Más allá de Captain Tsubasa
Manga

Top 4 de mangas sobre fútbol

Más allá de Captain Tsubasa (y una mirada sobre el fútbol nipon desde el manga)

Por: Mariano Cholakian - 09 Mar 2020 Se lee en: 8 mins

Vamos a hacer un top 4 de mangas sobre fútbol, más allá de Captain Tsubasa y centrándonos en los que se publicaron durante la última década. Como veremos durante la nota, en la que intentaremos vincular cultura con deporte, la forma de entender el fútbol ha cambiado mucho desde el Mundial organizado por Corea y Japón en 2002. Del mismo modo lo han hecho los mangas y animes basados en este deporte.

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Sakkā no Kamisama

El profesionalismo en el fútbol en la Tierra del Sol Naciente, comienza recientemente, con la fundación de la Liga Japonesa de Fútbol (J1 League) en 1993. Durante esos primeros años contó con algunos reconocidos futbolistas argentinos entre sus filas, como Pipo Gorosito, Beto Acosta, Gustavo Zapata y Ramón Díaz. Para que se entienda la importancia de este dato: el profesionalismo en Argentina comienza en 1930 y en Inglaterra en 1885.
El Sakkā no Kamisama (Dios del Fútbol) para los japoneses no es Diego Armando Maradona (D10S), ni Pelé (debutó con un pibe), ni Cruyff (ganá un Mundial), ni Di Stéfano (franquista acomodado), sino Zico. Un diez elegante que fue ídolo en Flamengo, y destacó en la Copa Intercontinental de 1981 contra Liverpool.

Zico
Zico jugando para el Kashima Antlers

Entonces Zico llega a Japón en 1991 a hacer un trabajo parecido al que hizo Pelé en Estados Unidos con el Cosmos de Nueva York, es decir, a jugar partidos casi de exhibición en una Liga Amateur. Después se convierte en el primer ídolo del profesionalismo, desempeñándose en la J1 hasta su retiro en 1998. Luego fue el DT elegido para conducir a la Selección Nipona en su propio Mundial (2002). Básicamente, es el fundador del fútbol japonés.

Las influencias futbolísticas de Japón y la importancia de Captain Tsubasa (excluido de la competencia)

En este contexto, podemos decir que Captain Tsubasa (sobre la que detalladamente nos informó acá Maxi Britos) fue muy adelantada su época. Potenció la influencia del fútbol brasilero sobre el japonés, poniendo el énfasis sobre las piruetas y proezas individuales propias de los futbolistas de tierras cariocas. Es entonces el personaje del manga y anime, Roberto Hongo (aquel beodo exfutbolista que inspiró a Oozora Tsubasa) de algún modo la expresión adelantada en el tiempo de lo que sería la figura de Zico posteriormente.
Si bien a mí Captain Tsubasa me parece más disfrutable en anime (o hasta en videojuegos) que en historieta, no puedo negar que es posiblemente a piedra fundacional del fútbol en Japón. Incluso más que el propio Zico. Es por ello que ha quedado fuera de competición, porque siempre tendrá ganado de antemano el primer lugar de cualquier top. Su influencia es tan enorme, que recientemente se ha inaugurado una estación de tren dedicada a la serie y que en su inauguración contó con la presencia de Andrés Iniesta (actualmente jugador del Vissel Kobe).

Nakamura
Shunsuke Nakamura es un jugador japonés de exquisita pegada de zurda que jugó muchas temporadas en el Celtic de Escocia. Son famosos los desafíos que en la televisión japonesa le propusieron, siempre rescatando esa espectacularidad casi imposible, que podíamos ver en los super tiros de Captain Tsubasa.

