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Superman: Man of Tomorrow (2020)

¿Cómo arrancó esta nueva etapa de películas animadas de DC? No muy bien...

Superman: Man of Tomorrow

Un breve repaso a DC Universe Animated

Mientras esperamos de a poco novedades con respecto a la crisis del COVID-19, se llevó a cabo el evento virtual DC Fandome, con anuncios y adelantos de producciones como Black Adam, el Snyder Cut de la Justice League, el Batman Crepúsculo, el jueguito y nueva película de Suicide Squad, etc., etc. Al mismo tiempo, se estrenó la primera producción animada de Warner Bros Animation (WBA) perteneciente a una nueva etapa de películas del Universo DC dejando dejando de lado definitivamente lo que podríamos llamar el New 52 Animated (N52A).

DC la venía rompiendo (en la mayoría de los casos) con películas animadas basadas en su universo superheroico. Estas producciones guardaban poca conexión entre sí (es decir, eran entregas “stand alone'') lo que permitió que se hicieran cosas muy copadas como una buena adaptación de Under The Red Hood o la muy digna versión de Wonder Woman de 2009.
 
Cuando DC Comics se embarca en la locura del New 52 y rebootea todos sus títulos, la WBA decide hacer lo mismo tras lanzar en 2013 The Flashpoint Paradox, adaptación de la maxi saga Flashpoint dando origen a una nueva serie de films inspirados en la nueva continuidad del Universo DC. La premisa era que de ahora en más todas las películas del N52A pertenezcan al mismo canon.

Una quimera muy extraña de películas
Una quimera muy extraña que mezclaba lo clásico con lo más reciente.

Presenciamos así el nacimiento de la Justice League (con Cyborg y Shazam en la formación), la aparición de la Justice League Dark (con el Constantine que más parece Dr. Strange que aquel que concibiera Jamie Delano), la incorporación de Damian Wayne al universo de Batman (y su posterior ingreso a los Teen Titans), la Corte de Búhos...

Si ya de por sí el New 52 era super pochoclero y marketinero, uno podría pensar que el N52A se vería favorecido por esto al tener de su lado las bondades de lo cinematográfico. No obstante, su contraparte animada dejó bastante que desear

Como manotazo de ahogado, la WBA (seguramente instado por la misma DC) optó por empezar a adaptar sagas pre-New 52 (incluyendo sagas post-Crisis en Tierras Infinitas) pero sin dejar de lado la continuidad establecida. El resultado: versiones medio pelo de The Judas Contract (con Damian Wayne entre los Titans), Batman: Hush (Sin Tommy Elliot como el villano) y la trilogía de la Muerte de Superman (siendo esta la CUARTA vez que se adapta este acontecimiento en producciones audiovisuales, con el Martian Manhunter agregado a la formación a las apuradas). En el medio de todo esto, el estudio sorprendió con una interesante adaptación de Red Son, The Killing Joke y Batman Vs Tortugas Ninja entre otras, con claramente mejores críticas y de esta manera quedó evidente dónde estaba el fuerte del DCU Animated.

Años después del final del New 52 en los cómics, WBA se la juega y le da un punto final a su contraparte animada, con una historia original llamada Justice League Dark Apocalypse War, que es considerada el broche de oro de todo este menjunje, con una desgarradora historia donde vemos morir (y de forma muy cruentas y explícitas) a varios personajes de este universo, solo para culminar con Flash destruyendo la realidad a fin de borrar los horrores causados por Darkseid y terminar con el sufrimiento de la humanidad y de sus amigos (los que que quedaron vivos, aunque severamente traumatizados y mutilados).

Este final dio vía libre a retomar la fórmula clásica: películas “stand alone” sobre nuestros superhéroes favoritos. Y la gran apuesta para iniciar este recorrido fue Superman: Man of Tomorrow (MOT), que a juzgar por los sneak peeks, estaría inspirada en Superman: American Alien de Max Landis.

Lindas sabanas
La estética del primer atuendo de Clark recordaba al capítulo 5 de American Alien.

Rebooteando al Hombre de Acero (una vez más)

Para quienes no estén al tanto, American Alien se vendió como una “una historia sobre un tipo llamado Clark Kent que además, es un alienígena” y creo que esto es bastante acertado.

A través de 7 capítulos vemos a un Clark Kent en distintas etapas de su vida, descubriendo sus orígenes, haciendo y rehaciendo amistades, controlando sus poderes, interactuando tímidamente con el resto del universo DC hasta convertirse en la leyenda que todos/as conocemos, sin perder el foco en el aspecto humano del personaje. Cada número cuenta con un artista y estilo de narrativa diferente (con trazos magistrales de artistas como Manapul, Jock Jonathan Case) que ayudan a transmitir las emociones en juego en cada capítulo (desde lo “gritty”, pasando por lo cómic y culminando con la acción clásica del género).

