Steven Bomb 8
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Steven Bomb 8

Te contamos sobre los últimos 6 capítulos pre-estrenados de esta gran serie.

Por: Carmilla de Le Fanu - 15 Nov 2017 Se lee en: 6 mins

Ultimo pre-estreno de los que quienes ya vemos la serie tenemos conocido como un Steven Bomb. Sí, esa forma que tiene la producción de Steven Universe para compensarnos de sus irregularidades. Pre-lanzados el 10 de Noviembre por la App de Cartoon Network, la quinta temporada de la serie ya cuenta oficialmente con 6 capítulos más. O sea, esto significa 10 capítulos ya emitidos de los 25 que conformaran esta última temporada. Y un total de 138 emitidos en toda la serie.

Antes que nada una advertencia: Si aún no viste la serie y te está interesando de qué se trata te recomiendo no leer ahora este artículo. Podes pasarte por la reseña escrita por parte del colega Javier Swampex. Si con lo contado la curiosidad por SU ya te pico bastante entonces por favor embárcate a una de las joyas aportadoras a esta nueva Era Dorada de la Animación. Para el resto que ya se vio la serie, al menos hasta ese grandioso capítulo 132, prosigamos con la lectura.

Bien, en los cuatros episodios iniciales de la quinta temporada apreciamos a un Steven yendo y regresando de Homeworld. Pero no en solitario como él lo esperaba en su presunto auto-sacrificio de final de cuarta temporada. No, se tuvo que encontrar con que un Lars cagón se había escondido y quedado dentro de la nave de Aquamarine y las dos Topaz. De ahí en adelante tenemos otros tres intensos capítulos. Un juicio con Blue y Yellow Diamonds, un intento de escape, un encuentro con gemas “defectuosas” y lo que fue la muerte y resurrección de Lars. En lo que se pensó un último acto heroico de parte del personaje menos querido de la serie se vuelve en un “Larsaro, levántate y anda” de parte de un Steven con el poder del Deus Ex Lacrima (nadie se queja, ojo). Además de un teñido de pelo rosa pastel espectacular para nuestro ahora nuevo personaje favorito.
Pero no nos desviemos. La cosa es que finalmente Steven se mete en el pelo del resurrecto Lars y se da cuenta que este se vuelve un portal a una dimensión conectada a la que podía entrar a través de la melena de León. Ya con eso nos damos entonces idea de que era realmente León. Más si tenemos en cuenta el tercer episodio de la cuarta temporada El Libro de Buddy. De esa manera Steven logra regresar de nuevo a la Tierra. Mientras Lars, en su imposibilidad de regresar, decide quedarse con el grupo de “gemas defectuosas”. Claramente la próxima vez que lo veamos ya no diremos “¡Argh! ¡Otro capítulo relleno de Lars!”. De hecho, hace mucho había visto un adelanto filtrado de lo que sería la próxima aparición del personaje. Algo que no verán en este nuevo Steven Bomb sino más adelante. Y a los amantes de referencias de animes clásicos déjenme decirles esto: Se les va a caer la puta baba.

Bien, dejemos de lado igual mi vueltera adoración hacía el nuevo Lars y vayamos a lo que compete a este artículo. El regreso de Steven no es todo color de rosa (bueno, excepto su gema). Aunque casi todos se alegran de que vuelva sano y salvo, habrá un personaje en particular que se alejara por sentir que Steven le dejó de lado. No diré exactamente de quien se trata pero para los que ya son asiduos de la serie podría hasta resultarles obvio. Y más si les cuento que Steven estará preocupado a lo largo de estos seis episodios por su relación con este personaje.
A ese alejamiento en particular a nuestro protagonista se le tendrá que sumar una sucesión de quiebres del status quo tanto en Beach City como en sus otras relaciones. Un alejamiento más por parte de otro personaje tras sentir que el viaje de Steven conllevara con sí una gran amenaza. La repentina y profunda depresión de uno más por el abandono del anterior. Todo sumarán para nuestro héroe a su característico peso empático comparable al del mundo que tiene que sostener el titán Atlas. Y sí, claro está, lo veremos llorar mocos a nuestro Stevansito. Porque si esperas que sufra solo en silencio como héroe barbárico es que aún no estás entendiendo si él sabía si Asuntos Internos le tendía una trampa.
Pero bueno, no todo será desolación emocional pre-adolescente para el hijo de Rose Quartz. Este sub-arco argumental cerrara con la vuelta de un personaje secundario casi siempre particular: el Kevin. El ya tan infame cheto egocéntrico se le acercará a nuestro Steven con una propuesta que claramente busca su beneficio personal pero con al menos la decencia de ser franco al respecto. Y Steven solo aceptará a raíz de otro deseo personal suyo. Este será el episodio final donde veremos como el gran dilema inicial planteado en capítulos anteriores se resolverá. No así por “arte de magia” sino por lo aprendido y reflexionado por el gordito favorito de todos.