Desde aquella historieta entonces claramente podemos ver que había una admiración por el fútbol de Brasil incluso antes de la llegada de Zico, que llamaba la atención por su espectacularidad a un público que poco entendía del deporte. La misma lógica, siguió usándose en la mayoría de los mangas sobre fútbol durante bastante tiempo. Super tiros, chilenas imposibles, remates en tándem y tantas otras peripecias en dónde los futbolistas demostraban algunas veces fuerza y habilidad sobre natural. Pero otras tantas, fuera del espectro de los super poderes que veíamos en Telefé durante la merienda y después de Los Pitufos, expresaban la espectacularidad donde el fútbol no la tiene sino en las competencias de freestyle.
Todas estas cuestiones cambiaron con el surgimiento del fútbol transmitido en vivo por vía satelital y la enorme expansión del fútbol de la Premier League Inglesa. En los países asiáticos es dónde se registran las mayores audiencias, incluso a pesar del huso horario. También se encuentran radicadas las peñas más importantes fuera de las Islas Británicas, la mayor concentración de hinchas a nivel mundial y los principales números de ventas de camisetas. Esta nueva influencia se nota en alguno de los mangas que repasamos en este artículo, siempre que apunta a los que se estrenaron en la última década.

4. LOST MAN, de Kusaba Michiteru

LOST MAN
4) LOST MAN.

Sinopsis: Matsumoto tiene amnesia. No recuerda nada. Está en un pueblo perdido de Europa del Este, con una joven y bonita asistente. Piensan que es japonés, dados algunos indicios más actitudinales y culturales que físicos (lo que es muy curioso). Recibe una llamada y concreta una cita con quien esté detrás del teléfono. Era su representante, que lo ofrecerá al club de fútbol del pueblo, como la salvación para ascender de categoría. Para eso pide una sumar sideral, que los dirigentes y el DT deciden pagar.

LOST MAN 2
Matsumoto, es un jugador perfecto, polifuncional e imposible.

Opinión comiquera: La estructura del relato es muy interesante, en tanto se va planteando por episodios en los que Matsumoto integra distintos clubes en distintas partes del mundo. Cada club tiene una necesidad particular, y el protagonista puede satisfacer deportivamente. Como buen héroe viajero, encuentra una enamorada en cada destino y aventura. Encima el tipo es introspectivo, sufre su amnesia y padece su talento futbolístico, tiene monólogos existencialistas y cautiva corazones con esa parla propia del Silver Surfer. El arte es soberbio pero poco arriesgado, de línea clara y con un gran conocimiento de anatomía. No muestra ninguna carencia técnica ni exagera nada. Elige caracterizaciones étnicas muy clásicas del manga, sin una interpretación propia, pero sigue haciéndolo muy bien. Para mí, esta falta de riesgos termina haciéndolo un tanto soso. Por ejemplo su agente es idéntico al que podíamos ver en Tsubasa por ejemplo, el jugador de fútbol de Europa del Este (Chivu) también se hace estereotípico.

LOST MAN 3
En Lost Man hay un gran trabajo de la figura humana. El trabajo de rostros es impresionante.

Opinión futbolera: Todo el realismo que ensaya en la geografía, las problemáticas de cada club y pueblo y los arquetipos de población, se pierden cuando aparece la pelota. Matsumoto tiene un talento totalmente inverosímil: patea dos pelotas con la misma pierna, hace que la pelota pegue en el travesaño y luego en un objetivo, juega bien en todas las posiciones y gana partidos solo. Todo sin llegar a tener superpoderes o técnicas especiales (como las que hay en Captain Tsubasa). El protagonista realiza hazaña tras hazaña, que son (además de absolutamente irreales) una pésima adaptación de un deporte complejo, de conjunto y de una espectacularidad que difiera de la interpretación que tiene en Lost Man. Es la peor forma de interpretar, a mi gusto, al fútbol en una historieta.

3. AO ASHI, de Kobayashi Yuugo y Ueno Naohiko

AO ASHI
3) AO ASHI

Sinopsis: El manga lleva el nombre de su protagonista, un joven de cabellera enrulada con una capacidad individual interesante para el fútbol pero poco pulida. Juega en el equipo de su escuela en un pequeño pueblo y además de un gran talento para el gol, muestra serios problemas de conducta. Después de un partido importante, en el que las cosas no salen tan bien, el coordinador de inferiores de un equipo de Tokio personalmente lo invita a probarse en las juveniles.

