila”, lo que motiva a este villano es un fetichismo específico que resulta mortal para los personajes femeninos. Yoshikage Kira no solo es un asesino serial que sigue los estereotipos de villano de ficción: es un femicida por definición. Y si el hecho que pone en movimiento la trama no es otro que un femicidio, la parte 4 es una búsqueda de justicia, de reivindicación de las víctimas de crímenes de género, representadas en Reimi. Cuando finalmente se hace justicia, Reimi puede ascender al más allá, simbolizando un cierre al ciclo de muerte e injusticia en la ciudad de Morioh.

Luego de una trama con esa clase de reivindicación de derechos de los derechos de las mujeres es casi decepcionante cuando en la parte 5 solo hay una mujer y es arrastrada y protegida por sus compañeros varones por casi toda la historia. Ese es el rol que ocupa Trish en la parte 5, uno de los pocos (por no decir único) personajes femeninos de toda la parte. Recién cerca del final de la historia desarrolla sus propios poderes y aporta a la batalla, pero termina por no ser relevante para la victoria. Su existencia es más necesaria para desatar el conflicto que para resolverlo.

Finalmente, Stone Ocean

Hasta ahora omitimos hablar de la parte 6 a excepción de menciones específicas, y es porque en un análisis de masculinidades poco lugar tiene una historia como “Stone Ocean”, donde las protagonistas, incluida la propia Jojo, son todas mujeres. O eso parecería.

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Parte 6: "Stone Ocean".

Respecto a la inclusión de una protagonista femenina, en las notas del autor del primer volumen de esa parte, el autor comenta:

“¿Por qué una mujer? Ahí es donde se vuelve complicado. Es una protagonista de JJBA, así que tiene que ser lo suficientemente fuerte como para no desilusionarse si la golpean en la cara. Pero a veces puede que tenga que arrastrarse por una zanja o tenga las piernas abiertas y caiga desde lo alto de un edificio. Que sea una mujer puede ser un escenario complicado. Pero pensando en ese problema, de hecho suena interesante. Puede ser una persona con gran humanidad, como la Virgen María. Sentí que tenía que hacer una protagonista mujer”.

Podría argumentarse que una historia sobre mujeres fuertes que sucede en una cárcel de mujeres con mujeres de protagonistas sería la que tiene más impronta feminista. Las perspectivas de los lectores fueron, sin embargo, mixtas. Por un lado está la obviedad de que es la historia con más relevancia de personajes femeninos, pero por el otro el desarrollo de estos no termina estando muy relacionado a sus condiciones de mujeres. Parecería que no son retratadas de forma distinta a los hombres (queda la incógnita ¿deberían eliminarse las representaciones de género distintas o celebrarse sus diferencias?), y que cerca de la resolución de la historia son opacadas por los personajes masculinos (como Jotaro, el padre de Jolyne) o convertidas en intereses románticos (por Annasui, ya mencionado previamente). A pesar de lo polémico (y que no volvió a suceder que una mujer protagonice un arco de JJBA), la experiencia de haber hecho uno de los primeros shonen de peleas protagonizados por mujeres no queda opacada.

Las mujeres en JJBA hoy

Luego del reinicio de continuidad en la parte 7, Araki termina por definir una nueva forma de presentar a los personajes femeninos: introducirlos al grupo principal de héroes o villanos pero desarrollarlos por su propia cuenta, con sus propias historias, batallas y victorias sin depender de los protagonistas.

En “Steel Ball Run” (alerta, spoilers) hay dos exponentes principales: Hot Pants, que se une parcialmente al equipo de héroes y tiene sus propias batallas, y Lucy Steel, aparente damisela en peligro que, al final de la historia, logra derrotar al enemigo más poderoso de todos, sin siquiera ser poseedora de un stand ella misma. Lo polémico del personaje de Lucy Steel es que es constantemente sexualizada, tanto por personajes antagónicos en la trama, aspecto comprensible si se tiene en cuenta que se trata de una obra ambientada en los Estados Unidos en los años 1890, como por el propio autor, que la hace protagonista de la portada del volumen 13 de “Steel Ball Run”, representándola semidesnuda a pesar de que ella solo tiene 14 años.