Al cómic le fue bastante bien allá por el 2015/2016 cuando fue lanzada y Max Landis quedó realizado al cumplir su sueño de escribir para DC (con una nominación al Will Eisner Award, ni más ni menos). Como dije anteriormente, los anticipos de la estética y la presencia de personajes como Lobo o Parasite daban a entender que veríamos una versión animada de la obra pero WBA y el director Chris Palmer (dirección) y Tim Sheridan (guion) tomaron otro camino.

MOT nos narra la historia de los años mozos de Clark Kent, en los cuales debe de asimilar el hecho de que nació en otro planeta y que a pesar de poseer habilidades extraordinarias, no puede alertar al mundo de su presencia, ante el temor de ser considerado una amenaza y recibir odio por parte de la raza humana.

Sin mantener muchos vínculos más que con sus padres y realizando desde el anonimato ciertas proezas heroicas, Clark se muda a Metrópolis para empezar a trabajar como pasante del Daily Planet. Durante una conferencia de prensa en Star Labs, el ex granjero de Kansas conoce a Lois Lane, Lex Luthor (en su versión magnate millonario/científico) y un conserje de Star Labs llamado Rudy Jones, quien en un diálogo casual le da a entender al personaje (y al público, por supuesto) que en dichos laboratorios andan pasando cosas raras que darían cuenta de la existencia de meta-humanos y seres de otros planetas dando vueltas por ahí.

Luthor, Lobo y Kal-El
La calidad de animación brilla como nunca en esta nueva etapa del DCU Animated.

Nuestro cazarrecompensas favorito, Lobo, llega a la tierra en búsqueda del último kriptoniano, con el fin de hacerse de algún dinerillo con su cabeza. Sorprendido por los poderes que adquirió Kal-El gracias al sol amarillo de la tierra, Lobo despliega todo su arsenal, liberando una bomba de origen extraterrestre en Star Labs, cuyos efectos impactan sobre el pobre Rudy Jones de una manera que no se muestra en pantalla (aunque es evidente ya que se anuncia desde la portada del film). A la pelea se suma nada menos que J'onn J'onzz: el Martian Manhunter, y junto a Clark logran frenar al Czarniano, encerrándolo en Star Labs.

Si hasta este momento se sintieron interesados en la película, les sugiero detener la lectura. De lo contrario, paso a resumir (con spoilers) y extender mi crítica.

Nuestro marciano favorito
Sin Oreos en la mesa, J'onn y Clark se conocen y comparten sus temores.

J'onn J'onzz visita a Clark en su casa de Smallville con el fin de conocerse un poco mejor y  dialogar sobre sus circunstancias: Ambos son los últimos de su especie, y poseen habilidades extraordinarias que podrían usar para ayudar a la humanidad. No obstante, cómo los seres humanos temen a lo desconocido, consideran cualquier presencia proveniente de otro planeta como una amenaza y no dudarán en perseguirlos y tratar de neutralizarlos. Por lo tanto J'onn es partidario de la neutralidad y de mantenerse en el anonimato. Pero Clark tiene otra opinión: él desea ayudar a la gente sin tener que permanecer agazapado como lo hizo toda su vida. Teniendo ahora conocimiento de su origen kryptoniano y portando el símbolo de la casa de El (gracias a Ma Kent por las costuras), comienza a revelarse al mundo como Superman.

Rudy Jones, aún afectado por la bomba de Lobo, se convierte en The Parasite y empieza a absorber energía a lo loco, incluyendo la del mismo Superman, lo que lo lleva a pedir ayuda a Lex Luthor y al mismísimo Lobo para detener esta amenaza. Durante el combate, Clark intenta apelar a la poca humanidad que quedaba de Rudy (quien había crecido a niveles Godzillescos de tanta energía absorbida), pero cuando la población intenta sumarse al ataque contra Parasite, el Hombre de Acero se interpone y confiesa ante la turba iracunda de Metrópolis que él si es un alienigena, mientras que Rudy solo es un humano como ellos a quien intenta ayudar.

Parazilla
Se coló un Kaiju en esta película...

Con la ayuda de un anillo de kryptonita que poseía el último Czarniano, Luthor crea un arma para poner en jaque al Parasite y luego usarlo en contra de Clark (“ya que estoy, me lo saco de encima”). Martian Manhunter se hace presente para ayudar nuevamente y Luthor queda sometido, mientras que con lo último que quedaba de su humanidad, Rudy Jones se sacrifica para proteger a Metrópolis evitando una explosión catastrófica en Star Labs.

Finalmente, vemos que los medios de Metrópolis y el resto del mundo reciben y aceptan a Superman como un héroe, bajo el titular “The Man of Tomorrow”. J'onn y Kal-El se despiden de Lobo, pero antes este les revela lo que ya todos/as nos imaginamos: Ni Clark ni J'onn son los últimos de su especie, ya que ha visto marcianos en otros planetas y ha oído rumores de uno o dos kryptonianos dando vueltas por la galaxia.

Tanto el Hombre de Acero como el Marciano quedan atónitos pero esperanzados ante lo que el futuro les depara en su nueva vida como super-héroes.