AO ASHI
Ao Ashi, cuenta la historia de un pibe humilde en las inferiores de un club importante.

Opinión comiquera: Se destaca muchísimo el arte, cómo se trabajan los personajes con delicadeza y cómo en las escenas de comedia el dibujo muta a esos típicos muñequitos de gestos exagerados. Sin embargo, los chistes no terminan de convencerme. Incluso hay uno que particularmente me parece desagradable, pero que sin embargo tiene una referencia fulera a una realidad del fútbol juvenil. Por momentos parece ser un rejunte de referencias de otros mangas, uno de relleno para una revista semanal donde no tiene mucha importancia.

AO ASHI
Las escenas deportivas no están plenamente logradas, pero la vida de un chico preparándose para ser profesional adentro de un club está perfectamente retratada.

Opinión futbolera: Las acciones de juego están mal llevadas adelante, con algunas resoluciones medio absurdas. Sin embargo, al no tener técnicas humanamente imposibles, no llega a sacarme de quicio. Los aciertos futbolísticos están en cómo se transmite la experiencia de irse a probar a un club, las chances mínimas que tienen los pibes, las situaciones que sufren y sobre todo la presión. El fútbol, posiblemente, sea uno de los pocos ámbitos en los que las exigencias japonesas y argentinas, se equiparan.

2. BLUE LOCK, de Kaneshiro Muneyuki

BLUE LOCK
2) BLUE LOCK

Sinopsis: Isagi Yoichi es el delantero estrella del humilde equipo de su escuela secundaria. Es decir, el mejor entre mediocres. En un partido decisivo en lugar de definir un situación de gol, decide pasarle la pelota a un compañero mejor ubicado que desperdicia la situación y finalmente terminan perdiendo el encuentro. Sin embargo, a los días recibe una citación a la Asociación Japonesa de Fútbol. Cuando llega a la cita descubre que todos los delanteros sub-18 del país (trescientos en total) fueron convocados a una especie de reacondicionamiento que tiene por finalidad entrenar al delantero estrella que convertirá a la Selección Japonesa en la Campeona del Mundo.

BLUE LOCK
Las instalaciones de Blue Lock, en donde Japón preparará a su próximo goleador estrella que los llevará a ganar un Mundial

Opinión comiquera: No quise seguir la sinopsis porque creo que en el planteo está uno de los atractivos más grandes de este manga. Los personajes involucrados en la creación de las instalaciones Blue Lock, son fantásticos. Si bien los obstáculos a superar y los 300 jugadores de fútbol, tienen las clásicas estructuras de un shonen, se empieza a ver cómo en los últimos años se vio una tendencia a dejar de lado los "chosen one" tan claros que teníamos en décadas pasadas. El protagonismo es del colectivo de personajes y el encierro es uno más, como pasa en The Promised Neverland, con la que tiene muchas similitudes.
En el apartado artístico Nomura Yuusuke me deja atónito en cada escena de acción y en cómo logra entenderse perfectamente la acción deportiva. Pero del mismo modo no descuida nunca la parte estética, con rostros perfectamente cuidados y ropa deportiva retratada a la perfección.
Pero también entiende e interpreta perfectamente la importancia de la estética del jugador de fútbol profesional, así como la heterogeneidad de cuerpos que permite este deporte. Entonces vemos una variedad de peinados modernos y cuerpos atléticos pero diferentes entre sí.

BLUE LOCK
El arte destaca, pero también la idea del encierro, los desafíos y algunas posturas filosóficas sobre el fútbol.