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Hot Pants (parte 7), Lucy Steel (parte 7) y Yasuho (parte 8).

En “Jojolion” llama la atención la cantidad de personajes femeninos que hay en la historia en comparación a otras partes. Con la familia Higashitaka como núcleo, hay dos hijas, una criada, una madre, una abuela y una amiga de la familia, todas usuarias de stands con batallas propias y desarrollos propios, autónomos a los de los varones. Además, en la familia tienen la bizarra costumbre de criar a sus primogénitos varones como si fueran niñas durante la infancia (con una razón supersticiosa en la trama), lo cual plantea la clase de valores que manejan los personajes (y el autor) respecto a cuestiones de género. Este aspecto se evidencia más con el personaje de Joshuu, que cuando quiere aprovecharse de las mujeres, como Yasuho, es castigado por la trama.

El lugar que ocupan las mujeres en JJBA, entonces, no puede ser definido de forma simple. Al igual que las masculinidades, las feminidades no son representadas de la misma forma durante los más de 30 años de serialización. Hay una evolución que incluye polémicas, experimentaciones y grandes quiebres no solo en la obra sino en la representación de los personajes femeninos en toda la historia del género. La tendencia es principalmente positiva, y JJBA, constantemente cambiante, sigue explorando nuevas formas de representar a sus personajes.

Conclusión

Jojo's Bizarre Adventure es una obra con características discursivas y estéticas propias. Se originó como una parodia de los manga shonen de los años 80 cuyos protagonistas se caracterizaban por replicar las masculinidades hegemónicas que describe Velasquez de Águila: la búsqueda de una masculinidad inalcanzable que se presta como parangón no sólo para establecer la actuación y el repudio adecuados para darle estabilidad a los modelos de género, sino también para poder evaluar todas las demás masculinidades y determinar si son “fallidas” o no.

Bajo esa premisa, este manga encuentra una estética que escapa a la de las masculinidades hegemónicas. Por el contrario, se decanta a la disidencia. De esta forma se plantea una expresión del género masculino que tiene su característica performance pero no su repudio. No es acorde a los estándares heteronormativos. Esta forma de representación no es principal narración de la historia que cuenta Araki a lo largo de sus ocho partes, pero suma una identidad que lo eleva y lo diferencia de otros mangas que se orientan a las mismas demografías.

Por otro lado, la ya mencionada representación de la masculinidad y los patrones de comportamiento que se dan entre los personajes que vehiculizan la historia permiten lecturas que no son las que Araki planteó originalmente. Eso se puede ver en las relaciones de Giorno y Mista, o la de Johnny y Gyro, incluso Pucci y DIO, por mencionar algunas de las relaciones que dentro del canon tienen cierto tono y registro, pero que por fuera son reinterpretadas por la comunidad de lectores, en consonancia con la teoría de lectura queer evidenciada por Ballesteros que entiende la posibilidad de leer tomando en cuenta la subjetividad de los lectores y que elimina la supuesta objetividad de la obra o la voluntad del autor.

La evolución de las expresiones de género en JJBA es completa: no solo afecta a las masculinidades sino a la representación de personajes femeninos. En ese caso la disidencia es mucho menos apreciable y le toma a la historia muchos años más en alcanzar el nivel de “deconstrucción” que tienen los personajes masculinos, pero se nota una clara tendencia en la obra a la desaparición de los roles de género asignados históricamente en la ficción.

Treinta años son mucho tiempo de duración para un manga de acción. La única forma de mantenerse no solo fresco sino relevante es la evolución, y Hirohiko Araki claramente entendió eso. La experiencia de leer JJBA de corrido permite apreciar esa evolución, no solo estética sino también narrativa. La obra no es conformista, siempre evoluciona en búsqueda de su identidad, y esa búsqueda, esa Jojolion, es lo que la hace un manga para el que no existen equivalentes.

Bibliografía y link relacionados

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