Ya con eso supongo que cierro lo que sería una sinopsis de este octavo y último Steven Bomb. En lo que es mi opinión personal disfruté mucho con aquel. Nos plantea bastante bien lo que sería, en términos tarotistas, un Arcano XIII: El cambio que no asusta pero el cual no necesariamente es para mal. O que quizás conlleva un mal pero no de forma absoluta abarcando al final un aprendizaje positivo. Sí podría criticar que aquello, aunque los creadores de Steven Universe parecen hacerlo bastante bien, ya se va volviendo un poco repetitivo. Pero muy posiblemente porque sea una continua metáfora de los cambios que uno va sufriendo en su proceso de pre-adolescencia.

Si nos fijamos bien, en el principio de la serie Steven era un niño más despreocupado. Sus únicos dilemas existenciales eran cosas como que habían descontinuado su marca de helado favorito. Con el transcurso de los episodios y la evolución tanto de la trama como de la animación, observamos entonces como se hacen más emocionalmente profundos sus dilemas. Lo que lo conlleva luego a decisiones incluso arriesgadas y solitarias. Pero aun con todos esos dilemas él no deja de lograr una gran capacidad de empatía. De hecho, siempre la refuerza.
Eso sí, a partir de lo anterior es que puedo sacar como conclusión personal de espectador que esa misma empatía que tiene Steven como su más grande virtues es a su vez su misma debilidad. Él entiende bien las cosas cuando puede ponerse en los zapatos del otro. Ergo: identificar las emociones ajenas con las suyas. Pero cuando los seres queridos están en peligro su juicio se ve nublando. Y esto hace que prefiera sacrificarse por “el bien de los demás” sin tomar en cuenta las consecuencias emocionales que esto realmente acarrearía para el resto. Bueh, a estas alturas la capacidad de Steven de resucitar gente con sus lágrimas junto a su ganas de auto-sacrificio hiciera parecer como si Zack Snyder se hubiera infiltrado en el guion de la serie para meter alegorías a Jesucristo. Por favor, que nunca vuele con posición de cruz…
Pasando ahora a lo más técnico debo criticarle a la serie que los Steven Bombs se han vuelto una forma de compensar la irregularidad del flujo de lanzamientos de nuevos capítulos. A veces uno espera medio año hasta ver algo nuevo. La primera temporada había contado con 52 capítulos. Cosa que no es tan descabellada si tomamos en cuenta que los capítulos solo duran alrededor de 10 minutos cada uno. En vez de los típicos veintitantos a los que se tiene acostumbrado en una animación dirigida para “chicos” (cof, cof, acá más de uno casi llegamos a los 30, cof, cof). Pero el espacio temporal de lanzamiento entre capítulos a capítulos se ha hecho tanto que las restantes temporadas se recortaron entre los 26 a 25.
Pero en lo positivo hay que destacar que se nota que la serie ya tiene un final argumental previsto pactado tanto por sus creadores como por su producción. Se nota que Rebecca Sugar le dejó en claro a Cartoon Network que iría para adelante con el proyecto solo si no la obligaban a extenderlo más de lo necesario. Además, aunque haya mucho capítulo de relleno estos casi siempre sirven como aporte del argumento a futuro. Y si no es así al menos ayuda a establecer escenarios emocionales de los personajes que, de una u otra forma, siguen sumando. Todo eso fue justamente el último Steven Bomb: Un buen aporte a la trama. Cambios al status quo de las cosas, aprendizaje interno, un regreso del héroe con más complicaciones a resolver. Esperemos que los próximos capítulos no se atrasen demasiados y que sean traídos de forma que podamos disfrutarlos más gradualmente y no todo de una. También se suponen un poco que ese es el plan (bueno, esperemos).
Sin duda estos últimos capítulos estuvieron buenos. No serán de esos que te dejan boquiabiertos. Pero eso debido a que los anteriores justamente se ocuparon de provocar ese efecto. Ahora solo cabe disfrutar del no tan sencillo regreso a casa para Steven y ver como enfrenta los conflictos anímicos que se le presentaran. Toda una bomba para él.

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