Ultimos de sus razas
Todos contentos incluyendo Lobo, aunque se le olvida que nunca le pagaron...

Belleza estética sin vuelo argumental

MOT se destaca principalmente por su calidad técnica, haciendo uso de animación tradicional acompañada por efectos CGI bastante sutiles (Ej: La moto de Lobo y los movimientos en los combates iniciales). El trazo grueso de los contornos y líneas de los personajes está fuertemente inspirado en el plumín gordo de los animes clásicos (pienso en Go Nagai y autores inspirados por este), pero si nos vamos a occidente y algo más reciente, el mejor ejemplo es la animación de Rise of the Teenage Mutant Ninja Turtles. A esto se le suma una paleta de colores que deja atrás los tonos oscuros del N52A y los mezcla sutilmente con colores más fuertes y brillantes que, al momento de la acción, por momentos nos recuerdan a los cortos animados de Superman de Max Fleischer de los años 40. A esto último le viene muy bien el diseño del mundo en que habitan los personajes: ciudades futuristas similares a las que se vieron en concepciones artísticas de ciencia ficción de los años 30, lo cual da a entender que estamos en un universo distinto y más utópico que el actual. Por supuesto esto se aleja del concepto de American Alien.

Los personajes elegidos para acompañar al elenco de Metrópolis, es decir el Martian Manhunter y Lobo fueron buenos aciertos. Hacía bastante que no se veía al marciano con cierta foco en él (sobre todo luego de que lo desplazaran por Cyborg) y MOT sirve como una buena re-introducción de este en el mundo animado. Lobo, por su parte, agrega la cuota de humor para que sonrías un poco durante la duración de la película. Tras el manoseo que sufrió durante el New52 fue un gusto verlo haciendo sus salvajadas nuevamente en versión animada (la última decente fue en Young Justice). Parasite queda reducido a la víctima de las circunstancias y su parecido con el Alien de H.R. Giger y luego el Godzilla de Roland Emmerich terminan causando que nos interese muy poco.

En cuanto a la historia… efectivamente estamos ante una muy, muy leve inspiración en la obra de Max Landis, lo cual fue la mayor decepción, pese a que se contaba con la estética y los elementos para tratar de repetir la calidad de adaptaciones como All-Star Superman de 2011.

Los elementos de American Alien son mínimos y se reducen a: Clark Kent vive toda su vida como un outsider hasta que descubre que puede ser aceptado al manifestarse como un superhéroe, sobre todo cuando descubre que hay otros como él y rivales que le pueden hacer frente… otorgándole un propósito nuevo en su vida.

paralelismo
Algunos de los paralelismos entre ambas obras quedan reducidas a lo estético.

Si bien esta es la base de cualquiera de las historias de origen de Superman (digamos que a partir de las obras de John Byrne), lo que hace atractivas a estas historias y las distingue unas de otras, es la narración, el arte y con qué elementos juegan para adecuarse al momento histórico en que se escriben y al público que recibe la historia. 

MOT arranca por el final de American Alien: la llegada de Lobo a la tierra. En el comic, la fuerza de este acontecimiento radica en que el villano se plantea como la antítesis de Superman (violento, sanguinario, bardero...) y esto le permite a Kal-El consolidar y fortalecer sus valores como paladín de la justicia. Pero para que ocurra todo esto, antes teníamos 6 capítulos de construcción y desarrollo de personaje a lo largo de su infancia y adultez. En MOT no hay nada de esto, convirtiéndose en un rehearsal de lo básico de The Man Of Steel de Zack Snyder, con algunos guiños a American Alien (Ej: Clark le copia el look de la capa a Batman, mientras que en el comic directamente se la roba).

Paralelismo 2
Ambas obras revitalizan el súper-clásico noventero: Superman VS Lobo

El mensaje de la cinta es básico pero poco pretencioso: “la gente que se siente excluida por ser diferente puede ser aceptada tras conocerse y aceptarse a sí mismos”. Por supuesto que esto no es para nada negativo, pero la ejecución en esta ocasión fue bastante pobre y tal vez para una nueva generación que se acerca por primera vez a Superman sea lo que necesitaban ver, pero para el sector más veterano o que ya tuvo algún acercamiento, MOT no suma nada nuevo y se presenta como un producto más e inferior a producciones antiguas.

Con este flojo comienzo de la nueva etapa de la WBA, ahora nos queda esperar a ver cómo le va a Batman: A Death in The Family con su propuesta interactiva de “Elige tu propio Final” (a lo Black Mirror: Bandersnatch) para evocar aquel fenómeno que se desató 3 décadas atrás, cuando los lectores de Batman votaron a favor de la muerte de Robin a manos del Joker.

Nos re-encontraremos seguramente en esa reseña.

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Escrito por:
Oscarito Kusanagi
Licenciado en Psicología, recruiter de día, friki de noche (mentira, puedo ser ambas cosas a la vez).

Oscarito Kusanagi
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