Opinión futbolera: Si el planteo inicial de Blue Lock, parece propio de un thriller terrorífico, los elementos futboleros tienen en líneas generales muchísimo más realismo que la mayor parte de los que fui leyendo para este top.
En primer lugar porque plantea dilemas reales que pueden darse en la práctica futbolística en relación al juego en equipo, a la preparación individual, a la resolución de jugadas y a la constancia que se necesita para convertirse en un futbolista profesional.
Por otro lado, tampoco son inverosímiles los planteos que el encargado de esta Masía alla japonesa que es Blue Lock. En algún momento, hasta llega a explicar (sin ser textual) la imposibilidad que supone para un japonés eso de La Dinámica de lo Impensado. En conclusión, si bien este manga tiene un planteo inicial menos realista, la parte futbolística está mucho más verosímilmente retratada que prácticamente todos demás mangas deportivos que he leído, tanto en su faz técnica como táctica.

1. GIANT KILLING, de Tsunamoto Masaya y Tsujitomo

GIANT KILLING
1) GIANT KILLING

Sinopsis: Tatsumi Takeshi era un talentoso jugador, pero un tanto rebelde. Ahora retirado es un Director Técnico con las mismas características y una locura que por momentos recuerda a la de Bielsa pero con más chispa y juventud. Cuando la historia comienza está entrenando un equipo regional de Inglaterra, y lo van a buscar para salvar del olvido a su antiguo equipo en Japón (ETU), en donde fue ídolo como jugador. El desafío lo tienta y comienza una historia más que interesante desde el punto de vista deportivo.

GIANT KILLING
Giant Killing es la historia de un entrenador que recuerda por momentos al Loco Bielsa.

Opinión comiquera: con una narrativa ligera y un sentido del humor más que interesante, lo que más llama la atención es el dibujo sencillo pero exacto. Sin florituras ni grandes momentos estéticos, pero que cumple perfectamente su cometido. El terminado es atípico para el manga, pero que combina perfectamente con el estilo del relato. Las escenas deportivas, a diferencia de aquellas fuera del campo, tiene la espectacularidad necesaria y el dibujante demuestra toda su capacidad plenamente.
El guion no tiene puntos bajos. Los personajes está bien caracterizados sin necesidad de dedicarle un capítulo entero y melancólico a sus pasados, las escenas deportivas se entienden perfectamente y son verosímiles. Las dinámicas grupales se van volviendo cada vez más entretenidas. Es un como que de esos que tienen en cada página una invitación a leerlo sin parar.

GIANT KILLING
Se nota muchísimo la influencia del fútbol inglés en Giant Killing

Opinión futbolera: Estuvimos recorriendo toda esta nota para llegar a este momento. Desde Captain Tsubasa a Giant Killing, pasando por todos los elegidos para este top, se puede entender la evolución del fútbol en Japón. Empezando por ese nuevo deporte que se vende como un entretenimiento, pero que tiene el peligro de terminar siendo lo mismo que el Jai Alai. Sin embargo existió un enorme desarrollo, que lo impulsó la concepción británica del fútbol entrando por la pantalla hogareña y recibió otro empujón con la organización del Mundial en 2002. No es casualidad que un asiático como Son Heung-Min sea actualmente figura del Tottenham Hotspur o que hace pocos años Shinji Kagawa haya llegado al Manchester United como una adquisición importante desde el Borussia Dortmund. Muchos equipos de la Premier League (o Premier Championship, la B inglesa en la que juega el Leeds United de Bielsa) tienen en el centro de sus camisetas sponsor en ideogramas.

Hay una comunicación constante entre el fútbol inglés y Asia, a la que Giant Killing no es indiferente. El juego que muestra tiene características de equipo, con una mirada en el jugador técnico, el veloz, el fuerte o el goleador de raza, a la que en décadas anteriores no se podía aspirar en estas historias. Las hinchadas dejaron de ser la joven Nakazawa Sanae (la eterna novia y ahora esposa de Oozora Tsubasa), con una bandana y gritando más por amor romántico que por pasión futbolera. En Giant Killing hay un barrio detrás del club de fútbol, hay un padre que dejó de ir a la cancha y hasta tenemos una especie de barrabrava. Ya no hay peripecias deportivamente imposibles, sino jugadas prácticamente reales con planteos tácticos que (si bien están forzados para la ficción) son de algún modo realizables en un campo de juego.

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